Crece preocupación al terminar con el blindaje migratorio

La separación familiar y el impacto en las comunidades, más los riesgos que corren al regresar, son causa de alarma entre varios líderes en EUA. Hubo senadores que abogaron por los salvadoreños.
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Los grupos de apoyo a los inmigrantes, legisladores de Estados Unidos y los compatriotas que viven en ese país recordaron ayer que la decisión de terminar el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para los salvadoreños los expone a múltiples riesgos, así como a los hijos que han procreado y que son estadounidenses por nacimiento.

El próximo 9 de marzo inicia el último período para el TPS. El Gobierno de Estados Unidos, dirigido por Donald Trump, decidió mantener el permiso vigente por 18 meses más, hasta el 9 de septiembre de 2019. En este tiempo, los compatriotas deben arreglar su situación migratoria y decidir qué hacer respecto de sus hijos, sus bienes –la casa, el vehículo– y sus empleos, después de 16 años de haber llegado.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), a través de su secretaria titular, Kirstjen Nielsen, anunció ayer que el TPS para El Salvador llegó a su fin.

Óscar Chacón, director ejecutivo de la Alianza Américas –la más amplia organización proinmigrante– lamentó la decisión, pues los salvadoreños retornados enfrentarán violencia y desempleo. “Una vez más, Estados Unidos ha dado la espalda a la promesa de otorgar refugio para quienes sufren violencia y persecución en sus países de origen”, comentó Chacón, citado en un comunicado de la Alianza.

“Más allá de las diferentes posturas políticas, todos podemos estar de acuerdo en que poner a las personas en riesgo es contrario a nuestros valores como país”, agregó Chacón, quien es salvadoreño también. Recordó que el equipo de Trump ha terminado con el TPS para otros grupos de poblaciones vulnerables: haitianos, sudaneses y nicaragüenses; mientras que el de Honduras está en la cuerda floja. La decisión sobre este país se conocerá en julio de este año.

“Nuestro gobierno está siendo cómplice en romper familias –cerca de 275,000 niños nacidos en Estados Unidos tienen un padre o madre beneficiario de TPS– y en contribuir a la desestabilización de países vecinos”, sentenció Chacón.

Los hijos de salvadoreños tepesianos son por lo menos 192,700.

También el senador demócrata Patrick Leahy criticó la terminación del TPS. “Ahora, 200,000 de nuestros vecinos y miembros de nuestras comunidades deben decidir entre abandonar a sus hijos ciudadanos estadounidenses o llevarlos a un país empobrecido y dominado por la violencia de pandillas. Eso es inadmisible”, publicó en su cuenta de Twitter. En la misma red social advirtió que retirar estos programas migratorios a los cuatro países, incluido El Salvador, “traiciona nuestro rol vital (como Estados Unidos) de ser un refugio para los perseguidos y vulnerables”.

Otros congresistas se unieron a las voces de alerta. Nancy Pelosi, líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes (la cámara baja), comentó a través de Twitter que “la decisión de Trump de acabar con el Estatus de Protección Temporal de los salvadoreños va a desgarrar a familias y comunidades en todo Estados Unidos”.

Los legisladores del Caucus Nacional de Legisladores Estatales Hispanos (NHCSL, por sus siglas en inglés) censuraron ayer la cancelación y pidieron a Trump que sea comprensivo.

“Es censurable separar a familias que han estado trabajando duro, siguiendo las reglas y pagando impuestos”, afirmó en un comunicado el presidente del grupo de representantes, Ángel Cruz, quien subrayó que el propio Ejecutivo salvadoreño ha reconocido que no tiene la capacidad para asimilar a tantos retornados.

Otras organizaciones, como UnidosUS (antes NCLR) y We Belong Together, también lamentaron la cancelación.

UnidosUS subrayó que el anuncio de ayer está en consonancia con la continua “cruzada antiinmigrante” de la administración Trump, que puso fin a los TPS de nicaragüenses y haitianos en noviembre, a pesar de las condiciones precarias que aún enfrentan los dos países.

We Belong Together, una organización de mujeres, destacó que es el Congreso el que tiene el “poder de detener la máquina de deportación de Trump, pero hasta ahora no ha hecho nada”.

Luego agregaron que “las mujeres de todo el país instan al Congreso a respaldar a millones de familias y niños inmigrantes protegiendo a los cientos de miles de personas que han vivido por años o décadas en Estados Unidos gracias a TPS”.

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