Denuncian abusos a niños migrantes

Una investigación llevada a cabo por la agencia internacional AP ha descubierto que menores son víctimas de abuso debido a fallas en las políticas de protección de menores de EUA.
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Víctima.  Marvin Velasco (der.), junto a su nueva patrocinadora, Ingrid Ainspac, quien lo adoptó luego de conocerlo en una iglesia. Velasco fue víctima de abuso de un patrocinador que no fue supervisado por EUA.

Víctima. Marvin Velasco (der.), junto a su nueva patrocinadora, Ingrid Ainspac, quien lo adoptó luego de conocerlo en una iglesia. Velasco fue víctima de abuso de un patrocinador que no fue supervisado por EUA.

En riesgo.  A los menores que llegan solos a Estados Unidos se les asigna un patrocinador que se encarga de cuidarlos mientras se revisa su proceso migratorio. Por la ola de migrantes en 2014 las políticas de ese programa fueron descuidadas.

En riesgo. A los menores que llegan solos a Estados Unidos se les asigna un patrocinador que se encarga de cuidarlos mientras se revisa su proceso migratorio. Por la ola de migrantes en 2014 las políticas de ese programa fueron descuidadas.

Denuncian abusos a niños migrantes

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La ola de decenas de miles de niños que huían de la violencia en Centroamérica abrumó de tal manera a las autoridades fronterizas estadounidenses que dejaron de cumplir con ciertas políticas de protección de menores y colocaron a algunos de los niños en hogares donde fueron agredidos sexualmente, privados de alimentos u obligados a trabajar sin compensación, concluyó una investigación de The Associated Press.

Ante la falta de camas para albergar al número sin precedente de menores que iban llegando, el Departamento de Salud y Asistencia Social de Estados Unidos relajó sus normas los últimos tres años a fin de agilizar el traslado de los menores a hogares adoptivos. Las normas fueron relajadas aún más a medida que el éxodo de menores aumentaba ante la espiral de la violencia causada por el narcotráfico y las guerras entre pandillas en Honduras, Guatemala y El Salvador, según correos electrónicos, documentos oficiales y manuales de instrucción obtenidos, algunos bajo la Ley de Libertad de Información.

En primer lugar, las autoridades dejaron de tomarle las huellas dactilares a la mayoría de los adultos que deseaban adoptar niños. En abril de 2014, la agencia dejó de exigir las partidas de nacimiento originales como verificación de la identidad de los adultos patrocinadores. Al siguiente mes, dejó de exigir que se llenen los formularios donde se pedía la información personal de los patrocinadores. Luego dejó de exigir la revisión de prontuarios criminales del FBI para muchos de los patrocinadores. Desde la modificación de las normas, la AP ha detectado más de dos decenas de casos en que niños fueron colocados en viviendas adoptivas donde fueron abusados sexualmente, obligados a trabajar o maltratados.

“Esto es claramente la punta del iceberg”, declaró Jacqueline Bhabha, directora de investigaciones del Centro FXB para la Investigación de Derechos Humanos de la Universidad de Harvard. “Jamás permitiríamos que esto le ocurriera a niños estadounidenses”.

Los defensores de los niños dicen que es difícil determinar el número exacto de niños sometidos a abusos entre los 89,000 que fueron colocados en hogares adoptivos desde octubre de 2013, debido a que muchos de los niños no han sido encontrados. La misma agencia le advirtió a sus empleados el año siguiente sobre la existencia de “patrocinadores falsos” en Colorado, Iowa y Minnesota que trataban de adoptar varios niños a la vez que no tenían parentesco entre sí.

Las autoridades se han negado a divulgar detalles de cómo se llegó a tal escasez de personal, pero aseguran que están reformando las medidas de seguridad ahora que el número de menores en la frontera va nuevamente en aumento y recientemente firmaron un acuerdo para construir nuevos albergues.

“No estamos tomando atajos”, dijo el vocero del departamento, Mark Weber. “En general, el programa funciona muy bien”, señaló.

Uno de los casos detectados por la AP es el de un joven guatemalteco de entonces 14 años que llegó a la frontera en septiembre de 2014 y fue llevado al apartamento de un patrocinador en Los Ángeles, donde estuvo confinado por tres semanas. El joven, Marvin Velasco, dijo en una entrevista que durante esas tres semanas ese pariente lejano lo privó de comida.

“Él le dijo a las autoridades que me iba a llevar a la escuela, que me iba a dar de comer y vestir, pero eso no fue así, para nada”, dijo.

A diferencia de la exhaustiva revisión obligatoria en casos de padres adoptivos a escala nacional, la Oficina de Reubicación de Refugiados del Departamento de Salud y Asistencia Social había dejado de exigir que sus trabajadores sociales averigüen los antecedentes penales o les tomen las huellas digitales a la mayoría de los patrocinadores, para la época en que Velasco fue llevado al apartamento del padre de su cuñado, dijo Gina Manciati, abogada del menor. Velasco dijo que había otras nueve personas en el apartamento.

Con ayuda del hijo del patrocinador, Velasco se escapó y llegó a una iglesia, donde conoció a uno de los feligreses, que se convirtió en su representante legal. Ahora vive con una familia de inmigrantes guatemaltecos que lo están criando como si fuera su hijo.

El senador republicano Rob Portman, de Ohio, presidente del Comité de Investigaciones de la cámara alta, declaró que pautará una audiencia el jueves sobre el programa de esa dependencia del Gobierno para reubicar a los niños refugiados.

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