El Salvador sonó fuerte en Desfile de las Rosas

La Banda El Salvador encendió a miles de salvadoreños que acompañaron el recorrido por las calles de Pasadena. Sueño y misión cumplida para los jóvenes.
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RecorridoLa Banda El Salvador durante el inicio de  su recorrido por el Orange Grove Boulevard, en Pasadena (California), durante su participación en el tradicional Desfile de las Rosas. El recorrido fue seguido por miles de compatriotas que llegaron desde varias ciudades de California para apoyar a los jóvenes. En El Salvador, el tema fue seguido de cerca en televisión y redes sociales.Júbilo. Las calles de Pasadena se vieron abarrotadas por compatriotas que disfrutaron y bailaron al son de la Banda El Salvador. El apoyo de la comunidad fue determinante para los músicos.Destreza. Las cachiporristas dieron un espectáculo especial al final del desfile, que duró dos horas con un trayecto de 12 kilómetros. Fue la segunda ocasión en que el país fue representado en una de las actividades más vistas el 1.º de enero.Patriotismo. Muchos salvadoreños demostraron su amor por el país con banderas durante el recorrido de la Banda El Salvador en el Desfile de las Rosas. Para muchos, la distancia y el frío no fueron obstáculos.

RecorridoLa Banda El Salvador durante el inicio de su recorrido por el Orange Grove Boulevard, en Pasadena (California), durante su participación en el tradicional Desfile de las Rosas. El recorrido fue seguido por miles de compatriotas que llegaron desde varias ciudades de California para apoyar a los jóvenes. En El Salvador, el tema fue seguido de cerca en televisión y redes sociales.Júbilo. Las calles de Pasadena se vieron abarrotadas por compatriotas que disfrutaron y bailaron al son de la Banda El Salvador. El apoyo de la comunidad fue determinante para los músicos.Destreza. Las cachiporristas dieron un espectáculo especial al final del desfile, que duró dos horas con un trayecto de 12 kilómetros. Fue la segunda ocasión en que el país fue representado en una de las actividades más vistas el 1.º de enero.Patriotismo. Muchos salvadoreños demostraron su amor por el país con banderas durante el recorrido de la Banda El Salvador en el Desfile de las Rosas. Para muchos, la distancia y el frío no fueron obstáculos.

El Salvador sonó fuerte en Desfile de las Rosas

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JOYCE ÁLVAREZ/VÍCTOR PEÑA

Enviados

EUA

Aleluya fue la primera melodía que interpretó ayer la Banda El Salvador en la 124.ª edición del Desfile de las Rosas, ante miles de compatriotas que llegaron hasta la ciudad de Pasadena para verlos participar en una de las actividades de más tradición en Estados Unidos.

A las 9 de la mañana, el grupo enfrentó el frío de Pasadena para compartir melodías salvadoreñas y populares.

Antes de su incorporación pasó la carroza de Wonderful Indonesia (Hermosa Indonesia) promocionada por el Ministerio de Turismo de ese archipiélago.

En Orange Grove Boulevard se iniciaron las dos horas que llevaron a propios y extraños melodías reconocidas en El Salvador. No había espacio en que no ondeara una bandera salvadoreña o que no se viera su azul y blanco.

La Banda El Salvador era reconocida además por extranjeros que se unían a los vivas y bravos en las graderías ubicadas en ambos lados de la vía.

Los jóvenes llegaban así a su destino, en un viaje que comenzó mucho antes de salir por tierra hacia Estados Unidos el 23 de diciembre.

Marvin Vásquez, de Juayúa, se mostró orgulloso de estar a minutos de representar a su país y a su maestro.

Aunque casi no había dormido estaba contento y señaló que este viaje le ha dejado muchas experiencias tanto personales como musicales.

“Este viaje me ha enseñado a compartir, tener más amigos, no criticar sin antes conocer”, explicó el joven.

El Carbonero siguió en el repertorio y emocionó a los salvadoreños presentes. Otras de las piezas que interpretaron fueron Adentro Cojutepeque, La Bala, pieza con la que concluyeron su recorrido, dos horas después.

Preparativos

Seis horas antes las luces se habían encendido en el gimnasio de la escuela secundaria de Duarte, donde los jóvenes se han alojado desde que llegaron a esa nación norteamericana el pasado 27 de diciembre.

A diferencia de otras mañanas, llegaron a la escuela las 15 princesas mayas y el Ballet El Salvador.

También las cachiporristas fueron maquilladas y peinadas por un grupo de estudiantes de cosmetología. A las 5 de la mañana, el grupo dejaba la escuela de Duarte. En el camino, los jóvenes pudieron disfrutar de un ligero desayuno.

Aunque algunos se sintieron mal antes del evento, todos los miembros del grupo participaron.

Tras el desfile, los jóvenes regresaron a Duarte y tenían previsto una cena de despedida. Ayer era la última noche que los jóvenes pasaban en suelo estadounidense.

Cálida recepción

El último día de la presencia de la banda en Estados Unidos no fue la excepción en el respaldo dado por la comunidad salvadoreña.

Desde Sun Valley, a 40 minutos de la ciudad de Pasadena, llegaron Cecilia Luna y Milton Luna. Arribaron a las 5 de la mañana para ver la presentación.

Ambos se mostraron emocionados y orgullosos de ver a la banda salvadoreña en el desfile. Agregaron que por falta de información no asistieron a los eventos previos que realizó el grupo. “Con gusto hubiéramos querido ir” a las presentaciones, aseguró el migueleño.

Por su parte, Arsenio Hernández, de Usulután, salió a la 1 de la mañana desde la ciudad de Santa Ana, California.

A Hernández, quien tiene 12 años de no visitar El Salvador, se le llenaron los ojos de lágrimas al hablar del trabajo que han realizado los músicos.

“Me gustó mucho y es excelente que hayan venido los de El Salvador a representar ese pulgarcito que tanto queremos y extrañamos”, expresó conmovido el compatriota, que viajó junto a su familia.

El connacional también estuvo presente en 2008, en la primera participación de una banda salvadoreña en el reconocido evento de Pasadena.

También a las 5 de la mañana habían salido de Sun Valley las salvadoreñas Marina Recinos y Daisy Saravia.

Recinos, originaria de Armenia, señaló: “Todavía nos brinca el corazón” después de ver la interpretación musical.

“Aguantando el frío pero aquí estamos, apoyándolos”, señaló Saravia, oriunda de Zacatecoluca, quien agregó que todos los años debería participar la Banda El Salvador en el desfile. Recinos la secundó y señaló que “hay mucha gente que puede ayudar”.

Muchos otros salvadoreños caminaron los 12 kilómetros del recorrido del desfile, con la esperanza de saludar a los jóvenes.

Algunos, para evitar la aglomeración, pasaron por la calle Green para avanzar hacia la banda salvadoreña.

Luego llegó la hora de los reconocimientos y de emprender el largo camino de vuelta.

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