“El TPS fue una bendición, pero en El Salvador no hay opciones para salir adelante”: salvadoreño beneficiario del TPS

Rogelio Galdámez dice que las condiciones en El Salvador no son las que desea para sus hijos pero que la situación en EUA tras la cancelación del TPS hace que las opciones en suelo estadounidense sean menores para personas como él.

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Foto: inmigración.com

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Lo que “fue una bendición” que le “abrió muchas puertas”, ahora parece cerrarse. Para Rogelio Galdámez, salvadoreño originario de Chalatenango pero beneficiario del TPS en Estados Unidos, la cancelación de este estatus de protección temporal significa un duro golpe para su vida y la de su familia, por lo que aún no sabe qué decisión tomar cuando,  en septiembre de 2019, el TPS llegue a su fin y no tenga más amparo legal para permanecer en EUA.

Rogelio, de 47 años, reside en Riverhead, Long Island, y trabaja en la jardinería (conocida como “Lanscaping” en EUA) gracias a que, tras haber llegado a Estados Unidos en el 2000, pudo aplicar y conseguir ampararse al TPS desde su inicio un año después, el cual le ha permitido trabajar y desarrollarse poco a poco en EUA.

“El TPS fue una bendición”

“Al principio fue difícil, uno no tiene idea de qué puede trabajar y sin hablar inglés. Pero es más fácil cuando uno puede legalizarse y obtener una licencia de conducir, eso abre muchas oportunidades. El TPS fue una bendición”, reconoció Rogelio en una entrevista concedida a la página web inmigración.com.

Por ahora, Rogelio está de regreso temporalmente en El Salvador, trabajando en labores de construcción en el departamento de Chalatenango, específicamente en la zona conocida como La Laguna, ubicada a 90 kilómetros de San Salvador. Sin embargo, dentro de pocos días tiene pensado regresar a Estados Unidos y comenzar a pensar en qué decisión le conviene tomar.

La Laguna, en Chalatenango, es la opción que tendría Rogelio si regresa a El Salvador. (Foto: inmigración.com)

Un problema que afectará a muchos

“La cancelación del TPS afectará primeramente el empleo porque los patronos empezarán a exigir documentos legales y eso sería como una deportación automática porque, ¿quién va a querer estar en EE.UU. sin poder trabajar ni cómo cubrir tantos gastos?”, declaró, señalando en que las cosas podrían “ponerse difícil” desde mucho antes para los amparados al TPS.

"El TPS fue una bendición”

Por el momento, Rogelio espera que todo el trabajo que hacen las organizaciones pro TPS, la Cancillería de la República y demás instituciones que buscan una salida legal para los afectados tras la cancelación del TPS llegué a buen puerto. Sin embargo, reconoce que no puede quedar anclado a esa esperanza.

¿Regresar o no regresar a El Salvador?

Como padre de tres hijos, Rogelio sabe que debe tomar una decisión cuando llegue el momento en que el TPS dejará de existir, el próximo mes de septiembre de 2019. Pero, a su criterio, “El Salvador no es el país que quiero para mis hijos”. “El problema aquí (El Salvador) es el desempleo, no se puede… aunque uno tenga un poquito de dinero y quiera trabajar no se puede”.

"“Mis hijos tienen muchas opciones allá (en EUA), pero aquí todo es limitado"

Para Rogelio, El Salvador no está preparado para recibir a toda la gente que pueda ser deportada o decida regresar luego que oficialmente el TPS llegue a su fin. “Mis hijos tienen muchas opciones allá (en EUA), pero aquí todo es limitado. En el caso mío, que soy nacido y crecido aquí, pienso que me llevaría un año mínimo para ambientarme de nuevo después de 18 años, pero para ellos sería muy difícil por la comida, la educación no es avanzada, las escuelas no están cerca…  allá todo se facilita, acá no, acá no se puede”, enfatizó.

“En el caso extremo de que sus hijos tengan que mudarse a El Salvador, sus únicas opciones educativas son escuelas públicas en los municipios La Laguna o Comalapa, a unos 10 kilómetros de distancia entre veredas, barrancos, quebradas y montañas”, continuó Rogelio.

Inmigración.com también señala que, en una pasada entrevista concedida para la cadena informativa CNN, los hijos de Rogelio señalaron varios inconvenientes de vivir en El Salvador, luego que relataran una visita que hicieron a la tierra natal de su padre. “Los niños compartieron algunas de sus inquietudes, como la falta de costumbre por la comida, el internet lento y los gallos que los despiertan a las 5:00 de la mañana todos los días”, indica la página web.

Rogelio aún no sabe si arriesgarse a permanecer en EUA sin papeles o regresar a El Salvador. (Foto: inmigración.com)

Un beneficio que llega a su fin

“En el caso extremo de que sus hijos tengan que mudarse a El Salvador, sus únicas opciones educativas son escuelas públicas a unos 10 kilómetros de distancia entre veredas, barrancos, quebradas y montañas”

El Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) es un programa que fue iniciado en 2001, luego que Estados Unidos lo concediera tras conocer los efectos que dejaron los terremotos del 13 de enero y 13 de febrero de 2001 en el territorio salvadoreño.

El programa ha beneficiado, por el momento, a más de 200,000 personas. Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional de EUA anunció el cierre del TPS, luego de un último plazo de extensión que llegará hasta el mes de septiembre del próximo año.

 

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