"Fue una tortura": Migración EUA separó a familia salvadoreña en la frontera y no dio información de los niños por dos semanas

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Luego de cruzar por Guatemala y México Silvana Bermudez llegó a la frontera de Estados Unidos, donde solicitó a los oficiales de la Patrulla Fronteriza, en Arizona, asilo para ella y para sus tres hijos. Huían de las amenazas de pandillas en El Salvador.  

The Washington Post reporta que las autoridades de Migración de Estados Unidos separaron a esta madre salvadoreña de sus pequeños. A ella la enviaron a un centro de detención en Nueva York luego de que se declarara culpable de entrar de forma irregular al país.

El paradero de sus hijos la torturó por semanas.

Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) no le dio información de hacia dónde serían llevados. Se tuvo que despedir de ellos en la frontera, relató The Washington Post. 

En marzo de 2017, el entonces secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, dijo que la administración de Donald Trump consideraría separar a las familias que llegan de forma irregular a la frontera para solicitar asilo. Lo harían como un método para "desmotivar" de la migración irregular y el tráfico de personas. 

El Gobierno luego pareció retroceder de esa idea, tildada de "cruel" por activistas. Sin embargo, en los últimos meses activistas y abogados han recopilado casos y pruebas de padres inmigrantes que han sido separados de sus hijos sin que ICE les proporcionara ninguna información o forma de contactarlos. 

A los hijos de Silvana un abogado de inmigración los encontró en un refugio en Youngtown, Arizona. Pasaron dos semanas sin comunicación, a dos mil millas de su madre y mil de su padre, Yulio Bermudez que vive en Houston, Texas.  

El calvario de la familia comenzó hace alrededor de un año, cuando pandilleros presionaron a Yulio para que les ayudara a escapar de la Policía. El hombre se negó y los pandilleros lo amenazaron de muerte.  Yulio partió hacia Estados Unidos. Luego su familia lo siguió.  

Luego de 45 días sin sus padres, los niños llegaron a Houston para reunirse con su padre. 
"No es justo que separen a los padres de los hijos, sin importar la raza o el lugar de dónde vengan", dijo Yulio a The Washington Post.  

Finalmente, después de 12 semanas sin ver a su familia, los oficiales de ICE determinaron que Silvana tenía un "miedo creíble" por las amenazas de pandilleros si regresaba a El Salvador. Pudo reunirse con su familia el 16 de marzo. 

"Lo que a mí me motivó en venir a refugiarme a este país fue seguir viviendo, porque allá (en El Salvador) no iba a vivir. Y voy a seguir luchando (...)", dijo Silvana a The Washington Post.    

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