ICE da ultimátum a madre para que deje el país, no les importa el estado de salud de su hija

Ha vivido un verdadero calvario, después de una deportación en ausencia a causa del notario que manejó su caso. 
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Mayra Cárdenas teme ser deportada a Guatemala porque su hija Brianna de seis meses nacida en el país va a requerir seguimiento y cuidados médicos tras la operación de labio leporino y paladar hendido. (Foto cortesía Paulina Herrera).

Mayra Cárdenas teme ser deportada a Guatemala porque su hija Brianna de seis meses nacida en el país va a requerir seguimiento y cuidados médicos tras la operación de labio leporino y paladar hendido. (Foto cortesía Paulina Herrera).

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Mayra Graciela Cárdenas tiene el alma en vilo. La Oficina de Inmigración y Control Aduanas (ICE) le dio un ultimatum: debe dejar el país a más tardar el 18 de marzo, si no lo hace, irán por ella a donde quiera que esté, para deportarla a Guatemala, su país de origen.

“El 20 de febrero tengo que presentarles un plan de salida que incluya boletos de avión”, dice presa de la angustia.

Pero las cosas no son tan fáciles para esta guatemalteca de 38 años, madre de tres hijos nacidos en el país. Su mayor preocupación es su hija menor de seis meses, Brianna Betzabel Chang Cárdenas, quien nació con labio leporino y paladar hendido.

“Hoy martes 6 de febrero la van a operar. Ella desde que nació come a través de un tubo conectado al estómago o por medio de un aparato en la boca”, explica.

Mayra Cárdenas alimenta a su hija Brianna por medio de un tubo conectado al estómago. (fotos cortesía Paulina Herrera).

Una vez operada, los doctores le han dicho que su hija va a requerir cuidados médicos constantes por lo menos por los siguientes cinco años, y terapias en los siguientes años.

“Les pido a las autoridades de migración que consideren mi caso. No soy una criminal. No tengo antecedentes. Desde que llegué a este país, he trabajo, he pagado impuestos, no he pedido ayuda del gobierno. La única ayuda que tengo es el seguro médico para mi hija”, clama desesperada, ahogada en llanto.

“Soy una madre que quiere estar con sus hijos y que mi niña tenga un tratamiento. Por favor, ¡ayúdenme!”, dice sin parar de llorar.

Cárdenas entró a Estados Unidos en 1992 cuando tenía 12 años. Como muchos inmigrantes centroamericanos salió de su país huyendo de la pobreza y la violencia.

Estafada por un falso abogado

“Mis problemas comenzaron cuando solicité el asilo político a través de una persona que se hizo pasar por abogado. El asilo me lo negaron y me salió una carta de deportación que yo nunca recibí”, cuenta.

En el 2009 cuando llegaba a su trabajo en un negocio de comida rápida, fue arrestada por agentes del ICE. “Me dejaron salir pero me hacían que fuera a reportarme con ellos cada tres meses, después cada 15 días. Me llamaban por teléfono a mi casa. Me visitaban. Me pusieron un grillete por un tiempo y me lo quitaron después”, recuerda.

 

Mayra Cárdenas muestra el grillete de monitoreo electrónico que le ha puesto ICE. (Foto cortesía de Paulina Herrera).

Más tarde sus hijos, ahora de 15 y 16 años, presentaron una solicitud humanitaria para que pudiera permanecer en el país. “Me dieron un permiso por un año. El año pasado me lo extendieron por seis meses, y querían que regresara a Guatemala en octubre. Pero mi hija estaba por nacer. En diciembre me pusieron otra vez un grillete electrónico de monitoreo”.

Esta vez, le dieron de plazo hasta el 20 de febrero para que se presente ante ICE y les entregue su plan de salida para regresar a Guatemala.

“Me advirtieron que si para el 18 de marzo no ha pasado nada, esté donde esté, van a ir por mi para sacarme”, dice.

Esta madre reconoce que esta advertencia la ha puesto los nervios de punta. “He luchado lo más que he podido por quedarme, por mis hijos, por mi bebé que necesita cirugías y tratamiento. Por ella, le estoy pidiendo a Dios  permanecer en este país”.

 

Mayra Cárdenas muestra fotos de sus dos hijos mayores mientras su bebe de seis meses Brianna duerme en su carrerilla. (fotos cortesía Paulina Herrera).

Las necesidades médicas de su hija

Cárdenas realmente no tiene, no quiere y no puede hacer el plan de salida que le exige ICE porque sabe que llevarse a su hija fuera del país sería ponerla en un alto riesgo. En Guatemala, dice, no existen los recursos públicos para atender a la bebé y ella no tiene los recursos para pagar.

 

Sus hijos mayores están devastados. “Me preguntan llorando: mamá, por qué te ponen ese grillete, si no has hecho nada. No eres delincuente”.

Confiesa que se siente muy mal de no saber qué va a pasar. “Qué voy hacer en Guatemala. Allá la vida es muy dura. Hay mucha delincuencia, mucha extorsión. Hace poco mataron a mi primo. Caminaba hacia su casa. Iban por otro pero lo mataron a él y a otro más”, dice nerviosa.

Mayra Cárdenas con su abogada de migración Denise Cabrera y su bebé Briana. (fotos cortesía Paulina Herrera).

Carrera contra el tiempo

La abogada en migración Denise Cabrera de la firma de abogados de Eric Price sostiene que están tratando de parar la deportación de Mayra Cárdenas.

“ Hemos hecho una petición pero la negaron. Él que su hija tenga un labio leporino y paladar hendido no es una condición seria para el ICE. Piensan que es algo cosmético. Tiene que ser una situación de vida o muerte para que lo puedan aceptar”, se lamenta.

Añade que no toman en cuenta que la menor va a ser sometida a una cirugía y necesita tratamientos. “Esta madre no ha cometido ningún delito. Se le niega una oportunidad de estar con sus hijos por haber caído en manos de un notario que la engañó y no manejó bien su caso de asilo político”, dice.

 

El subdirector de ICE para la región de Los Ángeles que le negó la estadía a Cárdenas es Jorge Field, comenta la abogada quien ahora contactó al oficial encargado del caso de la guatemalteca para pedirle más tiempo, dada la condición de salud d la bebé.

“Estamos tratando de comprarle tiempo para que se pueda quedar con su niña”, dice. Y deplora que las políticas de la administración actual estén enfocadas en deportar sin importar el factor humano.

“Esperamos reabrir su caso de asilo basado en que fue víctima de un fraude por parte de un notario. En un futuro, cuando su hija mayor cumpla los 21 años también puede solicitar su residencia”, dice la abogada.

Confía en que a pesar de todo, las cosas salgan bien para Mayra Cárdenas. “Sus hijos la necesitan aquí. Su niña aquí tiene a sus doctores. Espero que los oficiales sean razonables y le permitan permanecer en el país para que pueda arreglar su caso”, indica.

La Opinión contactó al ICE para pedirles su versión sobre las razones para querer a deportar a Mayra Cárdenas, y está a la espera de una respuesta.

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