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Inmigrante salvadoreña logra beca y cumple sueño de ir a la universidad

Logró el éxito académico por el apoyo de sus maestros y su dedicación y perseverancia.
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Dedicación.  La chica de 21 años ha aprendido que es necesario esforzarse para lograr sus metas.

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Ayuda.  La próxima meta de Karina Rivas es promover intercambios entre estudiantes de EUA y El Salvador.

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Inmigrante salvadoreña logra beca y cumple sueño de ir a la universidad

Inmigrante salvadoreña logra beca y cumple sueño de ir a la universidad

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Limpió casas por un año, fue lavaplatos, trabajó en un gimnasio, fue asistente en su escuela por una temporada, y cuidó niños. En la actualidad es barista en un café y estudia administración en salud gracias a una beca que obtuvo en la Universidad de Phoenix, Arizona (Estados Unidos). “Hice lo que la mayoría de latinos hacemos al llegar a Estados Unidos: house keeping”, dice Karina Rivas entre risas antes de enlistar su amplia experiencia laboral.

Consiguió todos esos trabajos ya que aunque parte de su familia ya vivía en Estados Unidos cuando ella emigró, “no tenían el dinero extra para los estudios”.

La joven de 21 años nació y vivió hasta los 19 en Sesori, San Miguel. Culminó sus estudios básicos en el instituto nacional del mismo municipio que cuenta con poco más de 10,000 habitantes.

Siempre soñó con ir a la universidad, pero no tenía las oportunidades para hacerlo “en un pueblito pequeño con delincuencia” y en el que los centros educativos de nivel superior están a horas de distancia.

En 2014 llegó a un país del que no comprendía por completo el idioma ni la cultura ni el sistema educativo, pero se inscribió en la escuela secundaria de Basalt, en Colorado. En 2015 se graduó y obtuvo una beca gracias a la ayuda de una maestra y a su dedicación.

“Yo siempre soñé con ir a la universidad y siempre estaba en la escuela esmerándome y pidiéndole ayuda a mis maestros; ellos siempre estuvieron allí para mí. Siempre se quedaban conmigo después de clases, o en la hora del almuerzo, o si tenía preguntas fuera de la escuela”, contó por medio de una llamada telefónica desde su hogar en Colorado.

Recién llegada a la secundaria escribió una carta para una de las maestras a las que guarda más cariño. Esa carta hizo que Leticia Ingram se convirtiera en la “maestra del año” por el estado de Colorado. Ingram le devolvió el favor a Rivas al elegirla como acreedora de una beca escolar completa. “Fue una gran emoción, me quedé sin palabras”, recuerda la joven.

En abril de este año su logro estuvo en los periódicos estadounidenses. “Ella me inspira. Me enseñó lo que es trabajar duro”, dijo a The Aspen Times una de sus profesoras.

“Siempre me llamó la atención todo lo relacionado con la medicina. Cuando recién vine pensé en enfermería, pero me decidí por esto porque es la administración junto con lo básico de la salud. También estoy tomando las clases de inglés”, relata.

Ella reconoce que El Salvador “tiene muchas oportunidades, pero en este momento está pasando por momentos difíciles con la violencia”, donde “hay muchos que tienen la oportunidad de superarse, y es muy bueno verlo, pero hay otros como nosotros que no pudimos y decidimos” emigrar “a probar una mejor suerte, una mejor vida de oportunidades”.

Devolver a la comunidad

También imparte charlas a inmigrantes centroamericanos y mexicanos sobre cómo seguir estudiando sin un estatus legal.

“Nunca se rindan. Es difícil siempre, aun en nuestro país es difícil con la educación. A veces podemos tener problemas y pensar que no se puede más, pero siempre se puede, siempre hay una salida”, dice optimista. Cuenta que ya se ha encontrado con el racismo y la discriminación, pero que siempre hay personas “que te ayudan y brindan el apoyo que necesitas y que confían en ti. Eso te da la fuerza para saber que puedes lograrlo”.

Este mes cumple 22 años y su próxima meta es “después de la graduación, ayudar a los nuevos estudiantes que vienen de diferentes escuelas a este país, o también en El Salvador”.

Asegura que le gustaría “hacer intercambios entre estudiantes de El Salvador para que vengan acá a aprender un tiempo, y también entre estudiantes norteamericanos que vayan a El Salvador a ver cómo es la vida allá, que vean y que comprendan cada uno y que tomen conciencia. Para mí esa sería una de las principales ideas, ayudar a la educación en mi país”.

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