Joven inmigrante salvadoreño podría estudiar en Harvard

Debido a las sorprendetes calificaciones de César Arévalo, once de las mejores universidades de Estados Unidos han mostrado interés en que el joven se una a su capital intelectual.
Enlace copiado
Logros.  El joven formó, junto con sus compañeros del centro de estudios Baldwin Park High School, un periódico donde también es editor. Ahora planea especializarse en alguna rama de la ingeniería.

Logros. El joven formó, junto con sus compañeros del centro de estudios Baldwin Park High School, un periódico donde también es editor. Ahora planea especializarse en alguna rama de la ingeniería.

Joven inmigrante salvadoreño podría estudiar en Harvard

Joven inmigrante salvadoreño podría estudiar en Harvard

Enlace copiado
César Arévalo tiene 18 años, nació en Sonsonate y habla de su futuro en Estados Unidos con la madurez de un adulto. Ese futuro ya lo ha comenzado a construir, al haber aplicado a doce de las mejores universidades de Estados Unidos. Fue aceptado por once, entre ellas Yale, Harvard, Princeton, y Stanford.

“Abrumado” es la palabra que ha estado usando para describirle la experiencia a sus amigos, maestros, y familiares; y es la que utiliza también para describirlo en una entrevista telefónica desde su hogar en Baldwin Park, Los Ángeles.

Las tres universidades entre las que elegiría la definitiva, según confiesa (aunque aún no con seguridad) son Harvard, Yale y Stanford.

También fue aceptado en cuatro universidades del sistema de California, además de Columbia, Brown, Berkeley y Dartmouth.

Todo ha sido un proceso, su éxito en los estudios no llegó sin esforzarse. En febrero el joven recibió la primera de las once cartas: la de Yale. “Cuando eso pasó me sorprendí”, confiesa. Días después recibió otra carta: de Harvard; esa carta la celebró junto a su abuelo. Luego vino la de Brown, y luego otra, y otra... “cuando oí de las otras escuelas estaba un poco sorprendido, porque no sabía que me iban a aceptar todas”, exclama.

Pero este joven tiene los pies en la tierra y proyecta que su “objetivo final” es regresar a la comunidad donde creció para poder “ayudar a otros niños que se encuentren en la situación en la que yo me hallé, siendo un inmigrante en este país”.

A César le costó aprender a hablar bien el inglés cuando llegó a Estados Unidos con su familia en 2003; ahora lo habla a la perfección, tanto que a veces se le escapan de la memoria algunas palabras del español, pero su familia está allí para recordárselas y rápidamente le dicen que “purpose” se dice “propósito” en español.

Eso fue, según relata emocionado, lo que le ayudó a encontrar su camino. El consejo que les puede dar a los jóvenes que como él luchan por salir adelante e integrarse a la vida estadounidense es “buscar un propósito” y luego conquistarlo.

“La primera cosa que yo hice fue buscar un propósito en la vida, porque sin eso no hay dirección. Con una dirección se puede hacer lo que sea, así se alcanza la excelencia”.

Fueron sus padres los que le inculcaron el amor por los estudios, ya que en el tiempo en el que vivieron en El Salvador se desempeñaron como maestros.

Él se enorgullece de decir que su familia lo apoya de una forma “excelente”.

En su futuro cercano planea analizar en qué podría especializarse. Dice que la ingeniería eléctrica o mecánica es lo que más le llama la atención.

“Tengo otra manera de hacer las cosas, primero quiero ver qué es lo que yo puedo hacer. Quiero pasar unos años aprendiendo en qué soy bueno, luego voy a hacer lo que aprendí, tal vez para ser parte de una compañía o tener una propia”, enumera.

El joven compatriota dice que también siente “pena al ver todo lo que está pasando” en El Salvador, país en el que vivió por los primeros cinco años de su vida. “No quiero tener miedo de regresar al lugar donde nací. No sé qué haría si no pudiera regresar”.

Al contarle de la ola de comentarios positivos que ha generado su historia dice simplemente que “se siente extraño representar a un país entero”, y deja al final en evidencia sus 18 años.

En cuanto a su familia, siguen felicitándolo y “están muy orgullosos”, tanto en Estados Unidos como en El Salvador, y preguntándole por cuál universidad se decidirá.

Tiene hasta el 1.º de mayo para decidirlo. Luego estudiará una maestría.

Tags:

  • estados unidos
  • cesar arevalo
  • harvard
  • yale
  • estudiante salvadoreno

Lee también

Comentarios

Newsletter