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La fiesta del azul y blanco, más allá de las fronteras

La comunidad salvadoreña del área metropolitana de Washington, D. C., vivió ayer en Gaithersburg, Maryland, con la música y gastronomía del Festival Salvadoreñísimo de la Independencia.
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Júbilo. Miles de compatriotas abarrotaron las calles para asistir al Festival Salvadoreñísimo. Hubo baile, comedia y comida para recordar sus raíces. Reconocimiento. Los salvadoreños y organizadores del festival entregaron un reconocimiento al Banco Agrícola, por su apoyo a la comunidad en el exterior.

Júbilo. Miles de compatriotas abarrotaron las calles para asistir al Festival Salvadoreñísimo. Hubo baile, comedia y comida para recordar sus raíces. Reconocimiento. Los salvadoreños y organizadores del festival entregaron un reconocimiento al Banco Agrícola, por su apoyo a la comunidad en el exterior.

La fiesta del azul y blanco, más allá de las fronteras

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Óscar Díaz

Enviado

Estados Unidos

El amor por la patria, su comida, su música y las costumbres entre los salvadoreños en el área metropolitana de Washington, D. C., tuvo ayer su epicentro en Gaithersburg, Maryland, durante el XI Festival Salvadoreñísimo de la Independencia.

El clima, sin lluvia y con un sol no muy abrasador en las últimas semanas del verano, permitió que los cerca de 20,000 asistentes disfrutaran de un variado repertorio musical, de comedia, animación, mucha comida típica y el predominante azul y blanco para celebrar el 195.º aniversario de la Independencia de Centroamérica.

La parte musical inició con el grupo Melao, mientras los asistentes ya comenzaban a poblar la explanada del predio de ferias del condado de Montgomery, sede de esta actividad que ya se convirtió en tradición entre los compatriotas de esta región.

En los contornos del escenario, decenas de puestos de pupusas, elotes locos, minutas y carne asada, entre otros productos comestibles, hacían recordar a muchos de los asistentes que su patria está lejos, pero que en este domingo sus olores y sabores estaban a su alcance.

La jornada avanzaba y el turno musical le tocó al migueleño Marito Rivera y su grupo Bravo, quienes interpretaron el Himno Nacional de El Salvador. A viva voz y con la mano en el pecho la concurrencia respondió al llamado cívico.

Hacer valer el derecho

Entre una participación musical y otra, fue invitado al escenario el ejecutivo del condado de Montgomery, Isiah “Ike” Legett, quien destacó los vínculos entre la región que preside y El Salvador, al que ha visitado en varias ocasiones.

“El condado de Montgomery y El Salvador tienen una relación muy fuerte. Hemos trabajado arduamente para fortalecer esa región porque creemos que es importante establecer esta hermandad”, externó el político.

En su mensaje, instó a que, quienes son ciudadanos estadounidenses, se registren para votar en las elecciones del 8 de noviembre. “Esta elección es muy importante. No les voy a decir por quién votar, pero creo que ustedes pueden averiguarlo por sí mismos”, afirmó, ante los aplausos y risas de los asistentes.

Posteriormente se entonó el Himno Nacional de Estados Unidos, mientras policías del condado sostenían la bandera estadounidense, como una muestra de respeto en el día en el que se conmemoraron los 15 años de los atentados terroristas de 2001.

La fiesta avanzaba, el sol comenzaba a ceder y en la tarima la orquesta de los Hermanos Flores interpretaba los éxitos que la han convertido en una de las favoritas, tanto en El Salvador como en el exterior.

Los organizadores, todavía pendientes de conocer si se superaría el récord de asistencia, se declararon satisfechos por la respuesta del público.

“Estoy impresionado porque uno cada año quiere mejorar y es una satisfacción ver que la gente nos responde. Es un trabajo bien fuerte, a veces pienso que no lo vamos a hacer otra vez, pero la gente, la tradición me hace cada año organizar este festival”, comentó Fredy Díaz, productor del festival.

El reguetonero Jay Álvarez, uno de los más esperados precedió al cantante de bachata Héctor “el Torito” Acosta, con quien cerró la décimo primera edición del Festival Salvadoreñísimo.

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