Maestros hispanos en Chicago dicen que la huelga no es solo por dinero

Para María López, una maestra de la escuela Shields, dos razones que la convencieron de secundar la huelga es la falta de condiciones en los salones y el elevado número de alumnos.
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THM20. CHICAGO (EEUU), 10/09/2012.- Maestros en huelga participan hoy, lunes 10 de septiembre de 2012, en una manifestación en Chicago (EEUU). Los 25.000 miembros del Sindicato de Maestros de Chicago iniciaron una huelga, la primera en 25 años, que deja a más de 400.000 estudiantes sin clase por una disputa sobre el seguro de salud, la evaluación de los docentes y la seguridad del empleo. EFE/TANNEN MAURY

THM20. CHICAGO (EEUU), 10/09/2012.- Maestros en huelga participan hoy, lunes 10 de septiembre de 2012, en una manifestación en Chicago (EEUU). Los 25.000 miembros del Sindicato de Maestros de Chicago iniciaron una huelga, la primera en 25 años, que deja a más de 400.000 estudiantes sin clase por una disputa sobre el seguro de salud, la evaluación de los docentes y la seguridad del empleo. EFE/TANNEN MAURY

Maestros hispanos en Chicago dicen que la huelga no es solo por dinero

Maestros hispanos en Chicago dicen que la huelga no es solo por dinero

Maestros hispanos en Chicago dicen que la huelga no es solo por dinero

Maestros hispanos en Chicago dicen que la huelga no es solo por dinero

Maestros hispanos en Chicago dicen que la huelga no es solo por dinero

Maestros hispanos en Chicago dicen que la huelga no es solo por dinero

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Maestros hispanos de las escuelas públicas de Chicago explicaron hoy que la huelga indefinida no es solo por dinero sino también por la falta de medios, desigualdad entre centros y el sistema de evaluación a los profesores.
 
Margarita Rivera, una maestra que lleva 16 años trabajando para las Escuelas Públicas de Chicago, indicó a Efe que muchos de los 35.000 maestros de la ciudad quieren mejores condiciones para los centros educativos.
 
Rivera, que participó en una manifestación frente a la Escuela Shields, en el lado suroeste de la ciudad, dijo que el salario es importante, pero no es la única razón para sumarse a la huelga.
 
"Ni en México ni en China la persona que es maestro lo está haciendo solo por el dinero", señaló Rivera, que aseguró que la escuela en la que trabaja solo tiene una trabajadora social para los 1.800 estudiantes, quienes en su mayoría son niños hispanos.
 
La maestra explicó además que la escuela solo tiene una enfermera que visita la escuela periódicamente y que este centro educativo es uno de los 100 que tiene que atender este profesional médico durante el año lectivo.
 
Para Lucina Sosa, quien protestó frente de la escuela Lionel Hampton, una de los temas importantes es el sistema de evaluación de maestros que quiere aplicar la junta directiva de las
Escuelas Públicas de Chicago, en el que se tendría en cuenta el rendimiento académico de los alumnos en los exámenes estandarizados nacionales.
 
"Esto es injusto (...) Algunos niños no tienen un hogar fijo ni una dirección y están bajo mucho estrés y no pueden rendir bien en estos exámenes y además otros niños no son buenos para tomar estos exámenes. No es la culpa del maestro", dijo Sosa.
 
Bajo este plan, dijo el Sindicato de Maestros de Chicago anoche, unos 6.000 podrían ser despedidos en los primeros dos años de su entrada en vigor.
 
Sosa también apuntó como motivo para sumarse al paro la desigualdad existente entre las diferentes escuelas públicas.
 
"Aunque extendieron las horas y ahora los niños tienen recreo afuera, unas escuelas no tienen un lote de recreación y se quedan adentro en su salón", aseguró.
 
En otros casos, agregó, unas escuelas no reciben sus textos académicos hasta a mediados del año escolar: "No se puede hacer mucho cuando uno no tiene los recursos".
 
Para María López, una maestra de la escuela Shields, dos razones que la convencieron de secundar la huelga es la falta de condiciones en los salones y el elevado número de alumnos.
 
Explicó que muchos de los salones en las escuelas en los barrios hispanos carecen de aire acondicionado lo que lleva a que "los niños suden y hasta se pueden desmayar sin aire acondicionado en el salón".
 
López mostró su indignación porque los maestros no pueden dictar la clase a la cantidad de niños que pueden tener en un salón y aseguró que el número que manejan las autoridades es 32 niños por salón es rebasado regularmente.
 
"Ahora los directivos de las escuelas quieren poner hasta 55 niños en una sola clase", apuntó López.

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