Pandillero salvadoreño intenta evadir la máxima condena en NY

Amaya se declaró culpable del asesinato de otro pandillero, el mismo con el que alguna vez fueron amigos. Quedan más imputados de la MS-13 pendientes de condena.
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Edwin Amaya Sánchez olvidó la lealtad a la MS. El pandillero salvadoreño se declaró culpable el miércoles pasado por el asesinato de un hombre en Long Island para evitar enfrentar la pena de muerte o la cadena perpetua en Estados Unidos.

“El señor Amaya Sánchez se declaró culpable para evitar enfrentar la pena máxima que puede ser la pena de muerte o la cadena perpetua. Además, al declararse culpable, la Fiscalía se beneficia con el ahorro de los costos del proceso y tiene más tiempo de concentrarse en los otros casos que están relacionados y que son importantes”, dijo a LA PRENSA GRÁFICA Jeffrey Pittel, defensor del salvadoreño.

Aunque no habla inglés, Amaya Sánchez admitió haber planeado y participado en el asesinato de José Laínez Murcia, también pandillero. Según los fiscales del caso, ambos miembros de la MS se conocían desde hace tiempo, habían trabajado juntos cuando llegaron a Estados Unidos y en algún momento fueron hasta amigos.

“Yo conocía dónde vivía José. Llevé a dos pandilleros en mi carro a la casa, ellos se bajaron del carro, fueron frente a su casa. Esperaron a que saliera de su casa y a que se subiera a su carro, entonces le dieron varios disparos y regresaron a mi carro. Después nos fuimos”, admitió el pandillero en la corte de Central Islip.

Al declararse culpable, el salvadoreño no solo intenta evadir la pena de muerte que la fiscalía quería aplicarle, sino que puede quedar libre de otros cargos.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos señaló a Amaya Sánchez como el líder de la clica de la MS-13 que está detrás de la ola de violencia que afectó varias colonias de Long Island y que dejó saldo de más de 12 asesinatos, incluidos el de las adolescentes Nisa Mikens y Kayla Cuevas, quienes fueron vapuleadas en noviembre de 2016.

En la acusación presentada en julio del año pasado ante la corte, Amaya Sánchez y los 16 miembros de la MS fueron acusados de 59 cargos por delitos federales, incluido homicidio en primer grado, intento de homicidio en primer grado, conspiración para cometer homicidio, posesión de arma de fuego, extorsión y crímenes del crimen organizado.

“Aunque el señor Amaya Sánchez está vinculado a varios casos, él no tiene participación en los dos asesinatos más notorios que los fiscales atribuyen a la MS-13”, dijo el abogado defensor, al mismo tiempo que negó que el pandillero esté colaborando con las autoridades para dar información contra la pandilla.

Pero la Fiscalía estadounidense afirma que la mayoría de crímenes tiene que ver con el accionar de la MS y que la clica Guanacos Little Sicos Salvatruchos, está detrás de casi todos los asesinatos que rompieron la tranquilidad de Long Island entre 2013 y 2017.

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