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"¡Que no lleguen más!"

Vecinos se enfrentaron a los migrantes en Tijuana. Dicen que en la ciudad ya no caben. Ya han llegado más de 1,000 viajeros. Se espera que arriben al menos otros 4,000.

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Tensión.  Migrantes  se suben a la valla fronteriza de Tijuana, mientras soldados de EUA les apuntan sus armas y ponen púas.

Tensión. Migrantes se suben a la valla fronteriza de Tijuana, mientras soldados de EUA les apuntan sus armas y ponen púas.

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Otros 800 centroamericanos llegaron ayer a Tijuana, en la frontera de México con Estados Unidos, para pedir asilo en ese país, horas después de que habitantes de esa ciudad increparon a un grupo y protestaron por la continua llegada de migrantes.

"¡Que no lleguen más! ¡Que no lleguen más!", gritaron los habitantes de la demarcación de Playas, de Tijuana, en el noroeste de México, que afirman que la ciudad está saturada de migrantes y no tiene espacio para seguir recibiendo gente.

Con el nuevo grupo suman 1,600 los que se encuentran ya en Tijuana, limítrofe con San Diego, como parte de una ola migratoria que salió hace un mes de Honduras.

Esta caravana, la primera de tres que ingresaron a México desde Guatemala en las últimas semanas, está formada en total por más de 5,000 personas. La mayor parte todavía está en camino hacia la frontera.

Desde su salida de la ciudad hondureña de San Pedro Sula el 13 de octubre, los migrantes del grupo inicial, al que se fueron sumando otros en el camino, recorrieron 4,600 kilómetros hasta Tijuana, en el noroeste de México.

En el punto de cruce fronterizo de El Chaparral, 150 de los migrantes llegaron ayer a apuntar su nombre en una bitácora para ser atendidos por autoridades de Estados Unidos para pedir asilo.

"Pasar a Estados Unidos, esa es la intención. Poder conseguir una entrevista para pedir asilo político en Estados Unidos", dijo a dpa el hondureño Franklin Barahona, un técnico en computación y celulares originario de La Ceiba que hizo el viaje con su esposa y su hijo.

Muchas personas están apuntadas en la lista para presentar su caso de asilo desde antes de la llegada de la caravana. El tiempo de espera puede ser de un mes y medio o más.

"He estado esperando para llegar hasta aquí con la caravana un mes y varios días. Imagínate, ¿cómo no voy a estar esperando otro mes? Puedo esperar todo lo posible para poder cruzar", manifestó Barahona.

Un centenar de vecinos de la zona de Playas, de Tijuana, increpó, el miércoles por la noche, a algunos migrantes que acampaban en la zona y les exigieron que abandonaran el sitio y se fueran a albergues.

Los vecinos argumentaron, en declaraciones a periodistas, que la presencia de los migrantes en la zona del faro de la playa genera inseguridad y suciedad.

En Tijuana es constante el flujo de personas de distintas nacionalidades que quieren ir hacia Estados Unidos, pero que muchas veces terminan asentándose en esa ciudad fronteriza, como ha sido el caso de miles de haitianos de una ola migratoria previa.

El enfrentamiento verbal se dio entre los vecinos de Playas, de Tijuana, una zona acomodada, y un centenar de migrantes centroamericanos que estaban en ese sitio, donde la reja fronteriza entre México y Estados Unidos se adentra en el mar.

Es el primer incidente de este tipo que se registra desde que los primeros migrantes de esta ola migratoria, en su mayoría hondureños, pero también guatemaltecos y salvadoreños, ingresaron a México desde Guatemala por el estado de Chiapas el 19 de octubre.

Los centroamericanos recorrieron desde entonces Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Puebla, Ciudad de México, Querétaro, Jalisco, Nayarit, Sinaloa y Sonora, hasta llegar a Tijuana.

En esa ciudad, muchos albergues de migrantes están casi a su máxima capacidad, y se habilitó un centro deportivo para acoger a los que van llegando.

"Ya no cabemos en Tijuana", dijo ante periodistas y vecinos Rogelio Nieves, quien anunció que el domingo habrá una marcha.

"Somos demasiada gente y no tenemos la estructura. O bien acepten la ayuda y el apoyo y se vayan a los albergues", señaló.

Algunos de los migrantes aceptaron ser trasladados a un refugio, pero otros dijeron que querían quedarse ahí, en la zona del faro, junto a la reja que separa México de Estados Unidos, para mostrar su presencia al presidente estadounidense, Donald Trump.

"Merecemos una oportunidad de ir a otro país, trabajar honradamente", dijo uno de los migrantes en el sitio.

El dirigente de la organización Pueblo sin Fronteras, Irineo Mujica, uno de los coordinadores de la caravana, exigió después ante la prensa que los migrantes sean ubicados en un sitio adecuado donde también se permita el ingreso de las organizaciones que los acompañan, algo que, según afirmó, se está impidiendo.

"Si el albergue no permite a las organizaciones no gubernamentales estar con los migrantes, definitivamente la mayoría de los migrantes no van a estar ahí", argumentó. En Ciudad de México hay cerca de 2,400 personas de otras dos caravanas, quienes soportaron el miércoles muy bajas temperaturas y esperaban seguir.

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