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Queja acusa al DHS de separar más familias en frontera

Activistas y abogados presentaron una demanda ante la oficina del inspector del Departamento de Seguridad Nacional reclamando cada vez más casos de padres a los que agentes fronterizos arrancaron de sus hijos.
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Queja acusa al DHS de separar más familias en frontera

Queja acusa al DHS de separar más familias en frontera

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Los agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos (CBP, en inglés) están separando cada vez a más familias de inmigrantes que llegan a los puertos de entrada de la frontera sur en busca de asilo. De acuerdo con una querella presentada el 11 de diciembre por reconocidas organizaciones de activistas y firmas de abogados de Inmigración, los oficiales apartan a menores de edad de sus padres sin dar una razón y sin proveer a estas personas de una forma de mantener el contacto con sus hijos. La demanda, publicada por la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA, en inglés), señala que esto podría estar ocurriendo como una forma de disuadir de la migración irregular o, incluso, como una forma de castigo.

Rescatan grupo de migrantes salvadoreños y de otros países abandonados en México

Entre los casos documentados hay testimonios de varios padres de familia salvadoreños que sufrieron al ser apartados de sus pequeños.

“La acusación resalta un número alarmante de casos en los que al parecer miembros de familias que llegaron juntas a la frontera de Estados Unidos fueron separados por los oficiales de Inmigración sin darles una justificación clara o razonable, como método de castigo o disuasión, y con pocas formas de localizar, contactar o reunirse con sus parientes”, dice parte de la queja.

“Organizaciones legales y de defensa están preocupadas por el aumento en el número de casos en los que un padre no solo es separado de su hijo, sino que también es referido para ser procesado como un criminal”, consigna el documento.

Familias de inmigrantes en riesgo de deportación piden donaciones

La demanda incluye testimonios en los cuales aparecen involucrados niños de tan solo dos años de edad que fueron procesados como “menores no acompañados” como consecuencia de haber sido arrancados de la custodia de sus padres.

De acuerdo con las leyes de Estados Unidos, es necesario que una persona se presente, aunque de forma irregular, a sus puertos fronterizos con México para solicitar verbalmente el asilo.

 “Organizaciones  están preocupadas por el aumento en el número de casos en los que un padre no solo es separado de su hijo, sino que es referido para ser procesado como  criminal”. 
Querella,  activistas y abogados

Pero en el gobierno del presidente Donald Trump el proceso para obtener este estatus se ha vuelto más complicado.

La abogada Katie Shepherd, del National Advocacy Counsel, urgió a la oficina del inspector del DHS y a la oficina de las Libertades y Derechos Civiles del mismo departamento a “reconocer la inhumanidad e inconstitucionalidad de estas acciones” y a tomar medidas para hacer que paren “de inmediato”.

Sin opción para mantenerse en contacto

Valentina huyó de El Salvador junto a su esposo y su hijo de un año. Llegaron de forma irregular a la frontera de EUA la segunda semana de noviembre. Luego de varios días encerrados en un puesto fronterizo, el esposo de Valentina fue trasladado a un centro de detención en Arizona. La salvadoreña y su hijo fueron llevados por Inmigración al centro de detención familiar de Dilley, en Texas.

“Hilario y yo huimos de El Salvador por la misma razón, así que creo que si me han concedido una respuesta positiva a mi entrevista de miedo, él debería tener una también”, manifestó la compatriota, de acuerdo con la demanda.

Hilario continúa en detención. Valentina y el menor fueron finalmente liberados del referido centro de detención en Texas.

“Tengo miedo de lo que pasará si él es deportado. Temo que lo maten”, explicó, pues aún no tenía noticias de lo que había ocurrido cuando se compartió el informe.

Un niño de 12 años esposado

Javier y Rodrigo, de 12 años, llegaron al puerto de entrada de San Isidro la segunda semana de noviembre, luego de ser rechazados en otra estación. Al pedir asilo, ambos fueron trasladados a una celda. Los oficiales les pusieron esposas.

Los cambiaron de locación un par de veces. El documento enumera que Javier y otros padres de familia fueron presionados para separarse de sus hijos.

“No quiero que me lleven. Voy a abrazarte tan fuerte que no van a poder separarnos. ¿Quién va a protegerme si tengo miedo de que alguien 
me mate?”.  
Aria, niña salvadoreña de cinco años, al momento de ser separada de su padre

En el momento en el que el connacional salió un momento de la celda, en la que estaba con su hijo y otras familias, los oficiales se llevaron a Rodrigo y a otros menores de edad.

El compatriota no firmó ninguna autorización. Hasta este momento, Javier no ha podido hablar con su hijo.

Amenazas de violencia e intimidación

Angelo y su hijo, de un año de edad, pidieron asilo en noviembre. Los retuvieron en San Isidro, en uno de los cuartos fríos conocidos como “hieleras”. Angelo y otro grupo de padres fueron presionados por la Patrulla Fronteriza para entregar a sus hijos. El salvadoreño testificó que los agentes le dijeron que “actuarían” si se negaba. Amenazaron con usar la violencia.

Eventualmente los oficiales se llevaron al menor junto a otro grupo de niños. Los adultos fueron llevados a un centro de detención. Angelo no ha podido saber de su hijo, detalla la querella.

“¿Quién va a protegerme?”

Alejandro y su hija de cinco años huyeron de amenazas de muerte en El Salvador. Pidieron asilo en la frontera de EUA el 10 de noviembre. Pasaron encerrados cinco días en cuartos fríos.

Al igual que en otros casos que se han narrado, Alejandro fue trasladado junto a otros adultos en más de una ocasión.

Alejandro dijo que un agente “jefe” de Inmigración (ICE, en inglés) se llevó a su hija sin su autorización. Aria, su hija, le dijo la última vez que lo vio: “No quiero que me lleven. Voy a abrazarte tan fuerte que no van a poder separarnos. ¿Quién va a protegerme si tengo miedo de que alguien me mate?”. Aria sabe que, si los deportan, en El Salvador hay gente “mala” que quiere asesinarlos. Aria, de acuerdo con su padre y el documento de la querella, tiene una enfermedad que ocasiona que pierda el control de su vejiga.

Los casos mencionados son apenas algunos de los detallados en la querella. También hay anécdotas de guatemaltecos, hondureños y mexicanos.

En marzo el entonces secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, dijo que la administración consideraba separar familias en la frontera para disuadir de la migración irregular.

Abusos y traumas para inmigrantes
Las autoridades de EUA cuentan como “unidad familiar” a un menor de edad que llega a la frontera de forma irregular con uno o más parientes. 


Castigos 
En otra problemática similar, este verano, abogados presentaron en nombre de 400 familias una demanda denunciando que las autoridades de Inmigración están persiguiendo en EUA a familiares de menores que llegan como no acompañados para reunirse con sus parientes.

216 peticiones 
Datos recientes de ACNUR dicen que cada día que pasa más de 200 salvadoreños solicitan asilo en EUA. Sin embargo, otro estudio especializado encontró que los inmigrantes salvadoreños son los que menos cantidad de 
respuestas positivas reciben para sus casos de  petición de asilo en Estados Unidos.  


Deportación expedita
La política de las deportaciones rápidas o expeditas se está volviendo una prioridad para el Gobierno de EUA. En estos casos los inmigrantes no tienen oportunidad de pedir asilo.  Un inmigrante puede solicitar este alivio si logra comprobar que sufre persecución en su lugar de origen por motivos específicos.

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