Subjefe hispano del NYPD quiere restaurar confianza de la gente en la policía

“Les digo que el Departamento de Policía está para ayudarlos. Si han sido víctima de algún crimen que vengan y nos lo digan. A nosotros no nos interesa Inmigración ni si son ciudadanos. El interés mío y de cada policía de esta ciudad es ayudar. A ningún policía de esta ciudad le interesan los papeles de inmigración”.
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NYPD Assistant Chief Fausto Pichardo.

NYPD Assistant Chief Fausto Pichardo.

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Con apenas 40 años y tras dar un enorme salto en la jerarquía del Departamento de Policía de Nueva York, hace menos de dos semanas el oficial Fausto Pichardo fue nombrado subjefe del NYPD, cargo desde el que manejará a 22,000 uniformados de patrullaje. El dominicano, amante del baloncesto y el béisbol, padre de gemelitas, y quien se crió en el Bajo Manhattan viendo a su mamá “partirse la espalda” en una “factoria” para darles una vida mejor, asegura que además del honor que significa ser uno de los oficiales hispanos de mayor rango en la institución, tiene entre ceja y ceja reducir aún más la criminalidad en la Gran Manzana y ante todo, recuperar la confianza de la gente en los uniformados.

En los 19 años que Pichardo lleva en el NYPD, además de haber sido parte de cuarteles como el 33, en el Alto Manhattan y el 43, en El Bronx, estuvo en la Oficina de Información Pública de la Policía (DCPI), y es considerado uno de los mejores oficiales con sus logros académicos.

Su dedicación lo ha puesto como el primer lugar en varios exámenes de la policía y lo ha llevado a estar en una escuela del FBI a la que solo van 250 agentes de todo el mundo cada año. Hoy, sentado en su nueva oficina, el dominicano, quien guarda el dolor de haber visto asesinar a dos compañeros, solo le pide a quienes todavía no ven con buenos ojos a la policía, que les den “una oportunidad” y que manifiesten las fallas que vean poder mejorar.

Eso no quiere decir que dejarán de implementar la ley con iniciativas como ‘Broken Windows’ para combatir la delincuencia. También advierte a los indocumentados que no teman en denunciar crímenes y buscar protección, pues a la policía no le importa preguntar por estatus migratorio.

¿Cómo recibe este cargo?

“Es una gran responsabilidad estar en esta unidad, encargado de los patrulleros de la calle, hombres y mujeres que hacen más de la mitad del Departamento de Policía. Es un honor y un orgullo estar en esta posición y hacer todos los esfuerzos para que hagamos la labor bien”.

¿Cuáles son sus prioridades como subjefe?

“Principalmente continuar luchando contra el crimen y bajarlo más. El 2017 fue histórico para el Departamento de Policía  y también para la ciudad. Y el esfuerzo en el 2018 es que comenzamos y seguimos luchando, pero a la misma vez seguimos con lo que tenemos ya varios años haciendo, y es unirnos a la comunidad, porque la realidad es que el Departamento de Policía no lo puede hacer solo. Necesitamos ayuda de todos los ciudadanos”.

¿Qué le dice  a quienes creen que el NYPD sigue siendo un organismo hostil?

“Obviamente no podemos lograr el punto que queremos de la noche a la mañana, porque el esfuerzo tiene que ser diario, y a la gente que nos critica, les digo que nosotros queremos escucharlos, queremos que tengan una voz, porque el deber de nosotros es servir a la comunidad y cuando no estamos haciendo el trabajo bien, necesitamos saber,  para ver cómo podemos mejorar. Y quiero decir que todo el mundo en esta ciudad tiene una voz, y quiero que nos digan a donde estamos haciendo logros, pero más importante, en qué estamos fallando, porque si nosotros no sabemos, al final del día no podemos progresar y mejorar”.

¿Y a las víctimas de hechos de brutalidad policial que no creen en la Policía?

“En los últimos dos años estamos entrando en una filosofía nueva que se llama policía comunitaria. No estamos patrullando contra los ciudadanos de esta ciudad sino mano a mano con ellos. Les pido que nos den una oportunidad. Obviamente nosotros no somos perfectos, creo que ningún ser humano es perfecto, pero les suplico que sí nos den otra oportunidad y que lleguen a las reuniones de nosotros y que cuando vean a un patrullero, que les digan ‘buen día’”.

Es evidente que ha habido progresos en el NYPD ¿pero cuáles han sido las fallas que todavía existen?

“Tenemos que luchar para que el público se sienta que confía en nosotros. Es algo que perdimos muchos años atrás y en los últimos años, recientemente, mientras pasan los días estamos logrando eso. Nos falta mucho, pero como Departamento de Policía no vamos a progresar si decimos todo está perfecto”.

¿Cuándo Fausto Pichardo se quita el uniforme cómo es?

“Cuando me quito el uniforme me la paso peinando a mis hijas y jugando con ellas. Me encanta ser padre, sobretodo (tiene gemelas) porque para eso fue que yo escogí este trabajo, para asegurarme y dedicarme que podía hacer todo lo posible para que la juventud, los niños, los ancianitos y todas las personas que no se pueden defender, que necesitan ayuda, la tengan. Y pienso en mi corazón que cada policía que llega a este departamento tiene esas mismas intenciones de ayudar en todo lo que pueda”.

¿Esas canas se las sacaron sus hijas o la policía?
“Mis gemelas“ (se ríe).

¿Al verse ahí sentado cree que es una muestra de que el sueño americano si se cumple?

“La mamá mía se partió la espalda en una factoría 25 años, haciendo gorras, solamente por ahorrar dos o tres pesos para hacer lo posible para que yo pudiera pagar mis libros cuando estuviera en la universidad, y me enseñó qué es ser trabajador y si uno se aplica y trabaja duro, todo puede ser posible. Sin ella no estaría hoy aquí y le agradeceré el resto de mi vida (…) yo quería tener una voz y me han dado una voz, una voz por los policías por nuestra comunidad y para hacer bien en esta ciudad”.

¿Qué mensaje le envía a muchos indocumentados que bajo la actual Administración Trump tienen miedo de denunciar delitos? 
“Les digo que el Departamento de Policía está para ayudarlos. Si han sido víctima de algún crimen que vengan y nos lo digan. A nosotros no nos interesa Inmigración ni si son ciudadanos. El interés mío y de cada policía de esta ciudad es ayudar. A ningún policía de esta ciudad le interesan los papeles de inmigración”.

 

 

La estrategia de ‘Broken Windows’  (que considera que frenar un delito menor evita en el futuro la comisión de delitos mayores) ha sido muy criticada, ¿va a seguir emplementándose?

“Tienen que entender que seguimos adelante reforzando ciertas reglas sobre, como usted le dice, ‘Broken Windows’. La mayoría de personas en esta ciudad nos llaman precisamente por esos crímenes, por estar fumando marihuana frente al edificio, bebiendo en la calle… no solamente es que nosotros andamos patrullando en la calle y buscando ciertas personas. Nosotros vamos donde nos pide el público que vayamos. No podemos dejar que eso siga así, vamos a seguir siempre adelantando eso porque al final del día estamos dando un servicio a nuestra comunidad”.

¿Qué tiene entre ceja y ceja para este año y que le gustaría mostrar cuando termine el 2018?

“Me gustaría que venga el 2019 y que usted regrese aquí y que me pregunte cómo me siento teniendo el mejor año reduciendo el crimen. Igualmente darle la vuelta a la ciudad entera y ver que todas las personas dicen ‘podemos confiar en el Departamento de Policía y los patrulleros de la calle’. Ese será mi mejor logro”.

¿Le gustaría en el futuro ser el Comisionado de la Policía?

“Tengo nueve días en esta posición y estoy muy contento. Nunca lo he pensado, porque nunca pensé ni siquiera llegar a este punto. Siempre pensé solo en ser policía”.

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