Trump quiere cobrar arancel a México para pagar por muro

La crisis política entre ambos países se agudizó luego del anuncio de que EUA construirá la valla fronteriza. El presidente de México, Enrique Peña Nieto, canceló la visita al país vecino.
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Crisis. Donald Trump agudizó la tensión con México, con el muro, además de querer renegociar un acuerdo comercial.

Crisis. Donald Trump agudizó la tensión con México, con el muro, además de querer renegociar un acuerdo comercial.

Trump quiere cobrar arancel a México para pagar por muro

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La relación entre los Gobiernos de Estados Unidos y México vive sus horas más bajas en muchos años, ante la insistencia del presidente Donald Trump de que su vecino del sur pague por la construcción de un muro para contener la inmigración ilegal.

Fue precisamente esa idea de que México pague por la planeada barrera de 3,200 kilómetros la que llevó al presidente de ese país, Enrique Peña Nieto, a cancelar la visita de trabajo que haría a Estados Unidos el 31 de enero.

“Esta mañana hemos informado a la Casa Blanca que no asistiré a la reunión de trabajo programada para el próximo martes”, tuiteó el mandatario mexicano, Enrique Peña Nieto, horas después de que su homólogo estadounidense señaló que el encuentro no tenía sentido si México se negaba a costear la barrera fronteriza.

Impuesto a importaciones

Más tarde, el secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, delineó una de las ideas que el equipo de Trump está valorando para hacer que México pague por el muro, de forma indirecta: un impuesto del 20 % a los productos mexicanos que ingresen a Estados Unidos.

El portavoz de Trump describió a los periodistas a bordo del Air Force One esa medida como una decisión ya tomada por Trump y que el presidente quiere incluir dentro de una reforma fiscal más amplia que pretende negociar con el Congreso.

No obstante, Spicer convocó poco después a los periodistas, al llegar a Washington, para matizar que esta tasa del 20 % sobre las importaciones sería “solo una de las opciones” que está considerando el nuevo presidente.

“No se trata de ofrecer detalles, todavía no estamos en ese punto. En vez del 20 %, podría ser el 18 % o el 5 % (...) estamos todavía en las primeras fases de diseño del plan”, agregó.

Lo cierto es que ese impuesto no se puede aplicar de forma inmediata, puesto que está vigente el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), firmado por Estados Unidos, Canadá y México hace más de dos décadas.

Spicer mencionó que Estados Unidos tiene un déficit comercial con México, y tomó como ejemplo la cifra de $50,000 millones para explicar que, si se aplica ese impuesto del 20 % sobre esa cantidad, se obtendrían $10,000 millones al año y se pagaría “fácilmente el muro solo a través de ese mecanismo”.

Ya el miércoles el presidente estadounidense había dinamitado el tono de las negociaciones con México, al anunciar la firma de decretos ejecutivos que autorizan la construcción inmediata del muro a cargo del Departamento de Seguridad Nacional, del general retirado John Kelly.

En ese momento, el canciller de México, Luis Videgaray, y el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, se encontraban en Washington para definir la agenda de la visita de Peña Nieto.

Mientras tanto, el Congreso de Estados Unidos aprobará pronto leyes que financien la construcción del muro en la frontera entre Estados Unidos y México, dijeron líderes republicanos ayer, aunque evadieron preguntas sobre cómo evitarán provocar un déficit presupuestario.

El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, y el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, hablaron con reporteros en el cónclave de los republicanos en Filadelfia.

Dijeron que aprobarán leyes para otorgar un financiamiento de entre $12,000 millones y $15,000 millones para construir el muro.

Invitación a soluciones “reales”

El alcalde independiente de la ciudad texana de McAllen, Jim Darling, invitó ayer a la frontera al presidente de su país, para encontrar “soluciones reales” a los problemas cotidianos de los habitantes de los municipios de la zona limítrofe con México.

“En Washington se toman decisiones que afectan muchísimo al territorio fronterizo sin saber la realidad que se vive aquí, por lo que invito a Trump a que baje a McAllen para firmar órdenes acertadas al respecto”, apuntó Darling en un encuentro con periodistas en un hotel de la localidad.

En este sentido, señaló que construir un muro a lo largo de la frontera que separa a los dos países para evitar la inmigración ilegal “no tiene mucho sentido” y abogó por una combinación de vigilancia aérea, terrestre y acuática con tecnología para mejorar la eficiencia de la seguridad fronteriza.

Darling apuntó que en vez de destinar tantos fondos a aumentar el número de agentes fronterizos, el Ejecutivo de Trump debería incrementar el gasto en trabajadores sociales para atender a los menores no acompañados y a las familias que arriban diariamente a suelo estadounidense de manera ilegal.

El alcalde recordó que las ciudades próximas al límite con México tienen como objetivo acabar con la inmigración ilegal por medio del desarrollo económico del corredor fronterizo a ambos lados del Río Bravo y con políticas de visados sólidas, no con muros que ahogarían una de las regiones más pobres de Estados Unidos.

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