Votarán presupuesto que facilitaría las deportaciones

La Cámara de Representantes apoyó ayer un presupuesto que daría una parte de fondos que el presidente Trump quiere para construir un muro en la frontera y financiaría las deportaciones.
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La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó ayer una ley presupuestaria de $1,300 miles de millones, que incluye más fondos para el Pentágono (gasto militar) y una partida para el muro de $1,600 millones, una cantidad menor a la que había pedido el presidente Donald Trump.

La ley consiguió ser aprobada en la Cámara de Representantes, en manos de los republicanos, con 256 votos a favor y 167 en contra. Esta es la cámara baja.

De esa forma, la legislación logró superar el rechazo del ala más dura de los republicanos, que habían amenazado con bloquear la propuesta, hecha pública este miércoles, porque aseguraban que no habían tenido suficiente tiempo para revisarla con detalle debido a su extensión de 2,232 páginas.

Ahora, la propuesta legislativa pasa al Senado, que debe dar su visto bueno antes de la medianoche del viernes al sábado, para evitar que el Gobierno se quede sin fondos e incurra en el que sería su tercer cierre parcial administrativo desde enero.

La Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA, en inglés) advirtió que el presupuesto solo servirá para financiar la “máquina de deportaciones” del presidente Trump.

La red de abogados de inmigración respondió que, a pesar de todo, del acuerdo se pueden rescatar dos aspectos positivos. Uno de ellos es que proporciona alivio limitado a los empleadores de las visas H-2B, que necesitan trabajadores extranjeros temporales para complementar su fuerza de trabajo y mantener las operaciones comerciales estacionales.

Por otra parte, el acuerdo dejó fuera algunas de las solicitudes más escandalosas de Trump, como lo es que obtuvo una parte mucho menor para pagar el “muro”, que en realidad, en el texto del pesupuesto, no se contempla como tal. En el documento se mencionan solo partes de “vallas” o la reconstrucción de barreras físicas ya existentes en la frontera. A pesar de eso, Trump celebró los fondos obtenidos para su proyecto en la frontera con México.

El director ejecutivo de AILA, Benjamin Johnson, dijo en un comunicado de prensa que “no se equivoquen, este dinero se destinará a la máquina de deportación de la administración Trump y dará como resultado un aumento en las tácticas indiscriminadas de represión, desgarrando a las familias estadounidenses”.

Agregó que “este acuerdo de asignaciones una vez más no pone recursos en los lugares donde los necesitamos para fortalecer nuestro sistema de inmigración”. AILA también reclamó que se haya dejado por fuera una solución para DACA.

“Es indefendible para el Congreso aprobar esta propuesta de gasto que no solo deja a los soñadores sin una protección permanente, sino que también financia las deportaciones de los inmigrantes”, advirtió, por su parte, el Caucus Hispano dentro de la Cámara de Representantes.

La Casa Blanca aseguró ayer que Trump apoya la ley y que la firmará para que entre en vigor, a pesar de que no incluye algunas de sus peticiones en materia de obstáculos a la migración.

El acuerdo adjudica fondos a las agencias gubernamentales hasta septiembre próximo y forma parte del pacto presupuestario de dos años que los demócratas y republicanos alcanzaron en febrero con el fin de acabar con las leyes de fondos provisionales, que les han valido numerosas críticas.

La ley incluye $1,600 millones para el muro, lejos de los $25,000 que pedía Trump, y además imponer importantes restricciones sobre cómo el Gobierno puede gastar esos fondos.

En concreto, el proyecto establece restricciones sobre la cantidad de kilómetros de muro que pueden construirse o dónde pueden ubicarse, determinando, por ejemplo, que de los $1,600 millones, $251 millones deben emplearse en renovar la doble verja que ya existe entre San Diego (California, Estados Unidos) y Tijuana (México).

Pese a las presiones de los demócratas, el acuerdo no ofrece una solución para los jóvenes indocumentados que llegaron al país de niños, conocidos como “soñadores” y que habían estado protegidos de la deportación por el programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

Ese programa fue proclamado en 2012 por el expresidente Barack Obama, pero Trump ordenó su fin para marzo, una decisión que ha sido bloqueada temporalmente por los tribunales.

En un principio, los demócratas condicionaron su apoyo a cualquier propuesta de presupuesto a una solución para los “soñadores”, pero finalmente cedieron en la negociación.

En redes sociales circuló que los republicanos y la Casa Blanca presionaron a los demócratas con un trato que ofrecía solo dos años y medio más de protección para quienes ya tenían DACA. A cambio, los legisladores demócratas debían ceder todos los fondos para el muro fronterizo que prometió Trump desde su campaña.

Los demócratas se negaron. Ofrecieron, en contraparte, financiar todo el muro del presidente pero a cambio de dar ciudadanías a todos los jóvenes elegibles para DACA –no solo a los que lo tienen actualmente.

Esta es una propuesta que el mismo Trump dijo en el pasado que podría apoyar.

Los republicanos se negaron. Las conversaciones no tuvieron mayores frutos desde allí.

El presupuesto, además, establece un aumento de $78,000 millones para el Pentágono (el gasto militar) y $52,000 millones para programas sociales dentro de Estados Unidos.

Si el Senado no llega a un acuerdo este viernes antes de la medianoche, el Gobierno de Estados Unidos volvería a entrar en un cierre parcial.

Trump cambia de asesor de Seguridad

El presidente Trump reemplazará a su asesor de Seguridad Nacional, Herbert Raymond McMaster, por el exembajador ante Naciones Unidas John Bolton, informó el mandatario. El diario The New York Times asegura, citando fuentes de la Casa Blanca, que el militar presentó su renuncia.

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