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De vuelta a la realidad

La Azulita recibió un toque de realidad ayer al perder ante México. El miércoles se mide a Panamá.
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En el estadio Cuauhtémoc de Puebla, El Salvador y México dirimieron el liderato del grupo D del premundial sub 20 en un partido de trámite que terminó con lo de costumbre: un triunfo azteca sin réplica sobre una Azulita desteñida que salió cabizbaja tras un 3-0 y que en medio de dudas buscará una histórica clasificación a un mundial el próximo miércoles ante Panamá.

En el duelo contra los canaleros, claros dominadores del grupo C, ya no habrá espacio para las especulaciones y habrá que ir al todo o nada.

El de ayer fue un partido de trámite fácil para la selección tricolor que mostró con buen orden táctico, mejor tacto al balón y velocidad para asegurar el primer lugar de su grupo y confirmar que hay uno o quizás más pasos de distancia entre ambas selecciones.

Tras los mostrado anoche, cuesta encontrar aspectos destacables a una selección que no arriesgó, apenas y mostró destellos del buen toque que la caracteriza, muy conformista y que tiene como cuartada perfecta el partido de vida o muerte que sostendrá contra los panameños el miércoles por la tarde.

En efecto, con el boleto a cuartos de final en el bolsillo después de la victoria sufrida ante Curazao, el técnico Mauricio Alfaro probó variantes en su esquema y guardó a tres jugadores claves con lo cual aspiró nada más a una derrota digna ante el equipo anfitrión como única apuesta.

Ante la amenaza de tarjeta y consecuente suspensión no vieron acción ante los aztecas Jairo Henríquez, Melvin Alfaro y el delantero José Ángel Peña, un trío que extrañó el combinado cuscatleco tímido en exceso.

La Azulita asumió su destino de presa fácil desde el minuto 14, cuando Jesús Escaboza firmó el primer gol con un remate de cabeza que terminó empujando Romel Mejía con el talón, seguido de un angustioso intento del meta Rolando Morales por cambiarle la dirección al balón.

Fue muy pobre la apuesta ofensiva de El Salvador que tardó 39 minutos en aproximarse con peligro sobre la portería azteca defendida por Richard Sánchez. Lo mejor de los cuscatlecos fue un tibio disparo de media distancia al minuto 39 de Roberto González que se estrelló por fuera de la cabaña mexicana e irse al descanso con 1-o en contra cuando bien pudieron ser al menos dos anotaciones más.

Sin embargo, con el 1-0 la Azul pasó serios apuros, como en el desborde de Luis Madrigal al '34 por la banda derecha, seguido de un centro al área, justo donde apareció de nuevo solo Escaboza para enviar un remate frontal de cabeza que esta vez salvó sobre línea Rolando Morales.

La charla del técnico en el descanso sentó bien a los pupilos de Sergio Almaguer, quienes retornaron con más ahínco y con el deseo de traducir su dominio en algo más que un triunfo. “El Tri” activó el festejo de nuevo en el estadio Cuauhtémoc al minuto 52 con tanto de Julio Gómez, quien anticipó al zaguero Kevin Ayala y cabeceó de espaldas al marco un centro al corazón del área.

Temeroso de una goleada, “el Tuco” Alfaro movió rápido su ajedrez con la incorporación de Giovanni Zavaleta, al '60, y José Villavicencio para neutralizar la facilidad con la que llegaban los aztecas al área cuscatleca.

En la Azul ni rastros del toque corto a ras de piso, ni de las combinaciones vistas ante Curazao el jueves. La inercia del 2-0 propició algunos destellos de buen fútbol donde estuvieron involucrados Diego Coca y Roberto González.

Cuesta arriba, Iván Castro y Diego Coca intentaron tomar el protagonismo en el medio campo, pero su entusiasmo no tuvo eco y el repliegue mexicano controló muy bien cualquier intento de los centroamericanos, que volvieron al camino de no poder ligar tres pases consecutivos de manera efectiva.

Por el despliegue y dominio mexicano el 2-0 hasta parecía barato a los salvadoreños que ayudaron en el tercer tanto azteca con un autogol de Olivier Ayala en un esfuerzo por despejar un centro mortífero que buscaba el defensor Antonio Briseño y terminó desviado en propio puerta para el duro 3-0 que confirmó la paternidad mexicana a todo nivel.

La derrota debe traducirse en muchas correcciones para el miércoles.

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