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Dura caída

El Salvador cerró su participación en los C.A. en tercer lugar y como escolta de Guatemala y Costa Rica.
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Dura caída

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Con una cosecha modesta de oros en San José, El Salvador registró una dura caída en la décima edición de los Juegos Centroamericanos, donde cambió el traje de campeón al de escolta de Guatemala y por primera vez también de Costa Rica.

La representación guatemalteca remarcó su favoritismo, con una ventaja superlativa de 33 oros y un dominio envidiable en 10 disciplinas. Por su parte, el contingente salvadoreño, conformado por 408 atletas, se vio solvente en cinco deportes, de 25 en los que vio acción, mientras que el país anfitrión hizo bien la tarea en siete deportes, entre los que destacan el taekwondo y el boliche.

Después de dos semanas de competencia, en el recuento nacional destacan los triunfos de la halterofilia, el fisicoculturismo, ajedrez, esgrima y ayer el de tenis, que son de las pocas federaciones que cumplieron con las expectativas y regresan con la frente en alto. El resto, pese al coraje, quedó por debajo de lo esperado.

Levantamiento de pesas, con 11 metales dorados, fue el deporte de mejor rédito y de paso tuvo el honor de aportar el primer oro con el triunfo del juvenil Ramón Cruz en 56 kilogramos, además de un buen envión al país en los primeros tres días de competencia.

El sueño cuscatleco de defender el primer lugar tomó un segundo aire con el fisicoculturismo, que aportó 10 oros, con lo que refrendó su hegemonía de cinco años como monarca de la región.

El deporte de los músculos incluso sobrepasó sus propias proyecciones al ganar la decena de preseas doradas, cuatro más de las pronosticadas por Fabrizzio Hernández, presidente de la Federación Salvadoreña de Fisicoculturismo y Fitness.

La celebración cuscatleca en el Liceo San José la activó Edgar Pineda, con el oro en la categoría juvenil sub 23, donde opacó el brillo de Anthony Esquivel, de Costa Rica, y el de Marvin Rodas, de Honduras.

La segunda presea dorada fue para Carlos Flores en la categoría veteranos, y ampliaron la cuenta Maiteé Galeano y Ruth Sosa con el primer lugar en físico femenino hasta 55 y 55 kilogramos. En la fiesta dorada del físico salvadoreño no podía faltar el aporte de Rocío López, que obtuvo el oro de bodyfitness entre mucha algarabía de propios y extraños al superar con ventaja a la tica Yaritza Bonilla.

Con una inédita doble proclama en masculino y femenino, el ajedrez salvadoreño avivó la esperanza de una remontada. Además, el esgrima pintó los sables y floretes de dorado y así puso cuña al descenso de El Salvador en el medallero.

Con el inicio de acciones en karate, luchas, taekwondo y tenis se esperaba un repunte de medallas en la última semana, pero los oros llegaron a cuentagotas, mientras que los costarricenses se pusieron fuera de alcance con paso firme en taekwondo, ciclismo, boliche, triatlón, voleibol y baloncesto. De los cinco deportes que dominó El Salvador, Guatemala y el país anfitrión sacaron renta de dos o tres medallas. Los chapines, por su parte, consolidaron su dominio en patinaje, tenis de mesa, atletismo, ecuestre, gimnasia, boxeo y hasta en karate do.

La natación, con Pamela Benítez, y el tenis depositaron los últimos oros en las arcas de El Salvador, que sirven como colchón para amortiguar la dura caída del que hasta ayer fuera campeón del istmo.

Consultado sobre la pérdida del liderato a penas tres días de iniciada la justa, Eduardo Palomo, presidente del COES, enumeró algunos aspectos, como la caída en San José del programa de tiro, remo, tiro con arco, squash y las pruebas de pista del ciclismo, mientras que en la recta final de competencia Fabrizzio Hernández, jefe de misión de la delegación salvadoreña, enfatizó la falta de fogueo. En el balance preliminar quedaron a deber disciplinas como atletismo, taekwon do y el boliche con un solo oro.

El juego limpio de los Juegos Centroamericanos quedó manchado en la prueba de los 500 metros baterías de patinaje con la falta descarada del costarricense Marlon Oreamuno sobre el salvadoreño Odir Miranda. De hecho, Oreamuno confirmó el incidente como parte de la estrategia para allanar el caminó de su compatriota Carlos Montoya al podio.

En el plano estrictamente individual, y tal como se esperaba, brilló la ciclista Evelyn García al ganar con autoridad la contrarreloj femenina, donde opacó a las ticas Natalia Navarro y Edith Guillén. Laura Vanessa Vásquez también subió al sitio más alto del podio al vapulear por 14-3 a la tica Juleisy Árguedas en la final menos 57 kilogramos de TKD.

Bajo cielo costarricense pusieron su grano de arena también el tenista Marcelo Arévalo, con triplete dorado; y el sábado anterior se sumó Luis Portillo con su triunfo en luchas, en 60 kilogramos, y fue uno de los cuatro luchadores que subieron al sitio más alto del podio. En karate sacó la cara Jorge Merino con un oro en menos 784 kilogramos y en open masculino. Por el atletismo, el regreso de la marchista Cristina López permitió a este deporte celebrar el único oro al ganar los 20 kilómetros.

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