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El cuarteto infaltable

Cuatro jugadores de la selección de fútbol playa disputarán desde mañanasu quinto premundial de CONCACAF.
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En todos.  Elías Ramírez, Tomás Hernández, Roberto Membreño y Wilber Zabala disputarán desde mañana su quinto premundial de fútbol playa. Han estado en todos con la selección nacional.

En todos. Elías Ramírez, Tomás Hernández, Roberto Membreño y Wilber Zabala disputarán desde mañana su quinto premundial de fútbol playa. Han estado en todos con la selección nacional.

En todos.  Elías Ramírez, Tomás Hernández, Roberto Membreño y Wilber Zabala disputarán desde mañana su quinto premundial de fútbol playa.

En todos. Elías Ramírez, Tomás Hernández, Roberto Membreño y Wilber Zabala disputarán desde mañana su quinto premundial de fútbol playa.

El cuarteto infaltable

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Hubo un tiempo en que el fútbol playa no era sinónimo de alegrías para El Salvador. Tampoco de apuestas seguras, triunfos seguros u orgullo por éxitos alcanzados. Vivía el sueño de los justos, al lado de las demás modalidades del fútbol nacional (femenino, sala, entre otros) por la falta de un algo que lo convirtiera en visible y admirable para la sociedad.

Ese tiempo fue allá por 2007, cuando la Azul playera compitió en su primera eliminatoria por un boleto en el mundial de la modalidad y el resultado fueron tres derrotas en tres partidos. Derrotados, sin embargo, dos años después, en 2009, se comenzó a escribir la historia que hoy todos conocen y hablan: la de un grupo de humildes pescadores o jugadores sencillos que metieron a El Salvador en tres mundiales consecutivos de fútbol playa y en el último de ellos lograron colarla hasta semifinales y otorgarle el cuarto puesto del torneo.

Sin embargo, de ese hoy grupo conocido hay cuatro jugadores que pueden contar otra historia: la de la selección de fútbol playa sin fama. Cuatro jugadores que se mantienen en el combinado nacional desde ese primer premundial disputado en Acapulco y en el que no se consiguió el boleto para asistir a aquel torneo.

Esos cuatro en cuestión, contrario a lo que podría pensarse, no son el emblemático Agustín Ruiz o el goleador Frank Velásquez. Son los más obreros Elías Ramírez, Roberto Membreño, Wilber Zabala y Tomás Hernández. Todos aún en el grupo que mañana comenzará la disputa del quinto premundial de El Salvador en fútbol playa, todos sobre las espaldas del cuarteto de jugadores que se ha vuelto infaltable en el grupo que dirige Rudis Gallo.

Pese a que dos de ellos, en su momento, estuvieron en riesgo de no jugar el torneo en Bahamas (Zabala y Hernández, por lesión), ambos se recuperaron a tiempo de sus dolencias para poder estar hoy junto al grupo. Conscientes de ello, tanto Zabala como Hernández esperan agregar nuevos y buenos recuerdos a los que ya tienen.

“(Cuando me lesioné) se me vino a la mente que no iba a poder participar en este premundial, pero ya veo que Dios es maravilloso y poderoso. Él quiso que yo estuviera aquí y aquí estamos para ayudar a los compañeros para poder sacar adelante esta eliminatoria y sacar esto con un boleto para el cuarto mundial”, considera Zabala, quien ha anotado tres goles en los cuatro premundiales disputados (uno en Acapulco 2007 y dos en Puerto Vallarta 2010).

En materia de anotaciones, Zabala es el menos prolífico de los cuatro. Su posición de cierre es el detalle. Así, lógicamente, lo superan sus otros tres compañeros; de hecho, tanto Hernández como Membreño y Ramírez han anotado en tres premundiales diferentes. Ninguno puede decir que lo ha hecho en todos.

En el caso de Hernández, su colaboración se divide en un tanto en 2007, tres en 2010 y otra tripleta en 2011, para un total de siete que lo ponen como el tercer máximo anotador cuscatleco en premundiales de fútbol playa, solo por detrás de Agustín Ruiz (19) y Frank Velásquez (17).

Tomás es, precisamente, el otro jugador de los cuatro que estuvieron a punto de perderse el torneo. En su caso también por una lesión de la que prácticamente se recuperó en tiempo récord y que si bien puso en riesgo su participación en las últimas semanas –luego de que Rudis Gallo señalara que tendría que evaluar su estado físico para decidirse a convocarlo–, no le impidió al final entrar en la nómina final.

“(Pensé) que me iba a quedar de este premundial, pero con las ganas que le eche, la fe en Dios y la fe del profe que me tenía, pude salir adelante y llegar a una etapa de rendimiento como están mis compañeros”, agradece hoy el jugador la confianza que Gallo ha depositado en él como uno de los más experimentados del plantel.

Un papel similar es el que juega también Elías Ramírez. El jugador, uno de los primeros en ganarse el reconocimiento de la afición gracias a su popular alías de “Ronaldinho”, es consciente del tiempo que ha pasado desde la ya lejana primera eliminatoria y de lo obtenido a la fecha. Por ello, antes que otra cosa, se toma el tiempo para decirle a los que han sido parte de la Azul playera y que no están más que las puertas abiertas para que puedan volver en cualquier momento.

“Así como han salido también puede haber otras oportunidades para ellos. Para los nuevos, ellos tienen la oportunidad de escribir nuevas páginas doradas para un país y hacer más larga esta alegría que hemos construido para todo El Salvador”, opina el tres veces mundialista de playa.

Finalmente, quien completa el grupo que no se ha separado desde 2007 es Roberto Membreño. Este, de quien el técnico Rudis Gallo considera tiene el perfil para convertirse en entrenador de la modalidad, es quien se permite recordar mejor lo vivido en Acapulco, al precisar que compitieron casi sin conocer el reglamento.

“Cuando fuimos a la primera eliminatoria, no sabíamos el reglamento de esta modalidad, pero la experiencia la hemos venido trayendo y nos ha fortalecido mucho en estas eliminatorias y es por lo que hemos conseguido el cuarto lugar en Rávena, Italia”, dice Membreño.

Si bien todos han coincidido en los mismos torneos, el único punto en que no coinciden es en el del mejor momento que han pasado con la selección de playa en premundiales. Los más memorables serán la primera clasificación a Copa del Mundo en 2008 o el título regional de 2009, pero cada uno ve dichos logros desde su propia perspectiva.

“Dinho” le guarda cariño al primer boleto por haber sido el que abrió las puertas a que se reconociera su trabajo. Membreño y Zabala, al título regional, porque en esa misma edición arrasaron con los premios: título de campeón, el de máximo goleador y MVP (ambos para Agustín Ruiz) y el de mejor portero, que fue para Luis Rodas. Para Hernández, todos los premundiales han sido igual de especiales por lo que han dejado en aprendizaje para el grupo.

Y así, entre sus recuerdos y las aspiraciones hoy en Bahamas, el grupo sigue adelante. Ya van cuatro premundiales en fila para todos y el quinto a punto de comenzar, sin contar también los tres mundiales sobre sus espaldas y que desean que este se convierta en el cuarto.

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