En semis, ¿clásico?

Real Madrid certificó su pase a semifinales de la Copa del Rey y espera hoy si avanza el Barcelona.
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El Real Madrid se clasificó ayer para las semifinales de la Copa del Rey del fútbol español al igualar por 1-1 contra el Valencia en un accidentado partido y defender la victoria conseguida en la ida.

El equipo dirigido por José Mourinho cerró una ventaja final en la serie de 3-1 y culminó con éxito la trilogía de partidos en una semana contra el mismo rival.

Así, el equipo blanco se ubicó en las semifinales, al igual que el Sevilla, y ahora esperará al Barcelona o al Málaga, que definirán su suerte hoy en La Rosaleda. De ganar la serie el conjunto dirigido por Tito Vilanova, la próxima semana se jugará el primer clásico del fútbol español en 2013.

Un gol de Karim Benzema a un minuto para el final provocó la misión casi imposible para el Valencia de tener que marcar cuatro goles para seguir con vida.

El equipo local pudo empatar el duelo en el segundo tiempo con un gol de Tino Costa, pero la posibilidad de remontar la serie era casi una utopía.

El Real Madrid sufrió la lesión de Iker Casillas, quien debió abandonar el campo a los 16 minutos con un golpe en la mano izquierda, y la expulsión de Fabio Coentrao en el comienzo de la segunda mitad.

La lesión de Casillas alteró los papeles de los visitantes: el capitán recibió una patada involuntaria de su compañero Álvaro Arbeloa y tuvo que ser reemplazado por Antonio Adán. Mientras Nelson Haedo Valdez se mostraba firme en el juego aéreo y sus cabezazos eran la única amenaza de los anfitriones, el Real Madrid esperó lo suficiente como para golpear en el momento justo, con el tanto de Benzema.

En la segunda mitad, el Valencia salió a todo o nada y, al menos en los minutos iniciales, pareció haber encontrado algo de éxito en su misión: Coentrao se fue expulsado por tocar el balón con la mano y en la jugada siguiente Tino Costa anotó el empate con un gol de tiro libre producto de un error garrafal de cálculo de Adán.

A Mourinho no le tembló el pulso para hacer ingresar a Nacho por Özil y a Modric por Benzema: el Real Madrid se dedicó a cuidar la diferencia y afianzó el pase a semifinales del torneo copero.

Empero, sobre el final y con el duelo ya definido, el argentino Di María se trenzó con Joao Pereira, al que le aplicó una patada sin pelota y vio la tarjeta roja directa. Acción demasiado infantil, ya que el zurdo no podrá estar en el duelo de ida de la próxima ronda copera.

Así, El Real Madrid sigue a paso firme en uno de sus dos objetivos de título de la temporada. ¿Hay aroma a un nuevo clásico en las semifinales?

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