Fito Jr. se sobrepone a la enfermedad y sueña con volver al arco tigrillo

El portero del conjunto tigrillo, Adolfo Menéndez hijo, sigue recuperándose, luego de vivir momentos complicados de salud.
Enlace copiado

"Fito" Menéndez ha sido parte de selecciones juveniles.

Enlace copiado

Desde mediados de octubre de 2017, el portero del equipo fasista, Adolfo Menéndez hijo, recibió el diagnóstico de una cáncer en la garganta. Luego de tres meses de recuperación  tras  dos operaciones, el cancerbero del equipo santaneco está de vuelta. Trabaja a su ritmo para poder estar de nuevo en una convocatoria del plantel. 


¿Cómo llevó ese diagnóstico tan delicado de salud en los últimos meses?
Fue bastante difícil. complicado. Pero hemos estado entrenando desde principio de la pretemporada y creo que me he sentido bastante bien. He ido mejorando con el medicamento que me ha quedado permanente. Nada más queda ir mejorando poco a poco, para llegar a mi estado físico normal y espero que pronto pueda, al menos, entrar en una convocatoria.

Desde que me enteré de que tenía cáncer, fue un golpe bastante duro para mi familia y para mí. Lo he sabido llevar de la mano de Dios. Dios sabe por qué pasan las cosas, así que no me queda más que esperar y confiar en Dios. Tengo que trabajar para ir mejorando y seguir haciendo lo que me gusta.

¿Buscó alguna ayuda profesional, sobre todo en lo sicológico?
Tengo bastantes amigos que son sicólogos. Al final, ellos estuvieron ayudándome, aconsejándome. Mis compañeros de equipo también nunca me dejaron abajo. Siempre venía a visitarlos, pese a la situación en la que estaba. Eso fue lo que me ayudó bastante. Espero que todo esto mejore, porque, sin duda, ha sido algo duro. 

En lo deportivo también tuvo el apoyo de su padre, Adolfo Menéndez, quien es parte del cuerpo técnico de FAS...
Sí. Fue bastante importante. Recién recuperado, buscaba la manera de que yo pudiera hacer algún ejercicio sin esforzarme mucho. Se le ha hecho difícil a él, no verme en entrenamiento. Estoy ansioso por poder entrar en una nueva convocatoria. Ha sido duro estar desde las gradas. 

¿Cómo fue el apoyo de FAS como institución ante su problema de salud?
Tengo que reconocer que la directiva me apoyó bastante. No me dejaron tirado en ningún momento. Yo no venía a entrenar y ellos pagaron mis salarios. Ellos siempre estuvieron apoyándome. Me llamaron en todo momento para ver cómo me sentía. FAS es como una familia también.

¿Para cuándo se podría concretar su acceso a una convocatoria del equipo santaneco?
En dos semanas, tengo el otro chequeo con el doctor. Va a decir si estoy en condiciones para poder formar parte de una convocatoria. Ahora queda entrenar. Gracias a Dios ha habido una gran mejoría después de todo lo que pasó con la operación. Espero que no se alargue más esta situación. Quiero pelearle un puesto a Matías Coloca y Nicolás Pacheco.

¿Dónde pierde más el portero tras tres meses de inactividad?
Considero que en la agilidad y rapidez es donde uno pierde bastante. Creo que en lo técnico no se pierde. Uno pierde en reacción, en esa agilidad para pararse. Por las tardes hago un trabajo extra para poder mejorar en mi condición física. 

¿Qué pasó con su proceso de selecciones nacionales, después de aquella sub-23 de 2015?
Ha sido un proceso bastante difícil. Cuando no se logran los objetivos, es muy difícil que se le dé continuidad a las selecciones. Luego es muy difícil entrar en una convocatoria de selección mayor, porque hay mucha competencia. Siempre llaman a los que están jugando, a los que tienen más minutos. Pero me gustaría en un futuro formar parte de una selección. Es algo bonito, defender la camisa de El Salvador es un orgullo.
 

Tags:

  • CD FAS
  • Adolfo Menéndez hijo
  • Cáncer de garganta
  • Clausura 2018

Lee también

Comentarios

Newsletter