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He comenzado un nuevo capítulo”

Previo a su participación en el “Meet Runners” de Grupo Dutriz, el triatlonista norteamericano habló de su trayectoria
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Manuel “Manny” Huerta dejó La Habana en 1997, cuando apenas tenía 13 años, y llegó a Norteamérica con el sueño intacto de ser atleta y estar en unos Juegos Olímpicos. La meta la cumplió en Londres 2012 como integrante de la selección olímpica de triatlón de Estados Unidos. Esa es parte de la historia que el norteamericano de 29 años compartirá con los salvadoreños en el “Meet Runners”, de Grupo Dutriz, mañana en el Hotel Hilton Princess a partir de las 7 de la mañana.

Con la bandera de Estados Unidos, Manny suma una medalla de plata en los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011, una participación olímpica (Londres 2012) y bronce en la Copa del Mundo, entre otros.

¿Qué compartirá en “Meet Runner” con los salvadoreños?

Es la primera vez que vengo aquí, sé que el fútbol es el deporte número uno y quiero hablarles de mis anécdotas, de lo que he podido aprender, lo positivo. Y lo negativo, verlo en positivo. El mensaje es que no importa el nivel o las metas y siempre hay varias maneras de lograrlo. Yo nací en un país latino y sé lo duro que es y quiero motivarlos.

¿Qué temas tratará en “Meets Runners”?

Será la motivación, temas de entrenamiento, de la competición, cómo pueden mejorar si ya son fantásticos; y si son novatos, cómo pueden hacerlo de la mejor manera y alcanzar metas como las he logrado yo en más de 20 años.

¿Cómo inició en el triatlón?

Empecé como nadador a los cinco o seis años en Cuba, yo nací en Cuba y ahí nadé hasta los 12 años, después mi familia y yo nos mudamos a Estados Unidos. Volví a nadar, pero empecé a correr cross country y atletismo con carreras de campo traviesa. Fui a un club local para mantenerme en forma para los eventos de la secundaria, pero me fui dando cuenta que era mejor triatleta que nadador o corredor.

En 2005 la federación de Estados Unidos me becó en el Centro Olímpico en Colorado Spring. Ahí estuve viviendo hasta 2009. Fui campeón juvenil, sub 23 y nacional. En 2009 decidí que tenía lo suficiente para salir del cascarón, busqué mi propio entrenador y me fui a Europa a competir y a vivir.

¿Qué piensa de sus primeros años en la piscina Marcelo Salado en Cuba?

Ahí entrena el equipo nacional de Cuba. Yo era afortunado de que vivía a cinco o seis cuadras y en el Centro Nacional de Natación Marcelo Salado es donde comenzó el sueño de ir a unos Juegos Olímpicos. Ahí surgió todo, pero en ese momento nunca me imaginé que sería por Estados Unidos y en triatlón.

¿Qué tiene más significado para usted ¿La medalla panamericana en Guadalajara o la participación olímpica en Londres?

Aunque no tuve una buena carrera, me quedo con las olimpiadas, pero eso no me quita todo el proceso que pasé para clasificarme, y por Estados Unidos, que es una de las potencias. A parte de la carrera, toda la experiencia fue magnífica. En los Panamericanos sí tuve una buena carrera y fue uno de esos escalones. Yo veo las olimpiadas, no solo esos 21 días, sino la trayectoria de más de 20 años haciendo deportes y la veo como que fue el final de ese capítulo. Ahora he comenzado un nuevo capítulo.

¿Cree que de haberse quedado en Cuba, habría alcanzado sus sueños?

En Cuba, deportivamente, se tiene la cultura. Yo estuve 13 años viviendo allá, pero para el triatlón necesitas mucha experiencia y, como en el tenis, necesitas viajar mucho para mantenerte en el ranking y clasificar por el ranking. A lo mejor en Cuba no habría tenido todas estas oportunidades.

Después de los Juegos de Londres, ¿cuál es su siguiente meta?

Después de unos Juegos Olímpicos, lo próximo sería ir a unas olimpiadas por medalla y a mí se me quedó una espina adentro de que sí fui a las olimpiadas, pero no fue como lo esperaba, como sabía que lo podía hacer. Ahora quiero ir a Río de Janeiro y hacer lo que yo sé. Esta vez iré con los colmillos después de haber pasado todo el proceso y sé como regresar.

¿Cuál es el mayor sacrificio hecho en su carrera?

Han sido muchos, pero el mayor siempre ha sido mi familia, ha sido dejar mi país atrás, dejar a mis amigos para tener una mejor vida, incluso ya después de estar en Estados Unidos yo he sacrificado a mi familia para buscar mis sueños. A veces son decisiones desafortunada o afortunadamente egoístas y sabes que es lo necesario para triunfar.

¿Qué le dicen sus amigos cubanos por sus logros?

No importa por qué país lo logres, por Cuba, por Estados Unidos, por El Salvador, todos pasamos por el mismo procedimiento. A lo mejor unos lo tienen más difícil que otros. En mi caso, por Estados Unidos, tengo más ayuda, pero son más y el nivel es más alto.

¿Conocer los dos sistemas deportivos le ha ayudado en su carrera?

Son dos maneras de ver el mundo, de pensar y durante mi carrera he tomado las cosas positivas de los dos mundos, que son muy diferentes y los he adaptado a mi manera. Nací en La Habana y sé lo que hacen los atletas en un país donde hay pocos recursos. Tomé esa perspectiva del trabajo cubano y lo combiné con el profesionalismo americano, que, como todos sabemos, el trabajo estadounidense es organizado, sistemático y avanzado.

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