Lo más visto

La gimnasia, en extinción

Aparatos no están en condición para prácticas y se convierten en un riesgo para los atletas.
Enlace copiado
La gimnasia, en extinción

La gimnasia, en extinción

La gimnasia, en extinción

La gimnasia, en extinción

Enlace copiado
Aparatos en mal estado debido al desgaste por el uso, o bien porque el agua que se ha colado por el techo del Polideportivo de Merliot ha terminado de dañarlos. Ese es el panorama que se vive dentro de la Federación Salvadoreña de Gimnasia (FSG), la cual se encuentra en un estado evidente de abandono.

LA PRENSA GRÁFICA visitó las instalaciones del Polideportivo de Merliot y comprobó el estado en el que se encuentran los aparatos, así como las instalaciones en general. Para eso nos acompañó Salvador Quiala, entrenador de gimnasia artística masculina, quien contó que las lluvias de los meses anteriores han hecho mella en el equipo, así como en el resto del recinto.

El caballo con arzones, por ejemplo, está podrido. Quiala comentó que no lo usan frecuentemente por temor a que vaya a quebrarse y que el atleta se lesione. También las barras de equilibrio ya dieron su vida útil. La mayoría de ellas están oxidadas.

A un costado del gimnasio principal, donde hacen sus prácticas los alumnos de gimnasia artística, está el piso y cerca de él un charco de agua que se cuela por el techo. “Cuando venimos tenemos que secar porque si no daña más el material, especialmente la lona. El olor es insoportable”, contó el entrenador.

Durante la visita al gimnasio en el Polideportivo Merliot un plástico negro cubría una parte del piso donde los alumnos hacen su rutina.

Los gimnastas hacen uso de colchonetas donde caen cuando hacen las rutinas de salto o cualquier otro ejercicio. Quiala mostró algunas que de la parte baja ya están podridas, otras ya perdieron el soporte, es decir, que cuando el atleta cae en el colchón este se hunde, ya no ofrece la amortiguación adecuada, lo que puede provocar lesiones.

Al otro lado del gimnasio, donde ensayan las niñas de gimnasia rítmica, el panorama no es diferente. Donde realizan sus rutinas de ballet se forma un charco de un tamaño considerable por el agua que se filtra por el techo. La maestra y los alumnos conocen ese lugar como “la laguna”.

Caducados

Quiala comentó que de acuerdo con el reglamento internacional de la Federación Internacional de Gimnasia (FIG), los aparatos solo tienen una vida útil de cuatro años y los que se encuentran en la FSG datan, la mayoría de ellos, desde los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2002 que albergó El Salvador. Es decir que llevan 14 años de uso.

“Los caballos con arzones están podridos, llenos de comején. Las colchonetas no se pueden ni tocar porque hay un hundimiento y eso acaba con las muñecas y los hombros, además se presentan problemas en los codos. He tenido que hacer reparaciones internas para poder mantener el trabajo”, contó el entrenador.

En uno de los costados del gimnasio en cuestión hay un espacio donde hay cubos de espuma, en los cuales al hacer los ejercicios los chicos pueden caer sin lesionarse. La mayoría de ellos ya no pueden ser utilizados porque ya no cuentan con las condiciones óptimas porque se han mojado.

El gerente de la FSG, Eduardo Barrios, comentó que ya han informado al Instituto Nacional de los Deportes (INDES) del estado en el que se encuentra el recinto así como los aparatos, pero que no han recibido respuesta.

Mientras, Quiala afirma: “Los tapices del piso andan por $60,000, eso sin poner el envío, y aclarando que serían de tercera. Se necesitan cambios continuos de los palos de asimétricas (barras) y de las barras paralelas; se necesitan colchonetas de caída que ya no tienen resistencia adecuada”.

Las malas condiciones en las que se encuentra la infraestructura y los equipos para practicar gimnasia están tan deteriorados que incluso generan un riesgo contra la salud de los atletas que los continúan utilizando.

Lee también

Comentarios