La melena que ponía la clase en el medio campo

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Guillermo Rivera hizo carrera y alcanzó títulos con FAS y dejó huella en Isidro Metapán. También fue legionario.

Hay quienes lo recuerdan por su melena y por sus cambios de juego. Hay otros que se quedaron con sus golazos con FAS y Universidad San Carlos de Guatemala, aunque hay algunos que dicen que era de esos futbolistas antipáticos que se ganaba ser calificado como de los no gratos en el campo de juego.Sin embargo, Guillermo Rivera es considerado como uno de los mejores mediocampistas que ha tenido el fútbol salvadoreño.

“Traté de ser siempre yo. Siempre traté de dar lo mejor de mí, ser muy carismático, aunque fui muy criticado por la afición rival”, dijo.

Se dio a conocer como jugador de la primera división con la camiseta de FAS, equipo al que dedicó más de una década de carrera deportiva (1986-1998). Rubén Amorín y Mena Laguán fueron los técnicos con los que estuvo antes de que el uruguayo Orlando León le diera la confianza para ser titular. “Él fue mi impulso. Él me comenzó a dar la oportunidad y desde entonces fui parte del once inicial”, aseguró Rivera, quien fue parte de la generación tigrilla que ganó el doblete en 1995 y 1996 con “Mágico” González, Hugo Pérez y Dionel Bordón como estandartes.

“Fue una celebración inmensa la del 95. El rival que tuvimos enfrente estaba pasando muy buen momento. FAS no era campeón casi una década y nosotros lo conseguimos. Fue increíble”, recuerda el exfutbolista.

Con los tigrillos “Memo” alcanzó los 55 goles y luego dio el salto hacia el fútbol guatemalteco donde vistió la camiseta de Universidad San Carlos con el que jugó por tres años (1998-2000), para luego regresar a El Salvador, pasar por Alianza, Once Lobos, pero sobre todo dejar huella en Isidro Metapán, equipo al que ayudó a ascender a primera división en 2001, cuando los caleros vencieron por 3-1 en la final al Jocoro. En ese Metapán también estaba William Renderos Iraheta. En esa final, Rivera aportó el tercer gol de los metapanecos.

“Es bonito ser parte de la historia de un equipo que miren en dónde está hoy”, rememora.

Su calidad con FAS y la San Carlos llevaron a Memo a ser parte de la selección nacional por 12 años, tiempo en el que jugó 74 partidos a nivel mayor y aportó 15 goles, aunque también fue parte de selección sub-20 en 1991 y que dice es lo mejor que vivió como futbolista.

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