La misma nada

LA SELECCIÓN TUVO UN JUEGO PÁLIDO Y PERDIÓ 1-0 ANTE PANAMÁ.
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Ni un retroceso que nos deje peor de donde ya estábamos ni un paso adelante que permita pensar que el futuro será mejor. Ese punto muerto donde El Salvador está desde hace años en su fútbol es el mismo punto muerto donde ayer quedó ubicada la selección tras su amistoso contra Panamá. Pálida, que no ilusiona y más llena de preguntas que de respuestas.

Un derrota gris ante una Panamá poco brillante pero más punzante fue el choque de ayer. Un encuentro donde la Azul tuvo mayor control de la pelota y más profundidad para buscar el arco rival y también un gol. El problema es que ayer quien vistió de azul fue Panamá.

Los cuscatlecos lucieron de blanco y apenas hubo chispazos, un par de paredes e intentos de crear superioridad en zonas de la cancha. Sin embargo, nada para echar campanas al vuelo.

Tardó 15 minutos en asentarse sobre la cancha y para entonces ya se había salvado de quedarse con 10 —abusiva plancha de Jónathan Jiménez— y sufrido dos sustos, con un achique del debutante Óscar Arroyo a un remate dentro del área y una falta de comunicación entre Santos Ortiz y el guardameta, no de mayores consecuencias, porque el volante reaccionó para despejar.

A favor, un par de espacios aprovechados. David Rugamas hizo de “9” para sacarse un defensa y rematar a los guantes del meta al 14’ y disparar desviado tras sacarse al portero al 17’.

Esa tónica fue la del primero y la del segundo tiempo. Con poco, El Salvador se encontraba con oportunidades esporádicas pero sin definición para sacudir las redes. Las tuvo Rugamas en el primer tiempo y Larín en el segundo, en un achique a tiempo del meta canalero.

Y con poco, un poco nada más, también Panamá solventó el partido. Al minuto 76, en un tiro de esquina, el centro salió al primer palo y Martín Gómez se adelantó a la defensa. La peinó y prolongó al segundo poste, ahí donde no cubría ningún salvadoreño y escribió el episodio en que se han convertido todos los partidos de la selección: esperar hasta que cae el gol del rival. Pobre. Y Honduras avista ya en el horizonte.

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