La unión, prohibida

Pasaquina bajó al Águila de las nubes, ganó 2-1 y salió del fondo de la acumulada.
Enlace copiado
La unión, prohibida

La unión, prohibida

La unión, prohibida

La unión, prohibida

Enlace copiado
El infierno de Pasaquina volvió a quemar al Águila, tal como sucedió en el pasado torneo, y los burros se llevaron la victoria de 2-1 ante un equipo que no fue ni la sombra del partido anterior y dejó en evidencia sus debilidades, pese a que estuvo cerca de conseguir el del empate.

El Águila llegó al estadio San Sebastián con uno de sus mejores arranques ligueros y la opinión a su favor luego de la victoria ante el tricampeón Isidro Metapán en casa en la última fecha. Su técnico, el panameño Julio Dely Valdés, apostó por rotar a los jugadores y dosificar la fatiga.

Valdés dejó fuera de la convocatoria al delantero Williams Reyes, le dio titularidad a Miguel Camargo por primera vez en el torneo y mandó al banquillo a Óscar Cerén, que pasaba a convertirse en recambio de lujo para los migueleños en el partido.

Mientras, el argentino Andrés Sarulyte unió a la ofensiva al triniteño Samuel y Alexánder Campos en el ataque de los burros, que debido a su delicada situación en la tabla no tenían más opciones que atacar y esperar a que el rival fallara.

Desde los primeros minutos de juego, el benjamín demostró soltura en la cancha, impidiendo que los visitantes se acomodaran en el campo, y mostraron superioridad en su juego. No había pasado ni el primer cuarto de hora cuando los locales ya habían tenido al menos tres ocasiones claras de gol, una de ellas convertida al minuto 12 por intermedio de Ricardo Orellana, quien aprovechó un balón de rebote para mandar al fondo de la red.

Si todo apuntaba que el Águila tendría problemas para acomodarse, el segundo tanto para el local llegó de forma desafortunada luego de que un rechazo de Benji Villalobos golpeó en Camargo, quien mandó el balón al fondo de su propia portería sobre el 15' de juego, para preocupación en el banquillo emplumado, que demasiado pronto se complicaba en el partido.

Hasta el momento del segundo tanto, no se sabía con exactitud por dónde el cuadro migueleño podría anotar y ni siquiera mostraba alma para levantar un partido en el que el cuerpo técnico debió comenzar a trabajar para cambiar la situación.

Mientras tanto, Pasaquina demostraba su orgullo por sacar adelante el encuentro y sumar en la clasificación por mantener la categoría. Todas sus líneas mostraban solidez y la dupla ofensiva conformada por Samuel-Campos presionaba la salida del Águila, lo que se convertía en ocasiones para los burros, que tenían de forma inesperada entre las cuerdas al visitante.

Empero, lejos de aprovechar, el local se complicó sobre el final del primer tiempo con la expulsión de Alexánder Campos, tras propinar un manotazo a Henry Romero. Su salida del campo obligó a sus compañeros a aferrarse a la defensa.

Los de Sarulyte se complicaban y afrontaban el complemento con la posibilidad de que el rival metiera toda la carne en el asador dando paso a Cerén y Baires en una alineación ultraofensiva.

Intento infructuoso

A pesar de que Nicolás Muñoz se encontró con el gol desde el punto de penalti sobre el inicio del segundo tiempo, esto poco importó ya que el repliegue del local impidió que el cuadro negronaranja concretara el empate, en el que acabó siendo su partido más gris en lo que va de campeonato.

El Águila salió derrotado, vapuleado, agotado y sin invicto, de nuevo tras recibir un baño de humildad por volar demasiado alto muy pronto. Mientras tanto, el Pasaquina celebra un resultado que, de momento, lo deja fuera del descenso luego de la derrota del Atlético Marte. Al menos esta jornada, los burros respiran.

Tags:

  • aguila
  • pasaquina
  • 2-1
  • dely valdes
  • camargo
  • reyes
  • sarulyte

Lee también

Comentarios

Newsletter