No hice millones, pero hice mi sueño”

Iván Menjívar, el salvadoreño que participará mañana en la cartelera principal de UFC 148, dice que no se obsesiona por pelear más adelante por el título de las 135 libras.
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<p></p><p></p><p></p><p>[email protected]</p><p></p><p></p><p>Habla español, inglés y francés. Accesible, cortés y centrado. Dice que pelea por El Salvador, la tierra donde nació; por Canadá, el país que lo acogió, y por toda Latinoamérica, en nombre de los que buscaron un mejor destino fuera de su patria. Una amplia sonrisa y un rasguño en la nariz adornan su cara. Cuando habló con LA PRENSA GRÁFICA en uno de los bares del MGM Grand, en Las Vegas, Iván Menjívar –“The Pride Of El Salvador” (El orgullo de El Salvador) según la página de UFC– dijo, entre bromas, que estaba agotado. Tenía que bajar 15 libras antes de enfrentar, hoy, la báscula, previo a la 148.ª velada de Ultimate Fighting Championship mañana. </p><p></p><p></p><p></p><h2>En todas partes del mundo hay un salvadoreño y la UFC no es excepción, aquí está usted…</h2><p>Pues sí, gracias. Yo escogí este deporte porque me gustó. Me hice profesional, UFC me llamó. Soy como un artista, un poeta, me invitan y voy.</p><p></p><p></p><p></p><h2> ¿Cómo nació el interés por esto?</h2><p>Como todo niño, viendo la televisión. Después comencé a hacer deporte por curiosidad y me llegó la pasión.</p><p></p><p></p><p></p><h2> ¿Le gusta algún arte marcial en específico o todas?</h2><p>Todas. Aunque hay que hacer la diferencia con deportes de pelea y arte marcial. El arte marcial es para la gente que quiere descubrir algo nuevo. Los deportes son para competir. Y a mí me gusta todo, aprender de todo.</p><p></p><p></p><p></p><h2>Tiene 30 años de edad y es considerado veterano de la UFC…</h2><p>Sí y no. Comencé hace 15 años en esto. No me siento veterano, pero sí tengo experiencia. Es un orgullo.</p><p></p><p></p><p></p><h2>Hace 15 años todo era diferente…</h2><p>Si, era diferente. Había menos dinero, menos popularidad, todo era más pequeño. La gente pensaba que el deporte era de calle. Poco a poco cambiamos la imagen. Ahora es más reconocido.</p><p></p><p></p><h2> ¿No han sido 15 años al hilo, verdad?</h2><p>Tuve que parar porque me lastimé, me acompañé con mi novia, que ahora es mi esposa. Tuve niños. Trabajé, pero nunca paré de entrenar. Era un descanso para reanimarme. Paré entre 2007 y 2009.</p><p></p><p></p><h2> ¿Ahora se dedica a tiempo completo?</h2><p>Sí, sí, soy profesional, me dedico solo a esto, pero no es fácil, como en el boxeo. Siempre hay que tener una segunda salida. Yo he estudiado, me he preparado. Estudié comercio, masoterapia. Me he preparado en seguridad aeroportuaria. En Canadá tengo permisos para manejar vehículos pesados. Si algo me pasa, tengo opciones. Quiero abrir mi gimnasio. Pero es una cosa a la vez y ahora estoy enfocado en las peleas.</p><p></p><p></p><h2> En su cuenta de Twitter dice que pelea por Canadá, pero y ¿El Salvador?</h2><p>Tengo que escribirlo. No voy seguido a Twitter, no es adicción. Yo peleo por Canadá, por El Salvador, por todos los hispanos, a todos los latinos inmigrantes. Yo salí de El Salvador a los 11 años a un lugar desconocido. Es difícil llegar a un país que no conoces, hacerte de nuevos amigos, aprender un nuevo idioma, luchar contra los vicios. Es difícil escoger el buen camino. Por eso aprovecho cada entrevista para decirle a los jóvenes que pueden sobresalir. Si alguien quiere hacer algo bueno, la escuela, los estudios. Los que cambian el mundo son los que tienen educación.</p><p></p><p></p><h2> ¿Por qué se fue de El Salvador?</h2><p>Viví en El Salvador hasta 1992. Mi mamá tuvo el coraje para sacar todos los papeles y salir adelante. Sé que el país ha progresado y quiero regresar, quiero que mis hijos conozcan la belleza, las playas del país, Olocuilta.</p><p></p><p></p><h2>¿Desde que se fue, no ha regresado?</h2><p>Sí, una vez, hace mucho tiempo. No he podido viajar más por las peleas, pero ahora que tengo familia quiero mostrarle a mis hijos de donde son originarios. (Nos fuimos) de El Salvador a Canadá. Tuve esa suerte de llegar con mis hermanos en pleno invierno. Nos volvimos locos saltando en la nieve.</p><p></p><p></p><h2>¿Cómo fue entonces que, estando en Canadá, entra a la UFC?</h2><p>El primer UFC fue en 1993. Yo salí en 1992 de El Salvador. El primer UFC lo vi alquilado, era un casete. Me gustó el deporte. Me inscribí con mi hermano en una clase de artes marciales. Continué en esto, viendo peleas, me puse al día. Aprendí jiu-jitsu, hice mis primeras competiciones amateur y después de eso fui profesional. Un día le dije a mi papá: “Sabes, papi, un día UFC me va a llamar”. Íbamos en el carro cuando le dije eso. Y después me llamaron. No hice millones, pero hice mi sueño.</p><p></p><p></p><h2>La gente puede considerar que este es un deporte violento…</h2><p>No digo violento. Violencia es algo que pasa entre dos personas que están en desacuerdo. Es un deporte rudo, de acción, dinámico. Tenemos reglamentos, estamos bien protegidos.</p><p></p><p></p><h2>¿Cómo se mantiene con los pies sobre la tierra?</h2><p>Trato de tener un equilibrio en la vida. El arte marcial me ayudó a controlarme a mí mismo, a conocer valores. Para una pelea, todo tiene que ir bien en mi vida: familia, amigos, también el dinero.</p><p></p><p></p><h2>Tiene posibilidades de pelear por el título de las 135 libras...</h2><p>Digamos que (estoy) en el top 10 y me interesa disfrutarlo. Una pelea a la vez. Si gano esta (la del sábado), si gano la próxima, un día voy a tener la oportunidad. Talvez no pelee por el título, pero quiero que la gente sepa que uno puede lograr su sueño. Y mi sueño es pelear. El título es un sueño también y lo visualizo y solo será una cereza en el pastel. Lo bonito para mí será seguir haciendo el deporte.</p><p></p><p></p><h2>¿Cuál es su foja como profesional?</h2><p>Ya perdí la cuenta. Tengo buenas (peleas) perdidas, porque las (peleas) perdidas que he tenido han sido memorables. Quizás mis (peleas) perdidas son mejores que mis ganadas, porque son buenas peleas. La gente tiene miedo de perder en todo. Pero perder es caer y levantarse, una nueva oportunidad. Para mí perder no es ninguna pena.</p><p></p><p></p><h2>¿Hasta dónde quiere llegar Iván Menjívar?</h2><p>Vivir mi vida, ganar mi vida como atleta, como todo papá pagarle los estudios a los hijos, su comida. Uno no tiene que correr detrás de la fama, es la fama la que corre detrás de uno. A los admiradores, respetarlos porque es gracias a ellos que uno sigue en esto. El dinero es importante, pero no podemos hacernos locos por el dinero.</p><p></p><p></p><h2>En El Salvador, las artes marciales mixtas están ganando popularidad. ¿No le gustaría organizar una pelea en el país?</h2><p>Quizás no. Pero sí un seminario, pero no tengo contactos allá. Me gustaría dar un seminario de jiu-jitsu, de boxeo, de muay thai. </p><p></p><p></p><h2>En UFC hay otro salvadoreño, ¿lo ha visto?</h2><p>(Edwin “el Feroz”) Figueroa. Lo he visto dos veces, pero no he hablado mucho con él.</p><p></p><p></p><h2>¿No le gustaría que hubiera más salvadoreños en UFC?</h2><p>No solo salvadoreños. El deporte está hecho para todo mundo. El que quiera pelear, que se entrene, va a llegar (a la UFC) y a va a hacer (realidad) su sueño.</p><div class="blogBox"></div>

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