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No sé cuánto valdría en esta época”

“Bam Bam” Zamorano habló de su carrera, el Real Madrid y la selección chilena con LPG.
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No sé cuánto valdría en esta época”

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Hablar de fútbol chileno hoy es hablar del bicampeón de América, Alexis Sánchez o Claudio Bravo. Pero para llegar a ese hoy hay que ir al pasado y hablar, obligatoriamente, de la dupla “Za-Sa” que agradó al fútbol mundial, formada por Marcelo Salas e Iván Zamorano. Este último, de visita ayer en El Salvador para una charla motivacional, se sentó antes con LA PRENSA GRÁFICA a conversar.

¿Qué mensaje trae en su charla?

Quiero compartir mi experiencia con los salvadoreños y entregar un mensaje que tiene que ver con lo que hay que hacer para intentar conseguir éxito.

¿Qué anécdotas son las más especiales en su carrera?

Hay muchas anécdotas. Una podría ser la del 1+8 en el Inter, que, de alguna manera, te enseña que en la vida hay que innovar. Yo jugué con el 9 toda la vida y cuando llega Ronaldo al Inter él quiere el 9. Yo se lo cedí, pero no tuve ningún problema en jugar con la 18 con un signo “+” en medio, que hasta el día de hoy ha sido la camiseta más vendida en la historia del fútbol italiano.

Así como el 9 también lo acompañó en su carrera el apodo “Bam Bam”. ¿Cuál es la historia del alias?

Tenía 17 años cuando comenzaba en el fútbol profesional y comencé a marcar goles en el Cobresal. En una conversación con el único periodista deportivo de la ciudad me preguntó cómo me decían cuando chico. Yo le dije que me decían “Bam Bam” por los Picapiedra. Hoy en día es un apodo que es reconocido a nivel mundial y me siento sumamente identificado con ese apodo.

¿Qué significó para usted ser parte del Real Madrid?

Para mí era impensable llegar a un club como el Real Madrid. Era un sueño hecho realidad. La etapa mía en el Madrid fue maravillosa, siendo campeón, Pichichi, marcando el gol del título. Estaré siempre agradecido de lo que me dio el Real Madrid.

En su última temporada en el Madrid, Jorge Valdano le dice que no cuenta con usted en el equipo, entonces le pide una oportunidad y acaba como Pichichi, campeón de Liga y anota el gol del título.

Generalmente muchos entrenadores llegan a un club y quieren cambiar todo. Fue lo que paso con Valdano. Él fue superhonesto en llamarme y decirme que si me quedaba iba a ser el quinto delantero. Yo le pedí una oportunidad y luché por ella. Al principio no jugaba amistosos, después entraba los segundos tiempos, hasta que llegó el primer partido de Liga contra Sevilla y entré de titular. Al segundo partido ya era el socio de Valdano, al quinto partido era el ejemplo y al final de campeonato era Pichichi y el que hizo el gol del título.

¿Le faltó ganar algo en Europa?

Mi hijo me pregunta: “Papá , ¿por qué no jugaste una final de Champions League?” Y le explico que cuando uno se esfuerza al máximo, no tiene por qué reprocharse nada. Lo que gané o dejé de ganar es para los estadísticos y los medios de comunicación.

¿Cuál es su visión del fútbol en la actualidad?

El fútbol sigue manteniendo la pasión pero, claro, se ha transformado en un negocio. A veces se compran jugadores más para vender camisetas y no para ganar títulos. Eso es marketing, no fútbol.

$99 millones y Pogba por $120 millones. ¿Qué piensa de esas cifras?

Las cifras están desorbitadas; si los clubes las pagan es porque los jugadores lo valen. A mí me hubiera encantado nacer en esta época. No sé cuánto valdría, pero me hubiera encantado, de verdad.

En cuanto a selección, ¿qué piensa cuando se compara a esta generación con la que usted fue parte?

No me gustan las comparaciones. Para mí son odiosas cuando te preguntan Messi o Maradona, Pelé o Maradona. Uno tiene que disfrutar. Los que amamos el fútbol las disfrutamos. Comparar es absurdo. Yo creo que esta es una de las mejores generaciones en la historia del fútbol chileno y nos sentimos tremendamente orgullosos de ella.

A futuro, ¿se ve como entrenador?

Tengo el carné, he recibido ofertas. En algún momento seguramente asumiré el rol, el desafío, de entrenar algún equipo y lucharé por ser el mejor. Me gustaría dirigir a los equipos que jugué.

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