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Paliza en el oriente

Municipal Limeño confirmó su mejoría en el torneo con una goleada sobre Chalatenango.
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Empate Fernando Valladares anotó el empate 1-1 para Limeño, que luego se convirtió en goleada.

Empate Fernando Valladares anotó el empate 1-1 para Limeño, que luego se convirtió en goleada.

Superado. Dennis Salinas, meta de Chalate, no logró controlar el remate de “Rambo” de León (fuera de foco): el cuarto gol de Limeño, ayer.

Superado. Dennis Salinas, meta de Chalate, no logró controlar el remate de “Rambo” de León (fuera de foco): el cuarto gol de Limeño, ayer.

Control. Limeño comenzó perdiendo pero remontó y sumó tres puntos importantes en la tabla.

Control. Limeño comenzó perdiendo pero remontó y sumó tres puntos importantes en la tabla.

Paliza en el oriente

Paliza en el oriente

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Municipal Limeño ha resurgido tras la llegada del técnico Hugo Ovelar, que a fuerza de trabajo y con la ventaja de conocer a los jugadores de la zona oriental del país, ha caído como anillo al dedo en Santa Rosa de Lima.

Desde la llegada del paraguayo, los cucheros vienen subiendo como la espuma, sumando triunfos y empates; el más sonado el de ayer: un categórico 4-1 contra el Chalatenango, que debe agradecer la crisis de Dragón y UES para no estar más abajo en la tabla acumulada.

Los aficionados cucheros se dieron un festín de goles, ayer en el Ramón Flores Berríos. Tan incrédulos que “arrepiéntanse” y “el fin viene” eran sus frases de festejo, incapaces de creer que su equipo ha lavado su rostro y ayer goleó 4-1 para subir al séptimo lugar de la tabla de posiciones del torneo.

Limeño esperó el momento justo y, una vez llegó la segunda mitad, cuando los morados se vinieron abajo, tanto física como moralmente, apretó hasta que coleccionó goles uno tras otro.

El calor que hace actualmente en el oriente del país doblega hasta al más fuerte. Los derrite de a poco y los equipos de la zona han aprendido a distribuir fuerzas para reaccionar en el momento adecuado. Ayer Chalatenango terminó pidiendo la hora porque ya no tenía aire, mientras que los locales los encimaban en busca de más goles.

Los dirigidos por William Renderos Iraheta comenzaron ganando el partido. Al minuto tres estaban arriba en el marcador. Un descuido y Carlos Carrillo mandó el balón a la red rival, para el malestar de los aficionados locales.

Reacción y goleada

Las rechiflas se comenzaron a escuchar temprano. Los reclamos contra el técnico Ovelar y contra algunos de los jugadores que habían entrado como titulares. Pero lo que no se esperaban era la recuperación de los suyos. Francisco Valladares anotó de cabeza al minuto 28, luego de un tiro de esquina y puso la igualdad en el marcador.

Valladares siguió la trayectoria del balón y venció al portero visitante Dennis Salinas. El 1-1 calmó las aguas y permitió a Limeño meter el pie en el acelerador el resto del encuentro.

Al minuto 37 salió lesionado el cuchero Mauricio Quintanilla y llegó la oportunidad a Diego Coca, que llegó desde el banquillo para ser la bujía que le faltaba a Limeño para ordenar su ataque. Por la banda izquierda, Coca comenzó a trabajar con el experimentado Francisco Álvarez y con Óscar Móvil.

El 2-1 fue firmado por el propio Coca, al minuto 55 para poner arriba a su equipo en el marcador. Empero, los aficionados de tribuna pedían más goles, ya que sabían que los norteños podían tener una más y emparejar los cartones en el tiempo restante.

Sin embargo, Óscar Móvil, al 70’; y Julio César “Rambo” de León, al 90’; firmaron los dos últimos para sentenciar. “Rambo” sentenció al mismo tiempo que el cuarto árbitro mostraba la pizarra en la que anunciaba tres minutos extras. El catracho recibió una pelota desde el costado derecho, manejó el balón de cara al portero y haciendo una breve pausa se la mandó al costado izquierdo, suave, pero bien colocada.

La grada enloqueció. Limeño estaba ganando de forma cómoda, en tanto Chalate se iba a los camerinos molesto. William Renderos Iraheta y su colega William Osorio no quisieron hablar. Antes había que hablar con el equipo y lo demás podía esperar. El que sí habló fue el portero Salinas quien reconoció el desgaste al que fue sometido el equipo. “Comenzamos bien, ganando, pero después vino el contragolpe de Limeño y los últimos minutos fueron de mucha exigencia”, dijo.

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