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Pedir perdón es de hombres

Tras ser condenado a tres años de trabajo comunitario, Dennis Alas se sinceró y habló de su experiencia.
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Liberado. Así se nota ahora Dennis Alas luego de que ayer finalizara el proceso judicial en su contra por estupro –relaciones sexuales con una menor de edad– y en el que fue condenado a tres años de trabajo comunitario. Salvado de ir a la cárcel, el jugador admite su culpa y replica que cometió un error como cualquier otra persona y que, por eso, su imagen puede ser limpiada.

En perspectiva, ¿cómo ves estos cuatro meses?

Creo que, antes que nada, fue una situación complicada, difícil. En lo personal, nunca me imaginé que me hubiera pasado. Pero, antes que nada, creo que todos somos humanos. Cuando nos equivocamos, tenemos que aceptar nuestros errores. Yo, en la mañana, asumí los errores, asumí toda la responsabilidad que tenía y gracias a Dios, de una u otra manera, pude salir de eso.

¿En qué momento fuiste consciente de que no tenías otra opción que aceptar tu culpabilidad?

Estos cuatro meses me hicieron pensar y me hicieron madurar mucho. Sabía que había cometido un error y si por ‘a’ o ‘b’ razón saliera o no libre o con condena, iba a pedir disculpas, porque no solo había dañado la imagen de una menor, sino también la mía, la de la familia de ella. Aceptar y equivocarse es de humanos, pero pedir perdón es de hombres.

¿En algún momento pensaste en no aceptar la culpabilidad, sino buscar la manera de ser declarado inocente?

Fijate que sí, se buscó; pero a la larga son cosas que cuando uno sabe que ha cometido un error, sea mínimo o máximo, y para que esto no llegara hasta el final y seguir perdiendo el tiempo, lo mejor era llegar a un arreglo... No un arreglo, sino aceptar la culpabilidad que había tenido y limpiar la imagen de la menor y de la familia y ahora la mía.

¿Te consideras afortunado porque son tres años de sentencia, pero de servicio comunitario, cuando normalmente estos casos acaban en prisión?

Sí, me siento afortunado, pero a la vez creo que es una prueba más. Serán tres años en que tengo que ser consciente de que si me pasó todo esto fue por algo, que tenía un propósito. Yo también me agarré de la mano de Dios desde un principio. Al final se hicieron las cosas que tenían que hacerse y de llegar a una salida lo más rápido posible era eso: buscar primero el perdón de la familia, de la menor y, lógicamente, yo también asumir mi responsabilidad.

¿Consideras que haya influido el hecho de que seas una personalidad pública para que te dieran servicio comunitario y no prisión?

Pues la verdad es que, sinceramente, no sé si eso haya influido; así como pudo haber influido positivamente pudo haberlo hecho negativamente, pues se han dicho cosas buenas, cosas malas, pero al final, como te lo digo, el único que tiene la verdad y que puede juzgar a una persona es Dios. Acá nadie va a tirar la primera piedra que no ha cometido un pecado o ha cometido un error. Yo lo cometí y como hombre lo acepté.

¿En qué consiste la disculpa pública que forma parte de tu sentencia?

A las disculpas se llegó por el arreglo que se tenía previo a esta salida. Incluía eso: un comunicado de disculpas públicas. Más que todo por el bien y la sanidad de la familia, de la menor. Creo que, al final, si unas disculpas podían remendar esto, en lo personal, bienvenido sea, y ojalá que sean aceptadas.

Cuando todo comenzó, ¿vos eras consciente de que estabas con una menor de edad?

Fijate que, al principio, te puedo decir que yo andaba en mis cosas y no me percataba de eso y tampoco me iba a imaginar causarle un problema, que al final me vine a dar cuenta que sí lo fue, sabiendo lo que representaba que ella era menor de edad, y tampoco me puse a pensar la magnitud del problema en que me podía meter siendo yo, entre comillas, una figura pública. Al final, no solo salí afectado yo, sino también mucha gente que me apoyó y que sintió todo lo que pasé en estos tres meses y medio. Pero, como te dije al principio, es algo que de una u otra forma tengo que tomar en bien. Es una experiencia que no le deseo a nadie, pero que por algo me pasó.

Aceptar que no sabías que fuera menor de edad representa falta de madurez o conciencia de tu parte...

Talvez no es que no lo sabía desde un principio; pero sí, ya tenía más o menos (conocimiento) de que sí ella era menor de edad. Pero como no nos había pasado el problema, por ahí no le tomé la importancia a la edad que ella tenía. Sí, yo sabía que tenía poca edad, que no era mayor de edad, pero te repito: no sabía el problema en que me podía meter y tampoco afectarle a la familia, a ella y a la larga incluso a mi familia.

O sea que tampoco sabías que es delito lo que hiciste...

Sinceramente, hasta ahora que me vengo a dar cuenta. No quiero pecar de ingenuo, pero sí, habían cosas que talvez uno las pasaba por alto. Talvez cuando uno está afuera piensa que no le va a pasar nada, pero hasta que las cosas no te pasan no te podés dar cuenta del error que has cometido. Yo sé que cometí un error. Un error con una menor que a la larga, quiérase o no, me pasó factura.

Fuiste arrestado en noviembre, pero tenemos conocimiento de que había sido puesta una primera demanda de la que no se te notificó en marzo, ¿le preguntaste a tus abogados por qué no te notificaron?

Fijate que fue bien raro, porque se supone —no sé de leyes, de abogacía ni nada de eso— que la demanda estaba desde marzo, abril; cosa que no me di cuenta hasta octubre, noviembre. Me agarró de golpe, andaba un día en la calle y de repente sale lo de la demanda. Pero ahora que ya se cerró el capítulo, quiero cerrar todo. El cómo fue o qué pasó desde mañana (hoy) quisiera cerrar esto y no volverlo a comentar y tener mi vida normal. Dicen mis abogados que era algo de trámite, por lo que no me avisaron, pero no sé si fue así u otra razón.

Si te hubieran avisado en marzo, ¿hubieras intentado conciliar sin necesidad de llegar a juicio?

Si se hubiera podido, sí. Si se hubiera podido arreglar sin llegar a juicio y condenas, hubiera sido lo más adecuado. Al final si no se pudo, pues por algo pasan las cosas. Tuve la condena, pero gracias a Dios la voy a poder pagar fuera. Van a ser tres años donde tengo que cambiar muchas cosas y seguir mi vida.

¿Cómo queda tu familia después de esto? ¿Abarca tu disculpa pública a tu esposa?

Alguien que me estuvo apoyando bastante fue mi esposa. Mucha gente me dice que otra persona me hubiera dejado. La disculpa sí la abarca a ella, pero será personal, no me gustaría hacerlo público porque es la persona con la que pretendo estar mucho tiempo y eso, a su debido tiempo, lo vamos a hablar.

¿Cómo consideras que queda tu imagen?

Creo que la imagen se puede limpiar. Te vuelto a repetir: ¿quién no ha cometido errores en esta vida? Yo me lavo las manos porque no he cometido un asesinato. Sí fue un error grave en nuestro país, porque es un delito contra una menor, pero sí me lavo las manos porque sé que no he cometido un asesinato, no le he pegado a nadie. Pero te digo: acepto el error, ya lo acepté. De hecho, tuve que declarar. De ahora en adelante lo único que me queda es seguir haciendo lo que me gusta: jugar. A mí me pasó un caso no similar, pero parecido, con el de la cadena, todo mundo se reía. Al principio fue difícil salir a la calle y que todos te criticaran, pero pasó el tiempo y la gente se olvidó.

Pero no es lo mismo la cadenita que una demanda por estupro, Dennis...

Sí, pero ahí es donde se mira, como se dice, quién los tiene bien puestos. Si mañana me decís que vaya a jugar, yo voy y sé que lo voy a hacer y que en la cancha me voy a volver a ganar el respeto. Tengo un contrato con Firpo. Me imagino que lo hablaremos en las próximas semanas.

¿Y con la selección?

Ahorita quiero dejar a un lado la selección. Primero quiero recuperar mi nivel, volver a jugar, tener ritmo de juego y si viene la convocatoria, bienvenida. Vestir los colores del país es importante, pero me tenía que involucrar en otras cosas.

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