Premio a la actitud

Que la selección encontrara al hombre que diera el orden en la salida y la contundencia en el ataque permitió ayer a la sub 20 ganar el boleto a Turquía 2013.
Enlace copiado
El premio.  Mauricio Alfaro celebra en la pista del estadio de Puebla el pase al mundial sub 20 logrado ayer.

El premio. Mauricio Alfaro celebra en la pista del estadio de Puebla el pase al mundial sub 20 logrado ayer.

Deportividad.  Jairo Henríquez consuela a un jugador panameño luego de acabado el partido ayer en el estadio Cuauhtémoc.

Deportividad. Jairo Henríquez consuela a un jugador panameño luego de acabado el partido ayer en el estadio Cuauhtémoc.

Premio a la actitud

Premio a la actitud

Enlace copiado


Por Gabriel Campos MadridEn Twitter: @GcamposmadridDurante la transmisión del juego en la televisión, se escuchaba en repetidas ocasiones el comentario: “Panamá no ha sido superior a El Salvador”. Sin embargo, al medio tiempo la Azulita perdía por 1-0, tras 45 minutos en los que el equipo inició nervioso, sin poder asegurar el pase y con el primero de los dos penaltis apenas al segundo minuto. Además, en el primer tiempo el grupo se vio perdido, falto de cohesión en ataque y con apenas una llegada a meta contraria: un cabezazo de Marvin Baumgartner en un tiro de esquina. También se salvó de la sentencia cuando Jairo Jiménez (el mismo que anotó el segundo penalti) falló cuando estaba solo frente a la meta. Esperanza nacional y lección aprendida.

Pero en los 15 minutos del entretiempo algo pasó en el camerino. El técnico Mauricio Alfaro tocó el orgullo de sus jugadores y el mensaje de que “Panamá no ha sido superior a El Salvador” bajó hasta el grupo (si es que no lo habían notado en la cancha). “El Tuco” modificó su planteamiento. Ocupó el único recurso que le quedaba: arriesgó.

El seleccionador apostó por Diego Galdámez Coca en lugar de Melvin Alfaro y el equipo cambió su 4-4-2 y pasó a un 4-3-1-2 y los resultados no tardaron en llegar. La Azulita tuvo una nueva actitud y encontró a ese jugador que le diera la pausa y le permitiera mayor cantidad de llegadas en Diego. Además, los nervios iniciales quedaron en el olvido.

Fue así como Jairo Henríquez y Kevin Barahona se acordaron de que en el uno a uno tienen mucho que aportar por las bandas, mientras que José Ángel Peña y Roberto González pisaron más veces el área con peligro. Y se llegó la primera ocasión clara. Al '51, Henríquez ganó línea fondo y Peña por poco no la empujó.

Pero la actitud y la vocación del equipo ya tenía una inercia y esta era favorable a la Azulita. Y no se quedó solo en empuje, sino que se tradujo en el marcador. Jairo (el salvadoreño), el que a inicio de semana había dicho que aprendió de los errores cometidos contra Curazao, de nuevo apareció y esta vez para marcar el empate. La jugada fue colectiva, lejos de los individualismos que se notaron en los dos partidos anteriores.

Al '54 llegó, desde la derecha, el primer centro pasado de todo el juego. Lo bajó de cabeza Roberto González y la cedió para que a Jairo le quedara de frente y rematara a placer. Empate justo, porque Panamá no había sido mejor que El Salvador, que en nueve minutos había demostrado que llegó al segundo tiempo con hambre de dar vuelta a la situación.

A partir del empate todo se mantuvo en la misma dinámica. Panamá apostó a los pelotazos largos, que con algunos yerros –como resbalones y malos controles de pelota– fueron bien cubiertos por la zona defensiva, que distinto al primer tiempo no se dejó intimidar por el porte físico de los panameños y, por el contrario, tuvo el criterio para salir jugando la pelota desde su campo, siempre pasándola por los pies de Galdámez Coca.

Y aunque el segundo gol, el que daba el pase al mundial, no llegó en una colectividad, sí evidenció el hambre del gloria del equipo. Roberto peleó una pelota que parecía controlada por la defensa de Panamá. Presionó, la ganó y Peña se sacó un disparo impresionante. Un golazo.

Aun en desventaja, el equipo canalero no inquietó la meta salvadoreña, que por el contrario sentenció producto del desequilibrio mental que tuvo. Jairo de nuevo se vio solo en el área y puso el nombre al boleto a Turquía, tras un segundo tiempo con actitud.

Tags:

Lee también

Comentarios

Newsletter