Pudo más la garra guaraní

Paraguay arruinó la fiesta ayer a la Azul playera que hoy se medirá a España.
Enlace copiado
Segunda.  Paraguay derrotó por segundo juego consecutivo a El Salvador. El anterior había sido en los Juegos Bolivarianos en noviembre pasado.

Segunda. Paraguay derrotó por segundo juego consecutivo a El Salvador. El anterior había sido en los Juegos Bolivarianos en noviembre pasado.

Siete veces.  El guardameta Eliodoro Portillo no pudo ayer evitar la derrota que El Salvador sufrió ante Paraguay. En el tercer período fue sustituido por Herbert Ramos.

Siete veces. El guardameta Eliodoro Portillo no pudo ayer evitar la derrota que El Salvador sufrió ante Paraguay. En el tercer período fue sustituido por Herbert Ramos.

Pudo más la garra guaraní

Pudo más la garra guaraní

Enlace copiado
Pese a contar con un estadio que lució azul, en su totalidad, la selección salvadoreña de fútbol playa no pudo derrotar ayer a Paraguay en la segunda jornada de la Copa Pilsener de fútbol playa que se disputa en l a Costa del Sol.

Ayer, los paraguayos volvieron a dar la sorpresa al vencer con un marcador de 4-7 y lideran la tabla con seis puntos y se coronaron campeones. Si España o la Azul les empatan en puntos el criterio de desempate es la serie particular, y tanto ibéricos como salvadoreños cayeron ante los sudamericanos.

La Azul playera saldría con su alineación habitual y Paraguay ya sabía contra quien se enfrentaba y eso significó en que la defensa guaraní estuviera atenta a los movimientos de los nacionales. Fue en vano porque al falta de '8:57 en la primera parte, Walter Torres mandó un trallazo que alcanzó a picar para que el meta Rolando González no pudiera hacer nada. Así, la Azul se ponía arriba en el marcador.

No pasaría mucho, ya que a 7:36 para el final del primer período, Orlando Zayas empataría el marcador con un disparo certero sobre la portería de Eliodoro Portillo. La selección pesaba en la cancha y los tiros de larga distancia eran el arma para crear peligro sobre el equipo rival. La entrada de Frank Velásquez, por otro lado, significó un revulsivo mayor para la ofensiva de la playera. Pese a ello, Darío Herrera pondría el segundo para los visitantes.

Así culminaría la primera parte. Paraguay sabía cuál era la fortaleza de los nacionales. Por eso, los visitantes comenzaban a cerrar sus filas e impedir la libertad en los movimientos de dos de las piezas clave en la ofensiva salvadoreña: Agustín Ruiz y Frank Velásquez.

En la segunda mitad, el medio Pedro Morán ponía el 3-1, sin embargo, no pasaría mucho para que Walter Torres marcara el segundo en su cuenta. El Salvador se mantenía cerca, aún así, no terminaba de acomodarse al terreno de juego, algo que los paraguayos aprovecharon para manejar el balón y apretar a los de casa.

Fue entonces cuando aparecería la personalidad de Agustín Ruiz que, a 5:11 del final, ponía el tanto del empate. Poco duraría la alegría ya que Gustavo Benítez y Herrera volverían a elevar la ventaja a dos goles, 5-3 con la que culminaría la segunda parte.

Paraguay no era superior. El Salvador no lo hacía mal, pero no encontraba la forma de sobreponerse a la defensa de los guaraníes. Herrera abriría el último período poniendo el sexto gol de la tarde para la visita, y el tercero en su cuenta. El partido se ponía cuesta arriba para la Azul. Paraguay demostraba por qué era uno de los rivales a vencer en el fútbol suramericano y por qué logró imponerse a la poderosa Brasil, en la eliminatoria playera.

Torres volvería a marcar, esta vez en un cobro de falta que se fue sobre el poste derecho de meta paraguaya. Había tiempo, y los seleccionados nacionales creían en que, faltando seis minutos para el final del partido, el empate era posible.

Los tiros desde larga distancia se convertían en la arma preferida de la Azul playera, sin embargo, una contra paraguaya significó el segundo tanto para Morán, 7-4. La defensiva de los suramericanos era limpia y brillante, ya que gracias a un juego ordenado y una marca escalonada, impedía el juego a los nacionales, que se les dificultaba el control.

Con esa premisa, la Azul continuaría intentando crear espacios, aunque ni las individualidades de Frank Velásquez y compañía daban resultados. La buena noticia era que Wilber Zavala, en la defensa, representa un elemento que podrá reforzar nuevamente en las eliminatorias del próximo mes, en Haití.

El Salvador no podía marcar nuevamente y, pese al esfuerzo, la victoria se la llevó una ordenada Paraguay, que ahora se prepara para enfrentar a Costa Rica, con la idea de llevarse la Copa Pilsener.

Tags:

  • seleccion nacional
  • Azul
  • futbol playa
  • Copa Pilsener
  • futbol nacional
  • seleccion Paraguay

Lee también

Comentarios

Newsletter