Solo playa cumple

Los combinados femeninos y fútbol sala entrenan contra el reloj, ante la falta de liga en el país.
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Fútbol sala, femenino y playa son las ligas especiales que la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) ha querido impulsar en sus 209 asociaciones afiliadas. En unas más que en otras ha tenido resultados.

Hay casos de estas modalidades, en algunas asociaciones, con curiosidades. En el caso de Tahití, su equipo de fútbol playa es más influyente que el de balompié tradicional. Incluso esa isla de la Polinesia Francesa ya tuvo la oportunidad de ser sede de una Copa del Mundo de Fútbol Playa en 2013.

En Centroamérica, jurisdicción de UNCAF (Unión Centroamericana de Fútbol), las ligas especiales no han tenido espacios paralelos. En el caso de fútbol sala, Costa Rica y Guatemala ya han dado pasos considerables con sus equipos. Los del quetzal son la potencia regional. Tiene una liga muy competitiva y la estructura idónea para hacerlo.

Luego en el balompié femenino, Costa Rica está a la cabeza, al atreverse a meter en problemas a México, Estados Unidos y Canadá.

En fútbol playa es El Salvador el que manda en UNCAF. Incluso dominó el ranking de la FIFA y Beach Soccer Worldwide en CONCACAF, antes de cederle el puesto a México en el último año.

Desde 2008, luego de participar en el mundial de Marsella, Francia, el equipo cuscatleco de playa creó una hegemonía en la región. Esa es la única modalidad especial que ha dado resultados en El Salvador, pese a que no nació como proceso real sino más producto de la garra y entusiasmo de un grupo de jugadores procedentes de la zona costera.

Tras no obtener boleto para el mundial de 2007, hubo que esperar un año para que el seleccionador actual, Rudis Gallo, llevara al plantel a las copas del mundo, en Marsella, Dubái 2009, Rávena 2011 y, finalmente, Tahití 2013.

¿Y las demás?

Pero en sala y femenino los logros están ausentes. Contra el reloj, FESFUT alista sus equipos para la competencia.

Así fue el último caso en fútbol sala. Un mes antes de la competencia, programada para finales de este enero en Guatemala, los federativos decidieron nombrar como entrenador a José de la Cruz, quien en 2013 no pudo en el repechaje al premundial.

Ahora, sin un liga estructurada de fútbol sala, FESFUT decide poner a entrenar a un grupo de jugadores para ir al eliminatorio de UNCAF en tierras chapinas para buscar un boleto al premundial de CONCACAF, en Costa Rica.

A De la Cruz se suma el preparador físico Carlos Cortés, quien cree que se puede ir a buscar una plaza al premundial. El Salvador fue ubicado en el grupo B de la primera ronda con Panamá y Belice. De esos tres, solo uno avanzará.

Irónicamente, la FESFUT dice que sí ha habido apoyo para el plantel de sala y atribuyen a los pocos fondos que se destinan a ese seleccionado la falta de logros. De acuerdo con Émerson Ávalos, parte del comité ejecutivo de la FESFUT y encargado de la selección de sala, el monto anual para ese combinado está entre $12,000 a $14,000.

“Tenemos un plan de trabajo en las ADFAS, pero no se le ha dado la continuidad que merece. Ahora no tenemos una liga de sala. Pero se le va a dar continuidad a un campeonato que tenemos con 16 equipos, auspiciado por la FESFUT. Con eso pensamos hacer la liga. Pensamos hacer que esa liga sea autosostenible. Hay mucho por hacer, pero la parte económica nos daña”, apuntó Ávalos.

Luego, en el caso del balompié femenino, la dirigencia de la FESFUT ha venido acumulando fracasos en distintas gestiones de comité ejecutivo. Distintos seleccionadores han intentado sacar adelante un combinado sub-17, sub-20, sub-23 y mayor, pero sin frutos. Marcial Turcios, Manuel Ramos y Ramos, Giovani Trigueros, José de la Cruz y actualmente Ricardo Herrera han intentado, pero ha sido imposible.

“Se cree que cuando se agarra un grupo de selecciones femeninas es fácil trabajar. El problema que tenemos acá es que las muchachas solo han jugado uno o dos años antes de venir a selecciones. Pero acá hay que enseñarles de todo; a correr, a tocar el balón. Ellas juegan en sus equipos y son buenas, pero cuando vienen acá a las selecciones hay que hacer un trabajo que en ninguna parte se hace”, aseguró Herrera.

Mientras, ambos combinados siguen con el sueño de los justos.

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