TENEMOS QUE MIRAR HACIA ADELANTE Y REINVENTARNOS”

El seleccionador de Alemania aseguró que su nuevo gran objetivo es la Eurocopa de 2016.
Enlace copiado
TENEMOS QUE MIRAR HACIA ADELANTE Y REINVENTARNOS”

TENEMOS QUE MIRAR HACIA ADELANTE Y REINVENTARNOS”

Enlace copiado
[email protected]

Tras la conquista del mundial de fútbol en Brasil, la selección alemana encara un año 2015 de transición, en el que debe encontrar “soluciones nuevas” que le permitan lograr el título también en la Eurocopa de 2016, advirtió su seleccionador, Joachim Löw.

2015 es un año sin torneo deportivo. ¿Qué espera para este año?

Desde lo deportivo espero que sigamos evolucionando. Que por lo menos nos lo propongamos y que dediquemos tiempo y paciencia a conseguirlo. Esto seguramente demandará tiempo en algunos aspectos. Pero la meta es confirmar en 2016 un éxito como el de la copa del mundo.

Algo que no será fácil si se echa un vistazo al cronograma, con cuatro partidos en la primera mitad del año y dos de ellos al final de la temporada. ¿Qué posibilidades tendrá de cambiar algo?

Lo importante es que los responsables deportivos elaboremos nuestra estrategia y concepto. ¿Qué estímulos nuevos podemos brindar? ¿Cómo y cuándo debiéramos hacerlo para obtener los mejores resultados? Conocemos el calendario del primer semestre. Tenemos dos partidos en marzo, de los cuales uno es un cotejo importante de clasificación para la Eurocopa. La cosa se complica después de la temporada porque los jugadores llegan de una campaña dura, quizás después de haber jugado la final de la Copa Alemana o de la Liga de Campeones. Otros habrán hecho pausas hasta entonces. Lo importante es que sentemos las bases correctas para los duelos de clasificación que nos esperan.

¿Cómo lleva usted a nivel personal el que el listón sea ahora el título mundial? Brasil lo catapultó a usted y al fútbol alemán a nuevas esferas.

La llamada maldición del título no existe, no es una expresión que me guste. Para mí, las expectativas no han aumentado porque las conozco desde hace años. Las tuvimos en 2006 cuando fuimos anfitriones del mundial y nos vitorearon en 2010 cuando volvimos de Sudáfrica (como terceros). Después crecieron nuevamente las expectativas. Cuando Alemania va a un torneo la presión es siempre alta.

¿O sea que el título mundial no modificó en nada las aspiraciones?

Nadie nos puede quitar este título mundial. Esto nos puede alegrar por un lado, pero por el otro somos todos lo suficientemente ambiciosos como para fijarnos nuevos objetivos. Los títulos del pasado no nos sirven para el presente ni para el futuro. Ahora tenemos que mirar hacia adelante y reinventarnos en algunos aspectos.

¿Qué experiencias pasadas le ayudarán en esta nueva etapa?

El hecho de que el equipo se haya convertido en Brasil en una verdadera unidad. Ese es el espíritu que necesitamos en los próximos meses y en el próximo torneo en Francia. En las siete, ocho semanas que anteceden y que dura un torneo se ve la intensidad que cobra el espíritu de equipo. Y en especial cuando las cosas se complican.

Usted anunció un plan maestro. ¿En qué medida lo ayuda en la búsqueda de nuevas soluciones el hecho de que seis equipos alemanes hayan avanzado en los torneos europeos?

En las tareas concretas es de poca ayuda. Pero es bueno e importante que nuestros jugadores recaben experiencia internacional, en particular en la Liga de Campeones. Pero también eso cambia. Nosotros somos los que debemos presentar estrategias y conceptos, buscar soluciones. El equipo fue evolucionando de forma gradual y continua hasta 2014. Ahora estamos en el cénit, somos campeones del mundo y desde hace un año número uno en el ranking mundial. Tengo la sensación de que debemos conservar esta buena base pero también hallar soluciones nuevas. También nuestros rivales evolucionan.

Recientemente volvió a convocar a nuevos talentos como Karim Bellarabi, Jonas Hector, Robin Knoche. Jugadores cada vez más jóvenes, más resistentes, ¿se puede hablar de una tendencia?

La tendencia de integrar a jugadores jóvenes existe desde 2008, 2009, 2010. Vimos que los jugadores jóvenes pueden soportar muy bien estas altas exigencias. La intensidad ha crecido, pero al final lo que cuenta es la calidad, el rendimiento. Tenemos que ver quién logra entrar en el equipo y quién no.

El capitán Bastian Schweinsteiger tiene 30 años y ha vuelto al Bayern tras una larga lesión. ¿Qué espera de él en 2015?

Bastian es un gran estratega en el mediocampo que tiene muy buenas condiciones físicas. Puede leer un partido de forma excepcional y dar los impulsos adecuados. Bastian se ha convertido en un verdadero líder no solo en el Bayern sino también en la selección.

Tags:

  • Alemania
  • Joachim Low
  • Brasil 2014
  • Eurocopa
  • Francia 2016
  • Bastian
  • Schweinsteiger

Lee también

Comentarios

Newsletter