Ticos, ahí vamos

Luego de que se definiera la clasificación a semifinales, El Salvador respiró aliviado y piensa ya en Costa Rica.
Enlace copiado
Enlace copiado
Tocó Costa Rica. La suerte puso a El Salvador en las semifinales de la Copa Centroamericana –y de paso también le dio el boleto a la Copa de Oro–, donde se medirá ante Costa Rica, el que bien podría considerarse el rival por excelencia de la Azul en el torneo regional. Once enfrentamientos en 11 ediciones del torneo. Y con el de mañana, uno más.

Y todo luego de una noche de verdadero sufrimiento. Dagoberto Portillo, portero salvadoreño, lo reflejó a la perfección al asistir al estadio para ver el juego entre Panamá y Honduras. Empatado 1-1 y con traje de sentencia para obligar al sorteo entre canaleros y salvadoreños.

Tras el duelo, los seleccionados se encerraron en sus cuartos y vivieron a su manera los momentos previos para conocer que la Azul le ganaba el pulso en la fortuna al plantel de Julio César Dely Valdéz al pasar de segundo en el grupo B.

Ayer, el meta del Firpo, ya con los nervios en su puesto, pero resintiendo el inoportuno desvelo provocado por la tensión emocional de la noche anterior, admitió: “En el estadio viví momentos de tensión porque me creó muchas dudas el arbitraje del señor mexicano. El no haber pitado un penalti clarísimo me provocó la idea de que algo no estaba bien en la cancha y comencé a maquinar que algo sucio se estaba fraguando en contra nuestra”.

“Me regresé al hotel y me encerré en mi cuarto. Estaba muy nervioso y no quise ver las redes sociales. Mi compañero de cuarto (Romeo Monteagudo) fue el que me dijo: ‘Dago, estamos en semifinales’. Esa noticia me llenó de mucha alegría, la piel se me enchinó y recordé los momentos de entrenamiento, de las madrugadas con el trabajo físico con el profesor Villarreal y me dije que todo eso valió la pena”, recordó Dago.

¿Revancha?

No es para menos. Chocar contra los ticos permitirá a El Salvador reencontrarse con el rival que lo dejó fuera del camino al mundial Brasil 2014. Empero, pese al morbo evidente y presente, Portillo le baja ardor al tema. “Son diferentes circunstancias. Es obvio que dolió mucho nuestra eliminación en casa ante ellos hacia el mundial de Brasil. El fútbol siempre te brinda revanchas y usted ha sido testigo que todos en el grupo deseaban tener a Costa Rica como rival en una semifinal en este torneo, y gracias a Dios ese deseo se cumplió”, apuntó.

“Respetamos a Costa Rica, el ser local le obliga a ganar esta competencia, pero Costa Rica posee errores y ya conocemos esos yerros. El profesor Castillo ha tomado los apuntes necesarios para enfrentarlos este viernes sin complejos ni temor”, agregó.

Ese mismo respeto que expresa Dagoberto es también el que baña las palabras del entrenador costarricense, el colombiano Jorge Luis Pinto. “Vamos a jugar con la seriedad que amerita ese partido. No hay que pensar que el juego ante El Salvador será un paseo. Nunca me fío de mis rivales porque esto es fútbol y, como tal, se debe respetar siempre al rival para no recibir más de alguna sorpresa”, aseguró el estratega suramericano.

“Cualquiera que resultara ganador en el sorteo lo vamos a enfrentar con nuestras mejores armas para buscar que la copa de la UNCAF se quede en casa. Les recuerdo que nos enfrentamos a Belice y muchos nos criticaron porque no le metimos cinco o más goles y apenas le ganamos 1-0 y vean donde está esa selección”, remató el entrenador costarricense, consciente de que su rival de mañana también tiene sed y hambre de éxito, que es el mismo que eliminó en el camino a la copa del mundo, pero que mañana lo puede apear de su propio torneo y de quedarse con su copa.

Tags:

  • Costa Rica
  • Seleccion
  • Copa
  • UNCAF
  • Pinto
  • Chochera
  • Dagoberto
  • semifinales

Lee también

Comentarios

Newsletter