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UN PUNTO AMARGO

EL ÁGUILA RESCATÓ UN EMPATE ANTE UN PASAQUINA QUE SALIÓ RESPONDÓN.
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Un empate después de una derrota suena insuficiente para un equipo de tradición como el Águila. Sin embargo, la escuadra migueleña debió conformarse ayer con ese resultado ante el Pasaquina, tras una exhibición de bajo nivel futbolístico.

Los migueleños estuvieron por debajo de lo esperado y renovaron sus preocupaciones, pese a que contó con toda su artillería para reponerse del traspié sufrido ante Limeño.

Los emplumados dejaron que el Pasaquina hiciera más fogatas de las previstas en su área y permitieron que el rival se encontrara con un fútbol práctico, para reponerse de su propia derrota ante Firpo.

Hubo poca emoción durante los primeros compases. Si bien el Águila fue el que intentó desplegar una propuesta más ofensiva, carecía de velocidad para rematar.

Sin embargo, ni porque la propuesta ofensiva del rival era inexistente a esas alturas, los emplumados lograban desorientar al rival. Su medio campo acusaba poca conexión y los lamentos eran cada vez más frecuentes.

A los 15 minutos, Ibsen Castro sirvió un centro para que Danilo Peinado castigará de primera intención. Sin embargo, el cabezazo del charrúa se estrelló contra el travesaño. Dos minutos después, el conjunto emplumado repitió fórmula: centro de García y cabezazo de Peinado, pero los defensores pasaquinenses se adelantaron con éxito para ganar la posesión del balón.

Los unionenses eran una oveja vestida de lobo que parecía indefensa, pero que encontró primero la red a los 27 minutos. Arsenio Rodríguez apareció con balón dominado en la media y filtró un pase milimétrico que encontró bien ubicado al ex Águila Érick Villalobos, para que castigara a sus excompañeros.

El volante nacional gambeteó con apuros a Benji Villalobos, ganó espacio frente al arco y sacó un disparo sutil que puso las barbas en remojo en el plantel negronaranja al final del primer tiempo, para intentar cambiar la historia.

En el complemento, la puesta en escena varió significativamente. El guion táctico planteó a un Pasaquina más agresivo y evidenció a un Águila con una mejor administración del balón, que le dio la paridad en el marcador a los 49' en una jugada estacionaria.

El uruguayo Nicolás Fagúndez (titular ayer) ejecutó un tiro de esquina y mandó un centro a media altura. Deris Umanzor aprovecho la ocasión y, con nula marca rival, apenas giró el cuello para vencer a Douglas Batres y meter de nuevo en el partido a los migueleños.

La paridad de nuevo en la pizarra gestó un partido de ida y vuelta. El pasaquinense Francis Álvarez probó sin suerte con un tiro de larga distancia a los 56', mientras que el colombiano James Cabezas asustó con un remate elevado en el área poco después.

En los siguientes compases, el partido se llenó de imprecisiones. Ambos cuadros siguieron llegando de cara al arco, pero había que aceptarlo: no era la tarde para Cabezas y Peinando, en Águila; ni el duelo para Javier Lezcano, en Pasaquina. Fallaron todo lo que tocaron.

Lo mejor que se vio del lado de los burros fue un tiro libre de Tony García a los 39', que se fue desviado por arriba del pórtico negronaranja. Por los emplumados solo Irvin Valdez intentó incomodar tras entrar de cambio, pero la suerte ya estaba echada para el empate y la repartición de puntos.

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