Un juego desconocido

En los Panamericanos de Indianápolis 1987, El Salvador perdió por 1-0 ante Argentina.
Enlace copiado
Un juego desconocido

Un juego desconocido

Un juego desconocido

Un juego desconocido

Enlace copiado
Indianápolis es una ciudad en Estados Unidos que trae recuerdos a un grupo de jugadores salvadoreños que disputó un juego con mucho valor sentimental. Fue en la fase de grupos de los Panamericanos de 1987.

Por azares del destino, a la selección de fútbol de El Salvador le tocó su participación en el grupo A de los juegos contra Argentina, una de las selecciones favoritas a la medalla de oro pero que tuvo que conformarse con la medalla de bronce.

El marcador final de ese segundo –y último– duelo ante los gauchos, disputado el 9 de agosto de 1987 en el Soccer Sports Center de Indianápolis, fue de 1-0 con tanto de Humberto Gutiérrez al minuto 5.

Carlos Rivera, portero que entró al campo en el segundo tiempo en sustitución de Ricardo Guevara Mora, recuerda la jugada del tanto.

“Fue un gol de cabeza. Nació de una jugada de laboratorio de ellos. Fue córner que tocaron en corto y cuando se vino el centro, un delantero “peludito” (Humberto Gutiérrez) de ellos se adelantó a Mora. Después se vio el equipo Albiceleste y nos metieron en el campo. Ellos querían golearnos porque el gol de diferencia valía para clasificar”, recordó Rivera, quien según sus registros fue designado el mejor portero de la fase de grupos después de disputar los partidos ante Estados Unidos y Trinidad y Tobago, en los que la Azul no recibió goles.

En el combinado argentino resaltaban algunos jugadores, como Abel Balbo, Roberto Sensini, Blas Giunta, José Basualdo, Néstor Fabbri y Óscar Destycia –quien llegó a Cádiz a ocupar el puesto de Jorge “Mágico” González–, entre otros, quienes luego se convirtieron en parte de la selección que defendió en Italia 1990 el título de campeón mundial que había obtenido Argentina en México 1986.

Otro que recuerda ese juego es Joaquín Canales, uno de los delanteros que ocupó la Azul en aquel juego, junto a José María Rivas y Julio Amílcar Palacios Lozano.

“Ese juego fue muy bien planteado por Raúl Magaña (ya fallecido) ya que Argentina había llevado un equipo muy competitivo (todos los jugadores eran de Primera División) que al cabo de tres años después terminaría siendo la base de la selección mayor que jugaría el mundial de 1990. Recuerdo que ese partido lo jugamos con determinación, bien aplicados al sistema (4-3-3) en aquel entonces y sin ningún complejo de inferioridad”, contó “Kin”.

Tanto Rivera como Canales afirman que El Salvador también tuvo oportunidades de gol que no se concretaron, aunque el orden defensivo permitió mantener el resultado igual.

“Quizá ese juego no es muy recordado porque los Panamericanos son llamados la olimpiada en chiquito, pero para nosotros que los jugamos sí revierten importancia”, manifestó “Carlanga”.

Lee también

Comentarios

Newsletter