ASÍ ESPERARON A IRON MAIDEN

Miles de personas se hicieron presentes el domingo desde tempranas horas para hacer fila para el concierto de la banda británica.
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Las aceras y calles alrededor del estadio Jorge “Mágico” González fueron, poco a poco, quedando atestadas de fanáticos de Iron Maiden. Los primeros se acercaron desde el viernes por la tarde, mientras que otros llegaron desde el sábado. Pero no fue hasta el domingo por la mañana que el número comenzó a crecer de manera exponencial y se contaban por miles.

Vestidos en su mayoría de negro, muchos aguantaron bajo el sol las horas previas al concierto. Algunos hacían fila parados, otros sentados y unos cuantos acostados. Algunos de los presentes se tomaban fotos frente al estadio, mientras que otros departían para pasar el tiempo. También hubo quienes no resistieron poner música de la banda británica y cantar a todo pulmón.

Entre los que más horas esperaron estaba Ángel Rodríguez. Él joven de 23 años se acercó primero el viernes al estadio. Ya el sábado no se alejó del lugar, incluso pasó la noche en vela. “No pude dormir ni comer, por lo que me revisó un doctor (el domingo). Tengo ansiedad completa”, explicó.

Según dijo, desde el sábado por la noche se puso animado en los alrededores del estadio. Empezó a llegar más gente y pusieron música. Aún así, se abstuvo de cantar porque no se quería quedar sin voz antes del evento.

Ya pasadas las 11 de la noche del sábado, entre los que llegaron estaba Eddy Estuardo Telón, procedente de Chimaltenango, Guatemala. Él y varios de su grupo decidieron solo bajarse del bus y dormir en la orilla del estadio. “Estamos disfrutando del ambiente”, expresó el domingo.

Eddy era uno de los extranjeros que portaba la bandera de su país. Tampoco faltaban las de otros países como Honduras y Nicaragua. Y los salvadoreños no se quedaron atrás. El propio Rodríguez ondeaba una bandera de El Salvador con el nombre de Iron Maiden. Otros también se pusieron máscaras de Eddie, la mascota de la banda británica.

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