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Ajuste fiscal tardío implicará más costos

Desde hace años el país ha necesitado un ajuste fiscal, es decir bajar los gastos y subir los ingresos, para ello es necesario tomar medidas y hacer algunas reformas. La tardanza, tiene un costo y hoy la "corrección" deberá ser mayor al 3.5 % del PIB que se calculó hace algunos años.

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FUSADES  considera que si se toman en cuenta todos los faltantes del presupuesto, la deuda del país a finales de 2021 llegaría a 96.4 % del PIB.

FUSADES considera que si se toman en cuenta todos los faltantes del presupuesto, la deuda del país a finales de 2021 llegaría a 96.4 % del PIB.

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Haber postergado durante muchos años un ajuste fiscal para equilibrar las finanzas del país tendrá como resultado que ahora este debería que ser mayor al que se había calculado inicialmente, de acuerdo con economistas.

En el último año, la deuda de El Salvador creció a tales niveles ($2,882 millones con datos a enero) que este ajuste ya no podrá ser postergado, según dijeron, e incluso será el tema central en la discusión del acuerdo que el gobierno negocia con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El ajuste en las finanzas públicas se ha abordado desde hace varias administraciones. En 2016, el FMI recomendaba que este reacomodo fuera el equivalente al 3% del Producto Interno Bruto (PIB, la producción total del país en un año). Sin embargo, no se avanzó en la totalidad de medidas recomendadas.

El plan debió implementarse a partir de 2017 e incluía el aumento en dos puntos porcentuales el IVA, la creación de nuevos impuestos, la focalización de los subsidios y mejoras al sistema de pensiones, lo cual fue rechazado por funcionarios del Ministerio de Hacienda de la época.

Ahora, tras las pandemia, y con un fuerte incremento de la deuda del país, el ajuste será "más drástico", aunque las medidas a tomar son de momento una incógnita, ya que el ministro de Hacienda, Alejandro Zelaya, ha dicho que no se está contemplando un incremento del IVA. A principios de mes, Zelaya confirmó las conversaciones con el FMI para cerrar un acuerdo que rondará entre los $1,300 y $1,400 millones, dinero que sería desembolsado en un período de tres años.

Carlos Acevedo, expresidente del Banco Central de Reserva (BCR), manifiesta que el análisis sobre la sostenibilidad de la deuda es la "columna vertebral o cimiento" del informe que elaborará el Fondo.

"A partir de ahí se dice 'para que la deuda sea sostenible se necesita hacer un ajuste de x por ciento del PIB'. El tamaño del ajuste lo dará el análisis de la sostenibilidad de la deuda", remarca Acevedo, quien agrega que una vez se determine de cuánto debe ser el ajuste, viene la discusión de las medidas a las que se comprometería el gobierno para llegar a esa meta, tanto por el lado de los ingresos como por el lado de los gastos, y que a cada medida se le asigna el porcentaje con el que contribuirá al ajuste.

Desde ya, Acevedo duda de que el FMI acepte un plan basado en el combate a la evasión "porque el tamaño del ajuste que se necesita cómo mínimo anda en 3.5% del PIB" y este no se consigue con medidas de este tipo, y recordó que cuando la deuda rondaba el 70% del PIB, el tamaño del ajuste era de un 3%, pero ahora que esta aumentó este tendría que ser más grande. "Para mí es un enigma cómo (el gobierno) piensa llevar a cabo el ajuste", comenta.

En enero, el Ministerio de Hacienda publicó que la deuda pública del país llegó a $21,841.5 millones, una cifra que representó un aumento de $2,882.9 millones con respecto a enero de 2020.

La cartera situó la deuda pública en 82.5 puntos del PIB, 3.3 puntos menos que en diciembre de 2020, debido a que a que el cálculo lo hizo con relación al PIB esperado para este año, el cual es de $26,475.7 millones, más alto que el del año pasado.

Acevedo estima que el nivel de deuda del país es más elevado al tomar los datos que pública el BCR, ya que por una diferencia metodológica Hacienda no incluye la deuda del Sector Público Financiero, donde se consideran instituciones como el mismo BCR o de BANDESAL. La deuda pública total del país, proyectada para enero por el BCR es de $22,824 millones; un nivel que ronda el 90 % del PIB, según estima Acevedo.

Presión

Para Carolina Alas de Franco, investigadora de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES), el incremento de la deuda en el 2020 "fue sustancial", una tendencia que no solo estuvo asociada con la pandemia sino también a "exceso de gasto o gastos no prioritarios".

La investigadora advierte que debido a las fallas detectadas en el presupuesto de 2021, con la sobreestimación de ingresos y subestimación del gasto, "eventualmente se va a necesitar más deuda porque se está pagando gasto que no está incorporado en el presupuesto de 2021".

Como ejemplo cita la compra de computadoras, en donde se programaron $200 millones, pero se ha dicho que se van a necesitar $400 millones. Otra aspecto que elevaría la deuda es la adquisición de préstamos no contemplados en el plan de gastos.

FUSADES considera que si se toman en cuenta todos los faltantes del presupuesto, la deuda a finales de 2021 llegaría a 96.4 % del PIB. "Continuamos con un presupuesto con alto déficit y con incremento de la deuda importante", dice la especialista.

Ante la presión fiscal, el acuerdo con el FMI puede dar un "respiro" con el compromiso de un programa de ajuste para estabilizar la deuda, dice Alas de Franco. "Se esperaría que hayan medidas realistas y que se puedan cumplir", expresa. Según manifiesta, es el gobierno el que las va a presentar y el FMI verá si son creíbles.

Recordó que en 2009, el gobierno de turno asumió una serie de compromisos, pero no se hizo nada por el lado del gasto y que ahora "estamos en una situación en donde tienen que haber medidas de ingreso, medidas de gasto y una estrategia para atraer inversión y crecer más".

"El ajuste va a ser fuerte, porque nos hemos demorado mucho. Era de entre 3 % y 3.5 %, ahora va a ser mayor y va ser gradual, porque no se trata de poner un freno fuerte a la economía en este momento", considera la investigadora.

Haya o no haya un acuerdo con el FMI, el gobierno tendrá que tomar medidas, sostiene Acevedo, porque ya no se le puede dar largas al endeudamiento. Para el expresidente del BCR, la gradualidad y la magnitud del ajuste son objeto de negociación. "Lo que sí me parece claro es que con la deuda que teníamos antes, el ajuste era del 3.5% del PIB; con la deuda actual, el ajuste no puede ser menor. Pero primero es ver de qué tamaño es el sapo para buscar la piedra. El sapo es la sostenibilidad de la deuda y en función de eso se determina el menú de opciones y cuanto aportaría cada opción a eso", concluye Acevedo.

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