Lo más visto

Más de Economía

Banca comunal cambia realidad de las mujeres

Los pequeños préstamos son la única salida frente a la extrema pobreza.

Enlace copiado
Economía. La situación de extrema pobreza que viven muchas mujeres en Zambia cambia con los créditos de bancas comunales, según un estudio publicado.

Economía. La situación de extrema pobreza que viven muchas mujeres en Zambia cambia con los créditos de bancas comunales, según un estudio publicado.

Enlace copiado

Muchas de las mujeres rurales en Zambia, excluidas y rechazadas por el sector bancario tradicional, logran transformar sus vidas gracias a los pequeños préstamos de bancos comunales, su única vía de escape frente a la extrema pobreza.

La banca informal -formada por "bancos comunales" o "grupos de ahorro" es un fenómeno reciente que se ha extendido con fuerza por todo el país, con una red de cientos de miles de miembros y más de cuatro millones de dólares en circulación al mes.

Sus principales beneficiarias son las mujeres rurales, ajenas antes a cualquier tipo de préstamo formal debido a su alto grado de analfabetismo, unas tasas de interés prohibitivas y la poca presencia de bancos tradicionales en las zonas más remotas.

A la zambiana Jessica Mulubisha la vida le dio un giro cuando falleció su marido. Sin su apoyo económico, sacar adelante a sus cuatro hijos se le antojaba una tarea imposible, más en un pueblo rural y empobrecido como Kampekete, al este de Lusaka.

"Todo se volvió muy difícil después de que mi esposo falleciera dejándome con cuatro niños pequeños y sin dinero. Lloraba todas las noches preguntándome cómo iba a criarlos", explicó Mulubisha.

Entonces, un día sus amigos de la iglesia le dijeron que existía un grupo de ahorro no muy lejos de su casa, y ella no dudó en unirse tras depositar una pequeña cantidad de dinero que le prestó su hermano.

Estos grupos se basan puramente en la confianza de sus miembros, entre veinte y cuarenta personas que juntan una vez al mes todos sus ahorros y permiten a otros miembros tomar dinero prestado a un interés mínimo y con un plazo de pago de doce meses.

Tras ahorrar durante varios meses, Mulubisha logró finamente reunir las condiciones para un pequeño préstamo, y en un país en el que el sector informal emplea al 90 % de la fuerza de trabajo, decidió fundar su propia empresa de construcción.

"Empleé a albañiles locales y a un capataz con una sólida experiencia, y gracias a ellos, la gente tuvo la confianza suficiente de contratarnos a pesar de ser una mujer", añade esta madre zambiana.

"Elegí este sector (profesional) por la gran demanda de casas de ladrillo que existe en el pueblo, ya que la mayoría de vecinos están cambiando las casas de adobe", continúa Mulubisha, quien detalla que solo necesita traer de Lusaka piedra y cemento, pues en el pueblo ya disponen de madera y arena.

Tags:

  • Zambia
  • Banca Comunal
  • Mujeres

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines