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CEPA elude plan de austeridad y paga $47,900 por camioneta

Junta directiva autorizó la compra a finales de 2015. Directores justifican que fue una reposición por el pago del seguro de un pick-up que se destruyó en un accidente de tránsito.
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El bien adquirido.  El gerente general de CEPA, Emérito Velásquez (de espalda), al momento de abordar la camioneta todo terreno que se compró para el presidente de CEPA, Nelson Vanegas, a finales de 2015.

El bien adquirido. El gerente general de CEPA, Emérito Velásquez (de espalda), al momento de abordar la camioneta todo terreno que se compró para el presidente de CEPA, Nelson Vanegas, a finales de 2015.

CEPA elude  plan de austeridad y paga $47,900 por camioneta

CEPA elude plan de austeridad y paga $47,900 por camioneta

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La junta directiva de la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) autorizó la compra de una camioneta todo terreno por un monto de $47,900, para uso del presidente de la institución, Nelson Vanegas, en octubre de 2015, a tan solo cinco meses de que entrara en vigencia la Política de Ahorro y Austeridad del Sector Público 2015 del Gobierno, según el decreto ejecutivo n.º 58.

El 20 de octubre de 2015, la máxima autoridad de CEPA acordó adjudicar la libre gestión LG-69/2015 “Suministro de vehículo tipo camioneta todo terreno para CEPA” al único ofertante que se presentó. Un mes antes se promovió un primer proceso simplificado, pero la junta lo declaró desierto porque el ofertante no cumplió algunos requisitos, según consta en las actas 2752 y 2748 publicadas por la autónoma.

La CEPA contaba con $50,000 para hacer esta compra –de acuerdo con el acta 2748–. La institución tomó $30,460 del pago que entregó una aseguradora por el pick-up P-492759 que resultó dañado en un accidente de tránsito y $6,363 que obtuvo de la venta de cuatro vehículos que habían sido declarados como obsoletos y uno más que se calificó como inservible.

El accidente ocurrió el 10 de julio de 2015, de acuerdo con los antecedentes del acta 2745. Ese día, el presidente de CEPA, Nelson Vanegas; el gerente general de CEPA, Emérito Velásquez, personal de la autónoma y otros funcionarios de Gobierno participaron en la inauguración de la reparación de la pista del Aeropuerto Internacional de El Salvador Monseñor Óscar Arnulfo Romero Galdámez.

En el accidente resultaron dañados dos vehículos: el pick-up P-492759 año 2015, que se declaró como pérdida total, y otro pick-up también de 2015, según la nota DA-SS-186/2015 que CEPA envió a la aseguradora para cobrar el seguro, y cuya copia se obtuvo por medio de una solicitud de acceso a información pública. Ambos vehículos están asignados a la gerencia de Velásquez, según información proporcionada por la Unidad de Acceso a la Información Pública (UAIP) de CEPA.

Los pick-up recién habían sido estrenados, pues en agosto de 2014 se promovió una licitación abierta con el objetivo de iniciar una sustitución progresiva de vehículos para las áreas administrativas y operativas de las empresas de CEPA y sus oficinas centrales, según el acta 2664. La adjudicación se concretó en octubre de 2014 y los contratos con las distribuidoras se firmaron ese mismo mes.

Tras el accidente, el gerente de recursos humanos, Josué Nathan Ramos, solicitó a la UACI de CEPA “promover la adquisición de un vehículo todo terreno para uso de la presidencia”. En la justificación, que aparece en el memorando GADRH-DA-263/2015, Ramos dijo que la “administración superior utilizaba para sus actividades laborales y misiones a los puertos, aeropuertos y ferrocarriles, un vehículo tipo pick-up doble cabina; el cual no brinda la seguridad, comodidad y tecnología para realizar trayectos largos y en condiciones climatológicas adversas hacia las diferentes empresas”.

Añadió que con la compra se equiparía a “la administración superior de un vehículo seguro, moderno y confortable (que) permitirá realizar visitas técnicas y oficiales de forma eficiente a los funcionarios en largos trayectos, como también los protegerá ante cualquier accidente con accesorios y dispositivos tecnológicos de seguridad y protección al pasajero”.

Cuando se acordó convocar al segundo proceso, la administración superior, es decir el presidente de CEPA y el gerente general de la autónoma, expuso a la junta directiva que, ya que contaban con tal disponibilidad de fondos ($50,000), se sustituyera el vehículo destruido por uno más reciente, de acuerdo con el acta 2749, del 7 de octubre de 2015.

La política de austeridad del Gobierno ordena suspender “la adquisición de equipo automotriz y de gestión relacionado directamente a las actividades administrativas y de apoyo institucional” y exceptúa “todo aquel que esté directamente relacionado con la gestión operativa de cada institución”.

Por su carácter de autónoma (que genera sus propios ingresos), CEPA cuenta con su propia política de austeridad, pero esta debe estar en línea con las disposiciones del gobierno central.

La junta directiva hizo alusión a su política de austeridad y a la del Ejecutivo al autorizar la libre gestión para comprar la camioneta a Vanegas y la excepción que esta última contempla respecto a los vehículos relacionados con la gestión operativa de las instituciones, según se desprende del acta 2745 del 16 de septiembre de 2015. El vehículo que se compró, una camioneta 4 x 4 con piñón de montaña, puede transitar por terrenos rústicos o la playa. Ninguna de las empresas de CEPA (Aeropuerto Monseñor Romero, puerto de Acajutla, puerto de La Unión, aeropuerto de Ilopango y FENADESAL) se encuentra en áreas de difícil acceso. La camioneta tiene un motor potente que implica un mayor gasto de gasolina, sin contar con otros extras que hacen que su valor sea más alto.

LA PRENSA GRÁFICA preguntó a varios directores de CEPA si la compra de un automóvil de este tipo se justificaba y si era necesaria para cumplir con las metas institucionales. Francisco Lazo, director suplente por parte del Ministerio de Economía, respondió que fue una “reposición”. “Sé que hubo pérdida total, la aseguradora dio el dinero y había que comprar. El seguro pagó una pérdida total, eso es lo que le estoy indicando, eso es todo”, contestó Lazo al ser abordado sobre el tema. En 2014, CEPA compró dos pick-up 4 x 2 doble cabina con $44,680. Es decir que con lo que costó la camioneta todo terreno se pudieron comprar dos vehículos de trabajo para la institución.

Merlin Barrera, viceministra de Economía y director propietaria de la junta directiva de CEPA, contestó: “En junta directiva nos encargamos de definir lo estratégico de la institución, los gastos operativos son responsabilidad directa del presidente y del gerente general, nosotros no estamos en ese detalle”. La junta directiva tiene a su cargo el gobierno de CEPA.

“El presidente (Vanegas) anda con visitas y funcionarios, le toca recoger ejecutivos, y no dejaba de ser penoso subirlos a un pick-up (...) Fue considerado prudente, tenía que ser algo más, cómo le pudiera decir, algo ‘elegante’”, dijo Ricardo Ballesteros, otro de los directores suplentes de la junta. Si bien aceptó que la camioneta no es “superbarata”, afirmó que es un “buen vehículo que le va a servir al próximo presidente” y que su duración garantiza que no se va a volver a comprar en cinco o seis años.

Otra justificación fue que la camioneta de Vanegas tenía “ya 10 años de antigüedad”, según consta en actas. Las oficinas de CEPA tienen la flota más nueva de toda la autónoma, incluso más que el aeropuerto y el puerto de Acajutla, que son las empresas que generan los ingresos.

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