Contribución del azúcar a la salud salvadoreña

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) los seres humanos son los únicos seres vivos que cosechan, almacenan y procesan los alimentos que han cultivado. En su evolución, los hombres aprendieron a cultivar alimentos para su subsistencia, y luego desarrollaron procesos para preservarlos o aumentar sus características deseables, a veces con la mejora y/o disminución de su valor nutricional; para esto la industria alimentaria cuenta con avances e inversión tecnológica para fortificar los alimentos.
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Es la misma FAO la que define la fortificación como una forma de procesamiento de alimentos, que implica la adición de uno o más nutrientes a un alimento a fin de mejorar su calidad para las personas que lo consumen, en general, con el objetivo de reducir o controlar una carencia de nutrientes. Los nutrientes a su vez son conocidos como vitaminas y minerales que el cuerpo necesita para funcionar correctamente.

Las vitaminas son importantes en el desarrollo de las funciones del cuerpo humano, así como en la salud de las personas; por ello, desde hace más de una década la Agroindustria Azucarera de El Salvador cuenta con un programa permanente de fortificación de azúcar con vitamina A.

El azúcar fortificada con vitamina A contribuye a la salud de los salvadoreños al prevenir lesiones oculares, ceguera, lesiones cutáneas, crecimiento y desarrollo retardado, función inmune impedida y destrucción de tejido epitelial. Además, la deficiencia de vitamina A esta asociada a enfermedades como sarampión, diarrea, infecciones de tracto respiratorio y del tracto urinario.

Asimismo, la contribución del azúcar a la salud salvadoreña se muestra en la reducción de la deficiencia de vitamina A en la población, la cual en 1988 era de 36 % y en la actualidad es de menos de 5 %. Por otra parte la mortalidad infantil se ha disminuido 23 % en niños de seis meses a seis años.

Este programa inició en 1990 con un proyecto piloto entre Gobierno, empresa privada y organismos internacionales. El resultado del proyecto fue exitoso y el sector azucarero decidió continuar aportando para mejorar la salud de los salvadoreños a través de este programa de forma permanente.

A partir de 1994, El Salvador cuenta con una legislación aprobada para la fortificación con vitamina A de toda el azúcar para el consumo doméstico. Dicha ley contó con el apoyo de los ingenios azucareros y de los productores de caña de azúcar; también cuenta con la participación de los organismos estatales, a los cuales les corresponde velar por el debido cumplimiento; estos son el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social y el Ministerio de Economía. Este tipo de esfuerzos son un ejemplo de como el sector azucarero trabaja en alianza con el sector gubernamental para beneficiar a la sociedad.

Para implementar el programa de fortificación de azúcar con vitamina A, la Agroindustria Azucarera de El Salvador ha invertido en tecnología avanzada que permite fortificar todo el azúcar consumido a escala nacional, y mejorar así la salud de la población.

De igual manera, este programa es una muestra del compromiso que tiene el sector con los salvadoreños, y forma parte de una apuesta firme y permanente por contribuir al fortalecimiento de la salud de la población.
 

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