El compromiso es con los trabajadores que ahorran para pensión

La calificación de riesgo tiene impacto sobre hogares y empresas también.
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La deuda que el Gobierno está pendiente de pagar es con los trabajadores que ahorran para garantizarse una futura pensión, pero hasta la fecha no se ha cancelado la cuota de abril.

El resultado es que ahora los trabajadores tienen un vacío en sus cuentas de ahorro para la jubilación, o para caso de grave enfermedad. Cada día que pasa sin recibir el dinero de vuelta es ahorro congelado. “Ellos (trabajadores que ahorran) no van a perder, porque se va a terminar pagando”, aseguró Carlos Cáceres, ministro de Hacienda.

Pero, ¿de dónde sale esta deuda? Esta obligación financiera nació en 2006, cuando el Gobierno llegó a un callejón sin salida. Ese año ya no tenían más opciones para pagar las pensiones de los jubilados que venían del sistema de antes, el del INPEP y el UPISSS.

Con esa urgencia encima, crearon el Fideicomiso de Obligaciones Previsionales (FOP) con 43 votos. El FOP le permite al Ministerio de Hacienda (MH) prestar dinero a los fondos de pensiones para después transferir el dinero a los jubilados que quedaron del sistema antiguo.

En los fondos de pensiones están los ahorros de los trabajadores, los aportes de los patronos y el resultado de las inversiones que las AFP hacen con esos recursos, como la ley les obliga. En resumen, el dinero que está en los fondos de pensiones pertenece a las personas que ahorran ahí, es decir, a los trabajadores de todo sector y nivel jerárquico.

Por eso, cuando el Gobierno presta dinero a los fondos de pensiones, en realidad le está pidiendo prestado a los trabajadores. La ley del FOP obliga a que las AFP transfieran ese dinero, para que así los jubilados puedan recibir el ingreso o beneficio que les corresponde.

Así como extrae el dinero, así mismo lo tiene que devolver y el FOP detalla cómo hacerlo. En 2016, el Gobierno se quedó esperando una reforma que lo pudiera liberar de esa carga. Nada de eso ocurrió y en septiembre anunció que no había manera de cancelarle a los fondos de pensión. Intentó pagar con otro tipo de deuda, pero la Sala de lo Constitucional detuvo ese mecanismo. Luego esperó que los diputados le permitieran usar bonos, pero eso tampoco sucedió.

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