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El país está al borde del estrés hídrico por el cambio climático

El MAG presentó ayer la política para enfrentar el problema. Analizan si los huracanes afectarán los cultivos.
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La disponibilidad de agua, la reducción en el rendimiento de los cultivos, las plagas que afectan las cosechas, la vulnerabilidad a la sequía, así como las inundaciones y los deslizamientos son los síntomas del efecto del cambio climático en El Salvador.

El titular del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Orestes Ortez, explicó ayer que uno de los ejes centrales en la política de cambio climático, que fue lanzada ayer, es el mejor manejo del agua. Esto porque el país está al borde del estrés hídrico, que es cuando no hay suficiente agua para satisfacer las necesidades de las personas.

Ortez señaló: “Estamos (un) poquito arriba de los 1,700 metros cúbicos (de agua)” por habitante, y si se llegara a bajar de ese nivel, el país caería en la situación de estrés hídrico. Frente a esto, se centrarán acciones para buscar la recuperación del bosque, así la tierra podrá retener más agua.

Además, dentro de la política se prevén acciones como transferir conocimiento a los productores sobre la protección de los cuerpos de agua, ya que estos no siempre manejan la información de hasta qué punto es importante la conservación del recurso.

“Estamos ya introduciendo prácticas de adaptación como un manejo distinto del suelo, obras de ingeniería para proteger y cosechar humedad o agua, enseñar a usar ciertos materiales vegetales para impedir la erosión”, agregó el funcionario.

De acuerdo con la información que proporcionó Agricultura, entre 1998 y 2015 se registraron pérdidas por $500 millones en el sector agropecuario a causa de eventos climáticos. A lo largo de este tiempo, se han reducido los aportes de tres cultivos al PIB agropecuario, entre ellos el café, cuyo aporte a la economía agropecuaria se redujo en 23 %. Este rubro es además el segundo que genera más empleos rurales.

En esa línea, el MAG informó que el sector agropecuario agrupa 300,000 hogares, en donde viven más de 2.1 millones de personas; se estima que el 36 % son pobres.

Ortez explicó que se va instalar un centro de producción de semillas con el objetivo de adaptar los cultivos al cambio climático.

De acuerdo con un estudio de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), El Salvador ha sufrido un incremento de temperatura en las últimas décadas de 1.3 grados centígrados, cuando el promedio global fue 0.8. En el futuro, la temperatura en el país podría subir 2.6 grados más. El problema se traduciría en la reducción en los rendimientos del maíz y frijol.

De hecho las cifras de producción que reporta el MAG ya muestran una reducción en el rendimiento, sobre todo en el caso del maíz. En la cosecha 2012-2013, en promedio, en cada manzana de tierra crecieron 50.2 quintales de este grano, mientras que para la cosecha 2015-2016, la cifra fue solo de 38.7 quintales.

La producción de una cosecha a otra también se redujo casi 5 millones de quintales. Esto se debe a que, además de la reducción en el rendimiento, también hay cambios de un año a otro en cuánta tierra hay cultivada.

Impacto de huracanes

Para lo que resta del año, el MAG había estimado que el efecto de El Niño sería débil desde septiembre, es decir que no habrían intensas lluvias que dañen los cultivos.

No obstante, Ortez anunció que los pronósticos se han suspendido por los huracanes que afectan el Atlántico, que podrían afectar los cultivos.

El Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria ya había anunciado que de llover más, podrían darse plagas en el café, en el frijol y el maíz. Ayer, la institución recomendó detener labores agrícolas y almacenar semillas en zonas afectadas.
 
 
 

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