El país no es atractivo para mercado europeo

Consideran que la integración económica centroamericana debe ser la apuesta del país para atraer inversión europea.
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Apuesta.  Región debe trabajar en facilitar el paso de mercancías, dijo la CAS.

Apuesta. Región debe trabajar en facilitar el paso de mercancías, dijo la CAS.

El país no es atractivo para mercado europeo

El país no es atractivo para mercado europeo

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El Salvador no estaría cumpliendo con las condiciones necesarias para atraer inversión extranjera europea, según explicaron autoridades de la Cámara de Comercio Alemana-Salvadoreña (CAS) y de la delegación de la Unión Europea (UE).

“La inversión extranjera, en general, ha estado estancada y eso se debe en gran parte a la seguridad, pero también ha faltado incentivos del Gobierno para decirle al inversionista que invierta aquí”, explicó Robert Jaspersen, presidente de la CAS.

Por su parte, Jaume Segura, embajador de la UE, declaró que la inversión europea en el país “no depende de que haya un Acuerdo de Asociación (AdA), aunque eso ayude”. Según el diplomático, los factores que afectan es la coyuntura económica de ambos lados del Atlántico y el nivel de productividad y competitividad del mercado salvadoreño.

El AdA es un pacto comercial que la región centroamericana firmó con la UE. Dicho acuerdo contiene un pilar comercial que ya fue ratificado y prometía fortalecer las exportaciones centroamericanas a Europa y traer más inversión del viejo continente.

En el caso de las exportaciones salvadoreñas, Jaspersen advirtió que a parte del café, “El Salvador no tiene muchos productos que Alemania quiera importar”, razón por la cual, explicó, el AdA y la integración centroamericana deben aprovecharse más.

En esa línea, Segura dijo que “el mercado salvadoreño es muy pequeño para las empresas europeas, pero lo que sí es interesante es un mercado centroamericano y que El Salvador sea la puerta de entrada para ese mercado”.

En el caso alemán, Jaspersen explicó que la inversión de ese país en El Salvador consiste más que todo en empresarios que se instalaron hace muchos años y constituye un capital prácticamente naturalizado, y que esos empresarios “son igual de salvadoreños que alemanes”.

En relación al café, Jaspersen consideró que puede ser una gran oportunidad para El Salvador, puesto que el producto salvadoreño compite con “los grandes”. La clave, según el alemán, es especializarse en el café de estricta altura y consolidar una marca país, pero “para lograr eso se requiere un programa concertado del Gobierno y la empresa privada para renovar el cafetalero, que está en pésimo estado”.

El dirigente de la CAS también advirtió que “si ahí no hay visión de futuro en crisis post roya, no habrá renovación del parque cafetalero, como se hizo en Colombia” y que la situación no se ve optimista.

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