Irán busca nuevas minas de oro para cubrir la creciente demanda

La meta es llegar a producir unas 10 toneladas anuales, en unos dos o tres años.
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Búsqueda.  Irán busca explorar su potencial de oro.

Búsqueda. Irán busca explorar su potencial de oro.

Irán busca nuevas minas de oro para cubrir la creciente demanda

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La avidez iraní por el oro, que ha hecho del país el quinto mayor consumidor en el mundo, obliga a las autoridades a buscar nuevas minas para abastecer un mercado insaciable, con el objetivo de duplicar la producción nacional en un año.

Irán, con una producción de apenas 3 toneladas anuales y unas 340 toneladas en reservas sin explotar identificadas, está muy lejos de poder cubrir la enorme demanda que tanto expertos como comerciantes y consumidores ubican en “varias toneladas” por encima de esa cifra, lo que requiere “planificación” y “esfuerzo” para ser controlada.

“Desde hace 15 años estamos buscando nuevos espacios para el oro en Irán y vimos que a nivel geológico hay muchas posibilidades. En este momento hay 100 zonas de investigación prioritaria. Hay en total 18 minas que producen en el país, aunque es poco”, dijo a la agencia Efe Behroz Borna, subdirector de la organización nacional iraní de geología y exploración mineral.

“De aquí a un año queremos duplicar la producción con nuevas minas y nuestro objetivo es llegar a las 10 toneladas anuales en dos o tres años”, explica.

El objetivo es cubrir parte de la demanda interna y hacer que “el ciclo económico del oro” se lleve a cabo dentro de las fronteras iraníes.

Borna apunta que Irán, como cuna de algunas de las civilizaciones más antiguas del planeta, tiene registros de minas de oro muy antiguas y se sabe que este material se ha explotado en la región durante miles de años, lo que también ha causado que algunas de las reservas conocidas se hayan agotado, como la de Muté Isfahán, ubicada en el corazón del país.

Aunque el país no llega a los extremos consumidores de gigantes como China o India, que casi acaparan la mitad del comercio mundial del mineral precioso, en Irán el afán por consumir es muy elevado debido a pautas culturales que tienen a la mujer como su principal agente.

Y es que lo curioso del oro iraní es que apenas se aprecia en la calle, no se exhibe tan ostentosamente como en los otros lugares de Oriente, sino que, salvo en forma de relojes o anillos, se conserva en casa como forma de ahorro.

“El oro es un producto de inversión. Y en Irán las mujeres han tenido en el oro su forma más importante de inversión y eso es una tradición muy antigua en el país. Han pasado los años, otros países invierten en bolsa, aquí las mujeres siguen con este pensamiento de comprar oro y guardarlo como reserva de dinero”, explica Borna.

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