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La CEPAL prevé una reducción de 12% en las remesas salvadoreñas

Según la entidad, el flujo de envíos seguirá siendo afectado por las políticas migratorias de Estados Unidos.

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La CEPAL prevé una reducción de 12% en las remesas salvadoreñas

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El flujo de remesas que recibe El Salvador desde Estados Unidos disminuirá en los próximos años. Esa es una previsión que han hecho algunos organismos internacionales, como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Banco Interamericano para el Desarrollo (BID). Una de las causas que provocará la disminución de las remesas es el "endurecimiento" de las políticas migratorias del Gobierno estadounidense.

Un estudio reciente de la CEPAL indica que, al cierre del primer semestre de junio de este año, las tendencias observadas en las remesas familiares anticipan para 2018 un menor dinamismo que en 2017. "El monto total de remesas que recibirán los países de Centroamérica y República Dominicana (CARD) estaría en torno a los $28,000 millones que, si bien sería mayor al registrado en 2017 ($25,818 millones), representa una desaceleración anual (un crecimiento anual en torno al 9 %)", agrega el estudio.

"Según las cifras reportadas por encuestas recientes, la reducción de las remesas podría representar entre el 4 % y el 12 % del total de remesas, en los casos de Honduras y El Salvador, respectivamente", se lee en el estudio.

Según datos de la CEPAL, El Salvador recibió $5,043 millones en remesas al cierre de 2017, y para este año CEPAL prevé que el país obtenga $5,512 millones. Es decir, siempre habrá crecimiento pero con una tasa menor.

"Es importante señalar un endurecimiento de la política migratoria estadounidense y cifras récord de las detenciones en la frontera sur de Estados Unidos en el transcurso del presente año fiscal 2018 (octubre de 2017-julio de 2018), frente al mismo período de 2017: un crecimiento de 16 % de los menores no acompañados, de 29 % de las unidades familiares y globalmente del 20 %. En los últimos años, tres cuartas partes de tales operaciones han correspondido a migrantes de tres de los países del llamado Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala, Honduras y El Salvador), ya que hubo una disminución sustancial de los provenientes de México", señala la CEPAL.

Sostiene en el documento que el coeficiente de remesas al Producto Interno Bruto (PIB) en 2017 fue en promedio de 7.7 % y muestra en casi todos los países de CARD una tendencia al alza en el último quinquenio. "Son de subrayar las contribuciones en los casos de El Salvador (20.3 %), Honduras (18.9 %) y Guatemala (10.9 %). El caso de Nicaragua es atípico, dado que tiene un flujo migratorio significativo a nivel intrarregional, en particular a Costa Rica donde, según estimaciones oficiales, se asienta una población de aproximadamente 300,000 personas", añade.

En 2017 los flujos de remesas hacia la región CARD se concentraron mayormente hacia Guatemala (31.7 % del total de remesas recibido en los países de CARD), la República Dominicana (22.9 %) y El Salvador (19.5 %), ordenamiento que ha prevalecido desde hace varios años, según el organismo regional.

Primeros efectos

Esa situación se ha empezado a notar en El Salvador desde hace un par de meses. Cifras del Banco Central de Reserva (BCR) sostienen que el país recibió $3,604 millones en remesas familiares a agosto de 2018, con un crecimiento de 9.5 %, superando en $311 millones a los ingresos recibidos bajo este concepto en el mismo período del año anterior. Pero cuando se revisa la cifra de remesas hasta agosto de 2017 se encuentra una tasa de crecimiento de 10.6 %.

El presidente del Banco Central, Óscar Cabrera, dijo al inicio de este año que los primeros estudios elaborados por el BCR indican que los envíos de las remesas familiares comenzarán a presentar una desaceleración pero a partir de 2019.

El funcionario sostuvo que la previsión para las remesas en 2018 es de un crecimiento de 3.8 %. "Para 2019, la proyección es de un crecimiento de 0.9 %; en 2020 y 2022 el impacto que vemos es que las remesas van a crecer 0.2 % y 0.7 %, respectivamente", comentó.

Hace dos meses, el BID también advirtió, a través de un estudio, que los países que conforman el Triángulo Norte comenzarán a recibir menos remesas debido a un endurecimiento de las políticas laborales y migratorias de Estados Unidos.

"Este estudio formula y cuantifica escenarios alternativos sobre el impacto de los cambios de las políticas (principalmente sobre migración y mercados laborales) en los Estados Unidos. Los resultados obtenidos son que las remesas disminuirían en torno al 7 % debido al endurecimiento de las políticas laborales y migratorias en dicho país norteamericano. Se observará una disminución adicional del 6 % debido a la terminación del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) para ciertos migrantes de El Salvador y Honduras", se lee en el documento, elaborado por el economista líder del BID, Emmanuel Abuelafia.

La CEPAL concluye que en el corto y mediano plazo hay diversos factores que pueden afectar el flujo de remesas a los países de CARD. "Además hay posibles inflexiones en los determinantes estructurales del flujo de migraciones y de remesas (el recrudecimiento de violencia, los desastres naturales, desempeño económico en las economías receptoras y emisoras), se deben considerar las restricciones ya señaladas por una política migratoria adversa en los Estados Unidos", agrega.

"Cabe subrayar las iniciativas en curso propuestas por el próximo gobierno de México, que ha anunciado un ‘enfoque migratorio integral’, el cual habría de incidir sin duda en los flujos que a la fecha transitan por ese corredor migratorio desde Centroamérica hacia los Estados Unidos", complementa el organismo de la región centroamericana.

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