La mayoría de productores cultiva para alimentarse

Expertos en agricultura afirman que es necesario utilizar la tecnología para controlar las plagas y evitar que se dañen los cultivos. Una gran cantidad de agricultores salvadoreños cultiva para alimentar a sus familias.
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Cambio. La variabilidad del clima afecta a los cultivos. Las sequías y los temporales son los fenómenos notorios.

Cambio. La variabilidad del clima afecta a los cultivos. Las sequías y los temporales son los fenómenos notorios.

Daños.  Las buenas prácticas agrícolas, con la utilización de los productos adecuados, pueden contribuir a controlar las plagas, aseveran los expertos.

Daños. Las buenas prácticas agrícolas, con la utilización de los productos adecuados, pueden contribuir a controlar las plagas, aseveran los expertos.

La mayoría de productores cultiva para alimentarse

La mayoría de productores cultiva para alimentarse

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En El Salvador, 85 % de la producción agropecuaria que se registra es realizado por las familias para alimentarse durante todo el año, según los datos que maneja CropLife Latinoamérica.

Esa modalidad es denominada como agricultura familiar de subsistencia, pues la tierra produce una vez al año en cantidades suficientes para almacenar los alimentos de las familias que trabajan en ella.

Un aproximado de 800,000 personas se dedica a la producción de alimentos en el país, según registros de la Cámara Asociación de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO).

De ese grupo del cual la mayoría de personas son mayores de 35 año, un estimado de 408,000 cultivan granos básicos: arroz, frijol, maíz y maicillo.

Esos productos son consumidos por los salvadoreños todos los días.

Las familias que dependen a diario de sus cultivos, según el análisis de CropLife, son las más afectadas por las plagas de los diversos cultivos y frenan la producción de alimentos.

La entidad, que trabaja con 21 asociaciones por una agricultura sostenible paralelo al desarrollo de la industria de la ciencia de los cultivos, afirma que el uso adecuado de las nuevas tecnologías puede contribuir a detener los daños en las frutas y legumbres que producen los pequeños agricultores.

El objetivo principal de cuidar los cultivos con las prácticas agrícolas adecuadas, insisten los expertos, es evitar la carencia de alimentos y garantizar la nutrición de los habitantes.

“La innovación, el uso adecuado de tecnologías existentes y el desarrollo de nuevas herramientas son fundamentales para aumentar la productividad agrícola vía el uso de la ciencia”, dijo Martín Zúñiga, director ejecutivo de Centroamérica y Caribe de CropLife.

Impacto de las plagas

El cambio climático, que consiste en la variabilidad del clima debido a los daños que ha sufrido el planeta por el calentamiento y los gases de efecto invernadero, podría impactar en la propagación de plagas.

La distribución de plagas y patógenos de cultivos agrícolas se está expandiendo rápidamente.

Según expertos, la rápida diseminación de las plagas se debe a su adaptación para evolucionar, distribución de hospedantes y patrones de migración, afirmó Hugo Aguilar, catedrático del Laboratorio de Acarología, Museo de Insectos, Escuela de Agronomía de la Universidad de Costa Rica.

El ácaro del chayote o güisquil, el ácaro blanco, el ácaro rojo de las palmas, el síndrome de colapso de las abejas y varroa destructor son algunas plagas que han generado repercusiones en frutas, hortalizas y plantaciones centroamericanas.

Aguilar detalló que las labores humanas contribuyen en la presencia de plagas y patógenos con vastas áreas de monocultivos, que carecen de las defensas naturales de sus ancestros silvestres y por medio del comercio y transporte.

El reporte de CropLife consigna que cada año la producción agrícola mundial se reduce entre un 20 % y 40 % a causa de las plagas.

La organización afirma que existe la necesidad en el mundo de producir 60 % más de alimentos para darle de comer a los más de 9,000 millones de habitantes en 2050.

El 2015 quedará marcado por ser un año en que los fenómenos climatológicos afectaron miles de manzanas de cultivos.

Entre el 6 % y 9 % de la cosecha de frijol resultó dañado por el temporal que en octubre cayó sobre el territorio salvadoreño.

“Las plagas y enfermedades de las plantas siguen representando un desafío para la producción de alimentos y la seguridad alimentaria”, concluyó el organismo.

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