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Las exportaciones de la maquila cayeron $67.7 millones

En conjunto la industria textil sí creció; CAMTEX pide predictibilidad para poder negociar contratos.
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Entre enero y octubre, el rubro textil presenta resultados mixtos en relación a los mismos meses del año pasado. Hay un crecimiento de 3 % en las exportaciones del sector textil y confección, que incluye la elaboración de componentes y otros productos; pero el ramo de los servicios de maquila, que es el ensamblaje de piezas cayó en 8.5 %, con una reducción de $67.7 millones, según la Cámara de la Industria Textil, Confección y Zonas Francas (CAMTEX).

Patricia Figueroa, directora ejecutiva de la gremial, explicó que el subsegmento de la maquila “es donde están los productos básicos, como las camisetas y la ropa interior, pero es un segmento que hay que cuidar porque es más vulnerable a costos y a los choques del entorno”.

De hecho, las exportaciones de camisas de algodón cayeron en 10 %, ya que se reportaron $497.1 millones entre enero y octubre, $52.8 menos que en el mismo período de 2016. En cuanto a la ropa interior, la caída fue del 6 %, con un total de $160.5 millones en el mismo período, $9.6 millones menos que en 2016.

La directora de la gremial agregó que es en maquila en donde están la mayoría de los empleos que genera la industria textil, por lo que el país tiene que tener especial atención para que las inversiones no se vayan a otros países.

En ese sentido, uno de los choques que recibió el sector fue el incremento al salario mínimo que se aprobó en diciembre del año pasado y entró en vigor casi inmediatamente, en enero 2017. El incremento fue de 39.8 %, es decir de un sueldo mensual de $210.90 a unos $295.

El presidente de CAMTEX, José Escobar, agregó que todas las empresas agremiadas se apegaron al ajuste al salario mínimo, pero pidieron al Gobierno realizar análisis para que los ajustes sigan parámetros técnicos; agregó que el sueldo promedio en la industria textil es de $424.60.

Por su parte, Figueroa explicó que se necesita predictibilidad para que las empresas de manufactura puedan negociar contratos. “Cuando usted pacta un contrato con un comprador en el exterior, los costos van entendidos, si hay un cambio abrupto, como los que han habido en el entorno, eso nos quita predictibilidad y el empresario no puede planear y el sector no puede crecer”.

La directora ejecutiva explicó que en otros países de la región, que están compitiendo tanto en contratos como en la atracción de inversión, los ajustes al salario mínimo se realizan cada tres o cuatro años, lo que permite al empresario planificar para absorber el incremento en los costos.

El Código de Trabajo salvadoreño no establece un período de vigencia para los incrementos, solo que se tiene que revisar al menos cada tres años, dentro del Consejo Nacional del Salario Mínimo (CNSM), que lo componen representantes de las empresas, del Gobierno y de los sindicatos.

Figueroa agregó que hay al menos tres inversiones fuertes que dejaron de venir a El Salvador para ir a Honduras y Nicaragua.

CAMTEX señaló que El Salvador es el noveno proveedor de prendas de vestir en Estados Unidos. De hecho, el 77 % de las exportaciones del sector van hacia ese país, mientras que el resto va en su mayoría hacia Centroamérica por el “encadenamiento del clúster textil”, que significa que los componentes se elaboran en un país y el proceso sigue en otro.

Las exportaciones del rubro de textil y confección sumaron $2,198 millones hasta octubre. El año pasado, en el mismo período, fueron de $2,142.4 millones. Los servicios de maquila representan el 33 % de toda esta industria.

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