Megaaeropuerto en la mente

La posibilidad de que el aeropuerto Juan Santamaría alcance su capacidad máxima hace pensar ya en algunas soluciones.
Enlace copiado
Megaaeropuerto en la mente

Megaaeropuerto en la mente

Megaaeropuerto en la mente

Megaaeropuerto en la mente

Megaaeropuerto en la mente

Megaaeropuerto en la mente

Megaaeropuerto en la mente

Megaaeropuerto en la mente

Megaaeropuerto en la mente

Megaaeropuerto en la mente

Enlace copiado
El crecimiento en el número de turistas que año con año visitan Costa Rica ya hace pensar a las autoridades en algunos escenarios ante la posibilidad de que el aeropuerto internacional Juan Santamaría alcance su máxima capacidad. Uno de esos escenarios contemplaría incluso la necesidad de construir una nueva terminal en la próxima década.

Aunque el Santamaría está en medio de un proceso de ampliación que se espera finalice en 2026, año en que además se proyecta alcance su capacidad máxima de 10 millones de pasajeros, entre visitantes y personas en tránsito, la preocupación latente es qué pasará después.

Por su ubicación —muy cerca de la ciudad de Alajuela, al lado de la principal autopista del país— una mayor expansión sería inviable en ese terreno. Además, dado que su pista de aterrizaje cuenta solo con 3,000 metros, algunos aviones de cuerpo ancho, como el A-380 o el Boeing 777 se ven incapacitados de aterrizar ahí.

Una opción que las autoridades han planteado es construir uno nuevo al suroeste del país, en Orotina, a menos de 45 minutos de distancia de la capital.

“Se necesita un terreno entre 500 y 1,000 hectáreas, en el que se pueda construir dos pistas de aterrizaje y que nos permita competir con otros países como El Salvador, o Panamá, que tiene casi 50 puentes de abordaje”, comenta Álvaro Vargas, máximo responsable de la Dirección General de Aviación Civil.

En ese caso, las pistas superarían los 4 kilómetros, lo que permitiría que mientras un avión aterriza otro pueda despegar al mismo tiempo. Asimismo se trataría de un aeropuerto donde se facilitarían las obras de aterrizaje, puesto que estaría localizado en un terreno relativamente cercano a la costa y, por lo tanto abierto y sin problemas de neblina.

Las autoridades aclaran, no obstante, que estas son todavía ideas preliminares porque el Juan Santamaría tendría aún una vida útil de unos 12 años. De hecho, se procuraría no perder la inversión ya realizada en esa terminal. Para ello, uno de los planes pasaría por especializarlo en el transporte de carga y en los vuelos ejecutivos y en mantener el hangar de reparación de aeronaves.

El tipo de administración de un nuevo aeropuerto tampoco está claro de momento, aunque es probable que este sea dado en concesión o bien bajo el modelo de gestión interesada, debido a que la inversión es sumamente alta: entre $1,500 y $2,000 millones.

Aeris, la empresa que administra el aeropuerto Juan Santamaría, está muy interesada en continuar invirtiendo en el país y así lo ha manifestado en varias ocasiones. “Queremos ser un consultor permanente para ayudar a la administración a ver necesidades, puntos geográficos, y, de alguna manera, ayudarle a proveer una herramienta que le permita tomar decisiones sobre el futuro aeroportuario”, finaliza Rafael Mencía, director general de la compañía.

Lee también

Comentarios

Newsletter